Análisis American Horror Story: Apocalypse. Capítulos 5 y 6

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Buenas queridos lectores, hoy vengo a hablaros de los últimos capítulos de American Horror Story, una serie en cuyas temporadas los capítulos van in crescendo y cuyo ritmo a estas alturas de la serie lo atestiguan, con una historia que comenzó de manera lenta y que ha ido cogiendo profundidad, color y una forma terrorífica. Empecemos.

Empezaré diciendo lo que, estoy segura, muchos pensaron al ver el sexto capítulo, ¡Al fin se muestra por dónde van a ir los tiros respecto a la primera temporada! Ha sido entre conmovedor, nostálgico y maravilloso ver a esos personajes que ya hace tanto tiempo dimos por perdidos, con el Evan Peters que nos enamoró y cuyo look de esqueleto dio la vuelta al mundo, y sobre todo esa actriz que tanto representa a la serie y que se echaba de menos, nuestra elegante, carismática e irresistible Jessica Lange, a la que le faltaba una historia que contar como Constance.

Esta historia se trata nada más y nada menos de cómo su nieto, nuestro conocido Langdon, resulta ser el mismísimo anticristo en persona, enviado desde las puertas del infierno que residen en Murder House. Cada uno de nuestros antiguos y ya conocidos personajes nos cuentan sus vivencias y observaciones respecto a este monstruo, que a pesar de serlo, parece que también tiene un lado humano que salvar, y probablemente por allí vayan los tiros con mi apuesta a favor de que van a hacer a este lado prisionero de la casa encantada. En cualquier caso, también me he alegrado profundamente de ver al fin cerradas las heridas entre Tate y Violet, que tan tristemente quedaron en el final de la primera temporada. Por otro lado la interesante Constance, una señora de tremenda naturaleza, obsesionada con la maternidad y la muerte, nos cuenta su oscuro final tras algo que no pudo soportar aun con todos horrores que fue capaz de aguantar: a Langdon.

Así que así, encontrando Madison y Behold una respuesta sobre el origen de Michael, cuyo poder sospechaban que ocultaba algo mayor y oscuro, marchan fuera de la casa, al encuentro de Cornelia y confirmándole sus peores sospechas sobre el nuevo supremo. En el episodio 5 pudimos ver este ascenso del señor del averno a supremo, en contra de la voluntad de todas las brujas salvo de una asustada e indecisa Cornelia, al menos aparentemente, y con el clamor encolerizado de los brujos, que al fin verían a un hombre en el poder. Pero cuando John, seguro de que el mal reinaba sobre Langdon, parte a reunirse y advertir a las brujas del peligro es asesinado, no sin antes abrirle los ojos a Behold y siendo así precursor de la alianza entre él y el aquelarre. Sin embargo, no es el único traidor a los brujos, porque el líder de éstos resulta ser satánico y estar perfectamente al tanto de lo que se avecina.

En todo este enmarañamiento de traiciones, intrigas, sectas y satanismo suceden varios hechos importantes: el primero es que Cornelia engaña a Michael para que use su poder y traiga a la vida a Misty Day, que sin él saberlo (parece) constituirá el último eslabón para tener a todas las brujas unidas en contra de un mismo pilar que derruir. Por otro lado, bien por el propio Langdon bien por la poderosa Mallory, la antigua suprema se consume poco a poco, y pronto deberá ceder su poder. ¿Quién es el nuevo supremo, el verdadero y definitivo? Parece que tendremos que esperar para presenciarlo.

Por último, debo decir que aunque es cierto que las brujas están construyendo una trama interesante y sirven como hilo conductor en una historia de enorme calibre (después de todo estamos hablando del apocalipsis), me ha alegrado mucho más la vista el último capítulo, con la inserción de una temporada que en mi opinión era más interesante y daba más de sí que Coven. Personajes más interesantes, con un tema más atractivo que además es representado estupendamente y que deja volar la imaginación mucho más lejos. También nos acerca a algo mucho mayor, antiguo, importante y conocido, que precisamente por ésto último no hace raro ni ridículo el hecho de que la temporada vaya sobe un anticristo: el infierno, lo sobrenatural en su forma más pura, con fantasmas, maldiciones…

Y llegados a este punto, igual soy la única que se lo plantea, pero si el diablo mete la zarpa, ¿dónde esta Dios para retirársela?

Un saludo y sed felices.



el autor

Mi nombre es Carmen, pero me llaman Kitayu. En los fríos inviernos me muevo sedienta de tinta y ocio. Bueno, a quién vamos a engañar, en verano también.

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