Una calamidad, así podría resumir la segunda parte de la temporada 5 de Yellowstone.
Una serie que rozó ser la Dinastía o Falcon Crest moderna y que queda en tierra de nadie
Taylor Sheridan creaba hace 7 años con Yellowstone un culebrón americano a lo Dinastía o Falcon Crest. Grandes familias, grandes amenazas, amores imposibles, todo muy grande, culebrón total del que nos enganchamos algunos de Las cosas que nos hacen felices. Las tres primeras temporadas fueron sublimes, la cuarta si acaso bajaba un poco el listón pero mantenía la esencia hasta que en la quinta todo acabó desmoronándose.

¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?
La quinta temporada se dividiría en dos partes por temas supuestamente contractuales, consecuencia de tener a una superestrella como Kevin Costner en el reparto. Lo que nadie esperaba era que al momento de iniciarse la producción de la segunda mitad de la temporada todo estallara por los aires.
Kevin Costner y Taylor Sheridan acabarían peleados, pues el primero deseaba una vez recuperado su tirón mediático rodar una saga cinematográfica, su conquista del Oeste, en cuatro películas. Para ello solicitó a Sheridan cambios en la agenda de rodaje de Yellowstone que en un principio fueron respetados.
De momento no sabemos de quién fue la culpa de la salida de Costner de la serie tras las desavenencias habidas a raíz de Horizon, la saga fallida del actor, ya que durante mucho tiempo se ha dicho por activa y por pasiva que Costner imponía unas condiciones de rodaje que el equipo de Yellowstone no podía permitirse. También estaba el tema de retrasos en la entrega de guiones complicando una agenda que no se ajustaba a las expectativas del actor, ya inmerso en su propio proyecto.
No obstante, Costner ha ido hablando tras el final de producción de la serie y ha dejado afirmaciones como la siguiente que dejan en mal lugar a Paramount:
«Taylor Sheridan no tiene la culpa de que decidiera salir de Yellowstone, sino que los verdaderos responsables son Paramount y 101 Studios porque «manejaron mal» la producción de las temporadas.
No me he sentido bien con esto el año pasado, por la forma en que hablaron al respecto. No era sincero. Así que ahora estoy hablando un poco sobre cuál fue la auténtica verdad.
Hice un contrato para las temporadas cinco, seis y siete. En febrero, después de una negociación de dos o tres meses, hicieron otro contrato. Querían rehacer ese y, en lugar de las temporadas seis y siete, eran 5A y 5B, y tal vez hiciéramos seis».
Sea como fuere, lo que está claro es que a la postre hemos salido perdiendo los espectadores…
Pues cualquiera que fuese el motivo, el caso es que del último capítulo de la temporada 5A al primero de la 5B hay un mundo en cuanto a calidad. Y lo peor es que en los siguientes cinco la cosa no ha ido a mejor, entregándonos Sheridan una temporada final para olvidar, con personajes muy desdibujados y un ego desmesurado por parte del creador dando a su personaje una importancia mayor de la que debiera tener en los capítulos finales.
Así hemos asistido a una temporada 5B sumamente decepcionante y soporífera. Sin ir más lejos, el capítulo final es bastante anticlímax. Para ser un fin de una serie de cinco temporadas resulta bastante malo. Lo siento, lo digo como gran fan de la serie, de Costner y de Sheridan.
A día de hoy, tres meses después del estreno del capítulo final no me sale recomendar esta serie.

Hablando de Sheridan…
2024 ha sido un año muy cargado para Taylor Sheridan. Ha estrenado Lioness, Tulsa King, Yellowstone, Landman y Mayor of Kingstown. Yo he visto Yellowstone, cuyas impresiones os he dejado en este artículo, Lioness, cuya segunda temporada tiene un gran primer episodio y algunos muy buenos momentos en general pero con momentos en los que se echa en falta más acción y adrenalina. Y de Landman llevo cinco episodios y de momento no le veo chicha al asunto.
Para 2025 Sheridan nos tiene preparadas la secuela de 1923 y The Madison, una serie que girará en torno a una familia que, tras una tragedia, se muda desde Nueva York al valle del río Madison, en Montana. Esta nueva serie está protagonizada por Michelle Pfeiffer y Matthew Fox.
Esperemos que con estas dos series el guionista y realizador enderece un rumbo que se ha desviado, quizás por el exceso de trabajo, quizás por el exceso de ego.
Un saludo y sed felices.



