Satoshi Kon, una obra entre realidad y ficción

4

Creo que incluso hoy en día, las personas han olvidado la importancia de los sueños.

Satoshi Kon (1963-2010)

Si hablamos de animación japonesa es inevitable que se nos vengan a la cabeza nombres de la talla de Hayao Miyazaki o Isao Takahata, ambos fundadores del Studio Ghibli, que tantas buenas obras nos han brindado como El viaje de Chihiro, La princesa Mononoke La tumba de las Luciérnagas entre sus más conocidas. O también, debido al gran éxito que fué Tu nombre a nivel internacional hace tan solo un par de años, puede que os resuene el de Makoto Shinkai. Por supuesto, éstas son grandes películas, y considero que el reconocimiento que han obtenido se lo han ganado notablemente. Sin embargo, si decidimos echar un vistazo al medio, veremos que hay muchos otros nombres que ocupan un sitio indiscutible en la historia, no solo de animación nipona, sino de la animación en términos generales.

Y aquí es donde entra el cine del ya fallecido Satoshi Kon: director, guionista, mangaka, animador y padre de una obra que oscila constantemente entre las costumbres mas mundanas y la imaginación mas caótica y retorcida. Lo racional y lo onírico. En definitiva, una obra atrevida y diferente que, aunque breve, debido a su prematura muerte en el año 2010, desafía los límites entre realidad y ficción.

Nos centraremos pues en las cuatro películas que realizó, ya que cada una de ellas a su manera sabe como trascender y no dejar indiferente al espectador. Es por eso que, más allá de las preferencias que pueda tener cada uno en cuanto a géneros, o de las evidentes diferencias en el apartado técnico debido a las limitaciones de cada época, no puedo recomendar una más que otra. Considero que cada una cumple con una función distinta en la historia que nos quiere contar y que son todas muy disfrutables. Sin nada más que añadir, empecemos con este repaso.

Perfect Blue: fama y paranoia

La primera película de Satoshi Kon es, sin lugar a dudas, la que más impacto ha generado en la industria desde su estreno en el año 1997. Perfect Blue nos pone en la piel de Mima Kirigoe, una famosa idol perteneciente a un grupo de música pop japonés o j-pop, la cual anuncia su retiro de la banda tras largos años, para convertirse en actriz. Esto causa un enorme revuelo entre su masiva comunidad de fans, quienes aceptan a regañadientes el nuevo rumbo que va a tomar su cantante favorita. La joven artista deberá pues empezar su carrera como actriz en una serie de televisión pero no sin numerosas dificultades, ya que a las pocas semanas de rodaje comienza a tener lugar una inexplicable y misteriosa oleada de asesinatos entre los miembros de producción. Ésto sumado al potencial acoso por parte de un fan obsesivo, llevan a Mima a una atmósfera de caos y confusión que engloba los 80 minutos que dura la película.

Perfect Blue es una obra maestra. Basta con ver unos escasos minutos del principio para saber que nos encontramos ante una película que sabe como indagar profundamente en la psicología de sus personajes, en particular la de su protagonista. Atormentada y asustada no solo por el nuevo camino que ha tomado en su trayectoria como artista, sino también debido a los trágicos sucesos durante el inicio del rodaje, Mima Kirigoe será llevada a su límite ante nuestros propios ojos, gracias a una narrativa ágil y una animación y planos que harán las delicias de los amantes del thriller psicólogico más oscuro y retorcido. Una obra que cumple ya la friolera de 21 años desde su estreno y que sin embargo mantiene aún a día de hoy unos estándares de calidad que ya quisieran muchos en aquella época.

Millenium Actress: una vida de relatos y emociones

4 años más tarde llegaría a los cines Millenium Actress: la película que nos convierte en espectadores de toda una vida. En concreto, la del personaje de Chiyoko Fujiwara, una actriz retirada ya hace años del mundo del séptimo arte, pero que en su juventud y posterior madurez, fué toda una estrella en su sector. La artista actualmente muy anciana, relatará pues su historia de principio a fin ante la atónita mirada de los dos periodistas, que la entrevistan, para grabar un documental totalmente centrado en su trayectoria: desde su más tierna infancia, pasando por sus comienzos en el mundo de la actuación, su posterior salto a la fama y más tarde su retiro.

Satoshi Kon nos presenta en su segunda película, la historia de una vida llena de altibajos, que se vio fuertemente marcada por el contexto histórico de Japón en el siglo XX. Es por eso que ésta obra no se acomoda en un solo tono, ya que nos encontramos tanto con momentos cómicos, como emotivos pero también trágicos.

De la misma forma que Perfect Blue saltaba entre planos de la vida real y de la serie de televisión, aquí su director realiza una mezcla por partida doble: por un lado saltos entre el pasado y presente, para remarcar lo que el personaje siente al recordar todos esos momentos de su vida, pero también en el propio relato,  imágenes de las películas en las que participó su protagonista con momentos de la vida real de ella misma. Y es gracias a éste montaje, que obtenemos una narrativa que pretende no solo contarnos la vida de una persona, sino también establecer un paralelismo entre las historias que ésta protagonizó y su propia historia fuera de la gran pantalla: amor y tragedia, felicidad y tristeza, euforia y melancolía en una película con una alta carga emotiva.

