El horror de Dolores Roach es un exponente de un subgénero que nos ha dado muchas alegrías a lo largo de los años: la comedia de terror. Este tipo de historia ha sido cultivado por maestros de la talla de Sam Raimi o Peter Jackson, por lo que el listón está muy alto. Pero, aun sin ningún logro inédito ni una calidad sobresaliente, esta serie de ocho episodios consigue sacarnos más de una sonrisa, hacernos pensar y, en muchas ocasiones, revolvernos el estómago.
El horror de Dolores Roach: la obra
Una representación teatral cuenta la historia de Dolores Roach, una asesina en serie que mataba a gente y vendía su carne como empanadas en el negocio de su pareja. La actriz protagonista ha recibido una gran cantidad de elogios y la obra está siendo todo un éxito, pero pronto se encontrará con una visitante inesperada entre bambalinas: la propia Dolores que, ofendida con la versión de ella misma que se muestra en el libreto, la secuestra para contarle su historia.

A principios de siglo, Dolores era una traficante de poca monta que trabajaba para un novio que la acabó traicionando. Por su culpa, acabó en la cárcel durante más de década y media. Cuando salió, su barrio era irreconocible excepto por un establecimiento de empanadas cuyo dueño, al que había conocido, le permitió quedarse allí y establecer un negocio como masajista. Pero una serie de coincidencias y de circunstancias adversas hacen que sus planes se tuerzan y se acabe convirtiendo en la persona más peligrosa del vecindario.
La masajista diabólica de Washington Heights
El horror de Dolores Roach, inspirada en la historia de Sweeney Todd y basada en la obra de teatro Empanada Loca, es una serie que no se anda por las ramas y nos cuenta sus cruentos acontecimientos con agilidad, a través de una narradora muy carismática que nos acabará despertando simpatía pese a las barbaridades que irá cometiendo. Esta concisión es una de las mejores bazas de la serie: con ocho episodios de media hora, cada escena cuenta, así como cada personaje y situación que se introduce aporta algo al resultado final. Algo de agradecer en el panorama televisivo actual.
Este producto, pese a que se toma su tiempo para presentar y desarrollar a sus personajes, tampoco escatima en sangre, casquería y situaciones desagradables. Se trata de una divertida comedia de enredos en la que los protagonistas irán encadenando momentos comprometidos que les obligarán a llevar sus crímenes aún más lejos.
El horror de Dolores Roach tiene el valor de hacer comedia con tabúes, llegando a mostrar algunas escenas muy desagradables no tanto por el gore (que, para una serie sin un gran presupuesto, no está nada mal), sino por la incomodidad moral que suscitan.

Por tanto, tenemos que alabar a sus creadores por no haber repetido la jugada de Dexter y de miles de series más, en las que un protagonista aparentemente transgresor y antiheroico solo mata a gente que lo merece. Por el contrario, este estreno de Amazon hace que la acción escale de un modo muy estrambótico pero, hasta cierto punto, verosímil. La protagonista, que comienza despertando nuestra compasión, se irá corrompiendo hasta cometer actos que ni el espectador más fascinado por su persona podría justificar. Al final de estos ocho capítulos, es una asesina de verdad.
La serie, además, no solo nos presenta una situación llamativa, sino todo un entorno muy vivo en el que la misma sucede, y que el guión aprovecha para reflexionar sobre temas como la gentrificación o la reinserción. El horror de Dolores Roach peca de maniqueísmo en algunas ocasiones y quizás disculpa demasiado las acciones de su protagonista, pero se nota que la gente detrás de este proyecto tenía algo que decir y lo ha dicho, en general, con acierto.
Conclusión
El horror de Dolores Roach no es una serie excepcional, pero sí un producto de entretenimiento muy sólido que podría haber tenido mejor suerte en un entorno menos competitivo o con una promoción más adecuada. Su final, algo absurdo y apresurado, no está a la altura del desarrollo, pero el conjunto merece mucho la pena para los amantes de la comedia de terror. Esperemos que no intenten atar los cabos sueltos en una hipotética segunda temporada, ya que estos episodios se bastan por sí solos para contar esta historia.



