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Viaje por el monstruoverso: King Kong (1933)

Continuamos nuestro viaje por el romántico mundo de los monstruos en el séptimo arte. Empezamos con Japón Bajo el Terror del Monstruo (1954) y hoy, como era de esperar, seguimos con King Kong (1933).

Al igual que otras obras más importantes y serias como por ejemplo lo pudo ser Metropolis de 1927, King Kong a pesar de ser una película de acción y aventuras (algo que en mi opinión no la desprestigia) es una de las tantas pruebas de que el cine es un arte que puede viajar en el tiempo. En ella podemos ver claramente un contexto sociocultural muy diferente de la sociedad actual, es por esto que el cine no solo nos puede entretener con historias fantásticas, si no que también puede contar la historia del ser humano contemporáneo. A parte de analizar la película en sí, me veo casi obligado a hablar de la historia del cine y a aportar una reflexión sobre este arte.

Comencemos pues. Bienvenidos a viaje por el monstruoverso. Hoy: King Kong (1933)

La cumbre del cine de monstruos.

Dirigida por los directores estadounidenses Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, King Kong vio la luz en Nueva York en el año 1933, como no podía ser de otra forma. Esta película en ese año fue el máximo exponente del cine fantástico de aventuras de la industria norteamericana. Los años 10, 20 y 30 fueron décadas sencillamente maravillosas para el cine, el medio estaba tomando una nueva intención: entretener y transmitir sensaciones al espectador.

¿Y que mejor forma de hacerlo que con terror, aventuras y ciencia ficción? Los estudios Universal y RKO fueron los grandes protagonistas de estos géneros. Junto a otros estudios más desconocidos trajeron al cine películas como: El Golem, El Dr. Frankenstein, La Momia, Dracula, El Fantasma de la Opera, El Mundo Perdido… Películas que tienen algo en común: Son adaptaciones de historias literarias. ¡Porque sí¡ ¡Las adaptaciones no son algo nuevo!

Las obras anteriormente mencionadas sirvieron de inspiración para las futuras historias del genero de monstruos gigantes. Dentro del genero de terror de monstruos clásicos, fantasía y ciencia ficción evidentemente debemos mencionar a sus precursores, Bram StokerMary Shelley, Gustav Meyrink, Gastón Leroux y el propio Arthur Conan Doyle, pero dentro del genero de aventuras, indiscutiblemente no hay otro que el mismisimo Julio Verne.

Si bien la inspiración de King Kong viene de las novelas de Arthur Conan Doyle y Edgar Rice Burroughs por El mundo perdido (1912) y La tierra olvidada por el tiempo (1918) respectivamente, no fue otro que el propio Julio Verne con Viaje al centro de la tierra (1864) y Veinte mil leguas de viaje submarino (1870) quien creó las bases del genero y sirvió de inspiración para ambos autores.

Y aquí nace King Kong. Una historia que se apoya en el cine de monstruos clásicos pero que recoge la estética de las novelas de aventuras de Doyle, Burroughs y Verne y crea un nuevo mundo fantástico. Es precisamente su originalidad y sus inspiraciones lo que la convirtió en su día en la película de aventuras más importante.

¿Pero por qué tuvo tanto éxito?

King Kong, la bestia que murió a manos de la bella.

“Y la Bestia contempló el rostro de la Bella…

Y la Bella tendió la mano…

Y desde ese día en adelante…

fue como si ya estuviese muerto…”

Antiguo proverbio árabe.

Y así se resume el argumento de King Kong. Una criatura salvaje que vivía siendo adorado por las tribus indígenas de la Isla Calavera, se encuentra con un sacrificio que no puede devorar. La belleza de aquella dama le enamoró y le mató.

La historia es muy romántica, demuestra cuales eran las inspiraciones de Merian C. Cooper a la hora de escribir King Kong. Podría pasar perfectamente como una obra literaria escrita en formato novela y no como una proyección cinematográfica. Su versatilidad para adaptarse a otros formatos demuestra su calidad.

El cine en sus comienzos estaba lleno de buenas ideas, pero como siempre ocurre no es lo mismo escribir una buena historia que desarrollarla. Para tener una visión critica completamente objetiva de King Kong necesitaría haberla visto en aquella época. De hecho, necesitaría haber nacido y crecido en Nueva York, conocer la sociedad, la política, la cultura y las costumbres. El contexto sociocultural de King Kong difiere mucho con la sociedad actual. Pero también no solo hay que hacer una lectura comprendiendo la sociedad de los años 10, 20 y 30, también habría que comprender las trabas y limitaciones del medio en lo que a efectos especiales se refiere.

King Kong en los años 30 fue un hito para el cine. No solo la historia era algo totalmente nuevo ya que se alejaba de la costumbre del cine de terror clásico de Tod Browning, los efectos especiales comenzaban a florecer en la industria y esta película aportó mucho. Si bien los decorados eran reciclados de películas anteriores, los fondos y las criaturas como los dinosaurios y evidentemente el propio King Kong, eran algo original y nunca antes visto. El impacto social que tuvo fue tal que podríamos equiparar a King Kong con Superman o Mickey Mouse como icono de la cultura occidental. Luego estarían The Beatles y Jesucristo, claro. En 30 años el cine se había revolucionado y casi re-construido así mismo, no somos conscientes de que casi 40 años antes de King Kong los espectadores salían corriendo del cine pensando que un tren los iba a arrollar. Estoy seguro que ver al primate escalar el Empire State fue una experiencia inolvidable.

¿Pero que ocurre? Bajo nuestra visión del mundo actual, King Kong está llena de connotaciones racistas y misóginas. El papel de la protagonista femenina es absolutamente sumiso y la relación con su cónyuge no tiene ninguna lógica. ¿El hombre la insulta de varias formas distintas y su respuesta es enamorarse de el? Y no hablo ya de los estereotipos de las tribus indígenas y del único personaje asiático. Por aquel entonces esto era lo normal en la sociedad.

Todo lo dicho hasta ahora son las evidencias de que el cine es un arte que puede viajar en el tiempo. Lo que para nosotros ahora es sencillamente una locura, antes era algo cotidiano. Lo que para nosotros ahora nos parece mediocre, antes era increíble. ¿Es el cine un arte ajeno al tiempo, que se ríe de nosotros mostrándonos nuestra propia evolución?

En resumen King Kong es una película que hay que ver no como una ‘simple película de aventuras’ porque entonces te va a parecer infumable, si no como un recordatorio de como la sociedad occidental y el propio cine han evolucionado en más de cien años.

En fin, en palabras de otro icono norteamericano, esto es todo amigos. King Kong vale más por su historia que como película. Tras Godzilla os podéis imaginar que toca ahora.

Un saludo, gracias por leer y que seáis felices.

Ex colaborador de la webhttps://www.lascosasquenoshacenfelices.com
Ex colaborador de Las cosas que nos hacen felices al que agradecemos su tiempo y su aportación. Muchas gracias.

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