Tokyo Godfathers: una buena dósis de realismo

Considero esta película la más sencilla y honesta de su creador. Se trata de Tokyo Godfathers; una historia protagonizada por tres vagabundos, quienes el día de la víspera de navidad, encuentran un bébé abandonado en la calle. Es en ése momento cuando Gin, un hombre alcohólico, Hana, una chica transexual de lo más entusiasta y Miyuki, una estudiante de secundaria que se fugó de casa, deciden hacerse cargo de éste, mientras tratan de encontrar a sus padres. La película se desarrolla durante una sola noche. Noche durante la cual conoceremos a fondo a sus protagonistas, mientras realizan su búsqueda recorriendo las calles de Tokyo.

En efecto, ésta es sin duda la película más humana de Satoshi Kon. Y si hay algo por lo que de verdad destaca ésta obra, es por la tremenda complejidad de su trío de protagonistas. Cada uno de ellos tiene una historia que contar y un pasado que los ha llevado hasta donde se encuentran hoy. Y es a través de éste viaje en busca de los padres del bébé, que serán llevados a encontrarse con su lado más humano: personas que normalmente luchan por su propia supervivencia, deberán dejar de lado sus diferencias en pos de la protección de una vida inocente. Una clara reflexión sociológica sobre los grupos marginales y las relaciones humanas, transmitida a través de una historia de lo más enternecedora.

Paprika: de vuelta a la locura

Todo ésto nos lleva hasta el año 2006. Año en el que se estrena la que sería desgraciadamente, la última película de su creador. Paprika nos presenta la historia del detective Konakawa, al cual se le ha encargado investigar una extraña oleada de casos de personas que duermen profundamente de forma indefinida. Dichos casos involucran un artilugio que hace posible la inmersión en el cerebro de las personas en el momento que éstas están soñando. Ayudado por la investigadora Atsuko Chiba, se verá embarcado en un viaje a través del subconsciente humano mientras trata de averiguar qué es lo que ocurre en los sueños de los sujetos en cuestión.

Como planteamiento puede resultar algo abstracto y confuso al principio. Pero es gracias a éste argumento basado en una novela de Yasutaka Tsutsui, que el director se muestra en estado puro haciendo uso de sus mejores ideas y recursos tanto de dibujante como de animador, dando como resultado una película que visualmente, es una verdadera delicia. El hecho de que Paprika tenga lugar en su mayoría en el mundo de los sueños, hace que su creador ponga toda la carne en el asador a la hora de presentar un ambiente de lo más extravagante y colorido. Ésto a su vez, se ve apoyado por una banda sonora muy peculiar pero también muy acertada, ya que encaja perfectamente con el universo que se nos muestra en pantalla.

Tras haber aportado un tono más bien realista en Tokyo Godfathers, vemos que el director decide volver al terreno más onírico por la puerta grande. Por lo tanto, terminó no solo brindándonos la que puede ser considerada su obra más ambiciosa e irreverente, sino también una cinta que pasará a la historia de la animación gracias a su potente identidad visual.

Desafortunadamente, llegó el fatídico 24 de agosto de 2010. Satoshi Kon moría a la temprana edad de 46 años tras meses de lucha contra un cáncer de páncreas. Su siguiente película, en la que se encontraba trabajando en ése momento (Dreaming Machine) nunca vería la luz tras su fallecimiento. Fue un duro golpe no solo para los que le adoraban en ése momento de su carrera, sino también para aquellos que llegamos después y descubrimos una obra que, si bien estaba compuesta de películas magistrales, se nos antojaba algo corta, inacabada. Quien sabe la cantidad de historias que nos hubiese tenido reservadas. Solo espero que le echéis un vistazo a las películas que dejó tras de sí éste gran director, y que hayáis disfrutado con éste repaso a su obra tanto como yo lo he hecho escribiéndolo y por lo tanto, recordándola.

Como podéis ver, hay vida en la industria cinematográfica de la animación japonesa más allá de Miyazaki. Nunca está de más indagar en busca de otros grandes nombres que puedan aportar más ideas interesantes en éste sector de la industria de la animación.

 

 

 



el autor

Antiguo colaborador de Las cosas que nos hacen felices al que agradecemos su tiempo y su aportación. Muchas gracias.

4 comentarios

  1. Toni Garrido el

    Buen trabajo y gran artículo para empezar, muy interesante. Gracias 😀

    Por cierto, van a adaptar a Anime el anime Opus, así que nos queda algo más de Sathoshi Kon

    Un abrazo¡

    • Adrián Guillot el

      Sí, recuerdo que en agosto el productor Masao Murayama comentó que estaba trabajando en un guión para dicha adaptación a la espera de luz verde. Esperemos que el proyecto salga adelante. Y si no, siempre podemos comprar el manga. Solo son dos tomos.

  2. También creó la serie de animación que tenía como eje principal los ataques realizados por el llamado “chico del bate”; una maravilla surrealista y psicológica llamada “paranoia agent”. Salu2

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Buenas queridos lectores, hoy vengo a hablaros de los últimos capítulos de American Horror Story, una serie en cuyas temporadas los capítulos van in crescendo…