Bienvenidos a un nuevo retro-análisis, la sección donde echamos la vista atrás para fijarnos en películas que se estrenaron cuando esta web no era ni un proyecto de web. Viajamos al año 2003 para detenernos en una película que los aficionados parecen haber olvidado pero que es, sin duda, una de las mejores que se estrenaron ese año, una película por la que no ha pasado el tiempo. Hoy hablamos de Master & Commander: Al otro lado del mundo.
De qué va
Master and Commander: Al otro lado del mundo nos cuenta la historia del capitán Jack Aubrey (Russell Crowe) al mando de la fragata Surprise, que en plenas Guerras Napoleónicas debe perseguir y capturar a la fragata francesa Acheron. A Jack «El afortunado» Aubrey le acompaña el médico Stephen Maturin (Paul Bettany), un naturalista más interesado en descubrir nuevas especies que en el arte de la guerra.
La película arranca con el ataque por sorpresa de la Acheron a la Surprise, que se ve obligada a huir y a esconderse. A partir de aquí asistiremos a una persecución constante entre ambos navios, un juego del gato y el ratón en el que no faltará ninguna de las situaciones posibles en alta mar. Entre medias, la cinta nos muestra como era la vida a bordo de un navío a principios del siglo XIX, los obstáculos que tenían que solventar.
Maestro y comandante
Sin duda la actuación tanto de Russel Crowe como de Paul Bettany es uno de los puntos fuertes de la película. El personaje de Jack Aubrey (y en menor medida el de Stephen Maturin) ejerce no sólo de lider indiscutible, de capitán de esos de una pieza que lo dan todo por la patria, sino también de maestro de los jóvenes guardiamarinas que están enrolados en la Surprise. De entrada siempre sorprende ver lo jóvenes que eran algunos de los integrantes de la tripulación y los peligros que tenían que afrontar. El contrapunto entre Jack y Stephen, la química entre Crowe y Bettany que ya habían mostrado en Una mente maravillosa es de lo mejor de la película.

Quizás la película nos ofrezca una visión muy idealizada de la vida a bordo de una fragata de ese estilo pero lo que no se puede negar es que, por muy idealizada que pueda ser, lo hace con un tremendo realismo. Desde los combates hasta las heridas, las operaciones de Stephen, las tormentas, la calma chicha,… todo se muestra de tal forma que parece que estemos navegando en la Surprise.
Con ese realismo podemos afirmar que ya no se hacen películas como esta. Master and Commander: Al otro lado del mundo está dirigida por Peter Weir, quien a pesar de su escasa filmografía cuenta con algunas de las películas más interesantes y significativas de los 80, de las que hoy apenas se habla pero que en su momento estaban en boca de todos y fueron un auténtico acontecimiento. Ya hablaremos algún día del acontecimiento cinematográfico y social que fue El club de los poetas muertos.

Realismo, realismo y más realismo
Fiel a su meticulosidad cinematográfica, Weir insistió en rodar la película de la forma más realista posible. Antes de eso se pasó meses estudiando la época histórica en que se desarrollará la película. El guión fue escrito por el mismo Peter Weir y el médico escocés John Collee, tomando como base de partida la décima novela de la saga de Jack Audrey, La costa más lejana del mundo (The Far Side of the World, de 1984), saga escrita por Patrick O’Brian. Si la película es una buena o mala adaptación de la obra de O’Brian tendrá que juzgarlo otro porque confieso que la novela, plagada de términos naúticos y descripciones de la vida en el mar, se me atragantó.
Así que ya puestos en faena realista, rodaron en el tanque de agua que la Fox había construido para Titánic y luego se echaron a la mar con una replíca real de la Surprise. Todo eso se traduce en movimientos de cámara condicionados por las exigencias del rodaje, de los techos bajos del navio y de la imposibilidad de dejar al azar las escenas de lucha, con más de 400 personas en acción.

