La épica saga de fantasía espacial de Jeff Lemire y Dustin Nguyen que comenzó en las páginas de Descender llega a una conclusión espectacular en este cuarto volumen de Ascender que Astiberri acaba de publicar en España.
Descender, un grandísimo cómic de cienca ficción que llega al corazón
Reseña de Ascender 1: La galaxia hechizada
Reseña de Ascender 2: El mar muerto
Reseña de Ascender 3: El mago digital
En los tres volúmenes anteriores de Ascender, Lemire y Nguyen han ido colocando las piezas de manera cuidadosa para llevar la historia por donde querían. En esta traca final los personajes están todos donde tienen que estar y ya sabemos de donde ha salido el mundo mágico que nos encontramos al principio de Ascender así que llega la hora de las respuestas.

Madre congrega a sus fuerzas para aniquilar a la resistencia y nuestros héroes se reúnen con un viejo amigo que les revela secretos desconocidos del universo. Estaba claro que TIM-21 tenía la clave que podía desentrañar todos los misterios de esta historia. Por su peculiar naturaleza el pequeño robot logra trascender más allá de lo que las máquinas que se lo llevaron. Su natural curiosidad le impulsa a preguntarse por la naturaleza fundamental del universo llegando a la conclusión de que desde el principio ha habido dos fuerzas distintas pero complementarias. Hombre y máquina. Magia y datos. Y, ahora, es el momento de encontrarse.
El problema es que para solucionar el problema van a tener que enfrentarse a Madre, que en el culmen de su magia no está dispuesta a ceder ni un ápice de su poder. Pero las traiciones están a la vuelta de la esquina y la arrogancia puede ser muy peligrosa. Así que no todo está perdido para nuestros protagonistas.

Es cierto que muchas preguntas quedan sin respuestas a pesar de que este sea el volumen más expositivo de todos. TIM-21 nos intenta dar todas las respuestas contando su viaje alucinante a la fragua del universo, aun así, hay cosas que al final tenemos que aceptar tal cual, sin una explicación convincente. A pesar de esta sobrexposición que comentamos, la lectura no se hace aburrida ya que también hay grandes escenas de acción, como ese gran enfrentamiento entre el propio TIM-21 y Madre, con dos actores invitados de excepción.
Después de 6 volúmenes de Descender y 4 de esta Ascender, Lemire y Nguyen terminan su historia de ciencia ficción y fantasía de forma más o menos satisfactoria, aunque quizá un poco apresurada. La lectura de esta conclusión deja un buen sabor de boca, pero sobre todo deja la sensación de que lo importante es el camino recorrido con los personajes y no tanto dar respuestas a todas las preguntas que se plantearon al inicio de Descender con la creación del conflicto en este universo a partir de la aparición de los seres robóticos gigantes, muchas de las cuales quedan sin respuesta.

La historia que los autores nos quieren contar tiene muchas capas, como suele ser habitual en los trabajos de Lemire. Dejando de lado la vertiente fantástica del relato los dos temas que acaban por subyacer en toda la trama son dos: la búsqueda del equilibrio y la familia.
Me voy a quedar con la idea de la familia para los autores ya que gran parte de la historia acaba tratando del amor de una madre por su hija y lo que está disputa a hacer por ella. Toda la trama está articulada para mostrar al final que lo importante es lo que hacemos por los que queremos, pero teniendo una idea de familia que va mucho más allá de la sangre. Da igual que seamos robots, humanos, cyborgs o cualquier tipo de monstruos, los lazos que nos unen van mucho más allá de los biológico y al final, el verdadero sentido de la familia es estar rodeado de los eres que más queremos y hacer todo lo que está en nuestra mano para protegerlos.

Por eso me ha gustado tanto la lectura de la dupla Descender/Asceder. Dentro de unas páginas en las que rezuman ciencia ficción y fantasía, hay mucho más. Pero Lemire y Nguyen no permiten que la idea que quieran contar sobresalga sobre todo lo demás. Se encargan de ofrecer un relato lleno de emoción, giros insospechados, acción y momentos tiernos que nos llevan de la mano para llegar al apoteósico final que tenemos entre manos.
Sobre el dibujo de Nguyen no voy a comentar nada nuevo ya que sigue ofreciendo una arte precioso y muy llamativo pero que falla a la hora de dibujar tecnología, algo que se nota mucho en este volumen por la aparición de nuevas criaturas robóticas. Pero a pesar de este pequeño fallo sólo puedo decir que es un verdadero placer leer una obra como Descender/Asceder. El viaje de los protagonistas por un universo tan rico y variado y la propia evolución de los personajes, hace que las páginas se devoren una tras otras, favorecido por el gran ritmo narrativo que los autores saben dar al relato. En resumen, si buscáis un cómic de ciencia ficción y fantasía, bien escrito, con un arte con personalidad propia y una historia que llegue al corazón, esta es vuestra obra.




Tal vez sea porque tengo un tanto olvidado el tomo 3 de Ascender pero a mí también me ha parecido apresurado el final, sin embargo, el camino hasta él (y eso han sido ¡9! estupendos tomos, no lo olvidemos) me ha encantado.
Para mí, de lo mejor, de Lemire, que ya es decir.
Un saludo.
Que tal Manuel? Como de costumbre coincidimos… Un final un poco apresurado pero en total, una de las mejore obras de Lemire…