Obra maestra, obra ignorada
Calificar Master and Commander: Al otro lado del mundo de obra maestra es quedarse corto. Estamos ante una de las mejores películas de este convulso y agitado siglo XXI, donde se juntan un director en la cima de su carrera, con una capacidad narrativa y visual que muy pocos poseen (Steven Spielberg, Martin Scorsese y quizás Clint Eastwood; aunque Eastwood jamás de la vida se ha embarcado, ni se embarcará ya, en un proyecto de las dimensiones de Master and Commander), con unos actores que muy pocas veces han brillado tanto (para mi este es el mejor papel de Russell Crowe en toda su carrera, Gladiator incluido), con un sólido guión que toca tantos temas (la amistad, el deber, la necesidad, el fracaso, la vida en general) que en manos de cualquier otro habría fracasado antes de iniciar el rodaje. En definitiva, un ejemplo de lo que debe ser una película, la perfecta unión entre distintos elementos para contar una historia que te llega al alma.
Mención especial (que si no me pegan) merece la música, que Weir utiliza para resaltar el estado psicológico de sus personajes, de las escenas de acción y que combina la banda sonora original de Ira Davies, Christopher Gordon y Richard Tognetti, junto a obras de música clásicade Bach y sobre todo de Luigi Boccherini, cuya Musica Notturna Delle Strade di Madrid es un signo de identidad de la película.
¿Por qué parece que el mundo se ha olvidado de esta película? Y lo más importante, ¿por qué no continuaron la saga? La respuesta a la primera la ignoro. No entiendo porque cuando se hace un listado de grandes películas Master and Commander: Al otro lado del mundo brilla por su ausencia. La segunda me duele pero no me extraña: la producción no fue caótica pero si extremadamente compleja y algo costosa para lo que llego a recaudar. Ahora mismo, una película de estas características estaría plagada de fondos verdes y de concesiones al público, por lo que creo que la ausencia de una continuación ha sido lo mejor.
Si no habéis visto Master and Commander: Al otro lado del mundo no os la perdáis. Parece que para ella no ha pasado el tiempo, que sus personajes están viviendo tal cual en la época que nos muestran. Cualquier cosa que podamos escribir sobre Master and Commander no le hará justicia. Un saludo y sed felices.




Magnifica pelicula de aventuras y toda una leccion de buen cine. Con un rigor historico que se palpa hasta en los formalismos de sus personajes. Epicas batallas navales y con un nivel en la puesta en escena que deja en pañales a la gran mayoria de las producciones actuales. Unicamente la serie Black Sails puede mirarla de tu a tu dentro de su genero. Pelicula de culto, no se si demasiado «sofisticada» para la epoca pero que cada cierto tiempo vuelvo a disfrutar como si fuese la primera vez.
Un saludo Pedro y gracias por la reseña. Un dia de estos tocara un merecido revisionado.
Hola Solidus. Buen adjetivo. Estoy de acuerdo. «Sofisticada» sobre todo para los tiempos que corren actualmente. vale mucho la pena verla de nuevo, aunque no sea en pantalla grande. Una pena que no haya re-estrenos. Gracias a ti por leernos y por tus comentarios.
Hola Pedro! gracias por recordarme esta peli con todo lujo de detalles. Son de aquellas películas que cuando acabas de verla piensas… «peliculones como esos pocos he visto». Y lloras.
El final es emotivo y grandioso, tenemos a un Russel Crowe inmenso… obra maestra.
Un saludo y a disfrutar de las cosas que nos hacen felices!!
Hola Jordi. Muchas gracias por el comentario. Totalmente de acuerdo con lo que comentas, eso de que sales diciendo que esto es un peliculón como pocas veces se ha visto. Me pasó también con Spy Game, una película que cuando salí del cine me dejó entusiasmado. Gracias por leernos. Para gente como tu, que disfruta de las cosas que le hacen feliz, es para los que escribimos.
Spy Game, con Robert Redford i Brat Pitt, reunión de galanes… crea haberla visto have muucho tiempo, la recuperaré, gracias Pedro y un saludo!