Bienvenidos una vez más a los análisis de la tercera temporada de El ministerio del tiempo. Para todos aquellos que aún no han tenido la oportunidad de ver todos los capítulos, aquí podéis viajar al pasado y acudir a los análisis de temporadas anteriores.
PUERTA DE LOS ANÁLISIS DEL MINISTERIO DEL TIEMPO
De momento, la televisión de todos sigue haciendo oídos sordos a las demandas de sus espectadores y, una vez más, una serie de televisión cuyos capítulos duran una hora comenzó a las once de la noche. Detalles que no gustan pero tampoco empañan la magnífica vuelta de El ministerio del tiempo tras el parón veraniego.
Tiempo de conquista continúa por esa línea más emocional entre los personajes pero con una trama mucho más aventurera, enmarcada en uno de los periodos más interesantes y menos retratados en cine y televisión: La conquista de América.
GONZALO GUERRERO, SÍMBOLO DEL MESTIZAJE.

Aunque las tramas históricas están perdiendo peso en favor del argumento transversal de la temporada (algo que es muy de agradecer), es innegable que la historia de nuestro país da para mucho, más cuando tratamos con un personaje no tan conocido por el público.
Gonzalo Guerrero fue un arcabucero español nacido en Palos de la frontera que combatió en las campañas militares del Gran Capitán en Granada y Napolés. Tras naufragar junto al fraile Gerónimo de Aguilar en la Península del Yucatán, adoptó las costumbres mayas y luchó durante muchos años contra los conquistadores españoles. Un personaje fascinante que seguro que ayer fue objeto de muchas búsquedas en Internet. Este es el mayor mérito de una serie a la que no se trata como debiera.
En esta ocasión, la patrulla no encuentra sustituto para Amelia y son Alonso y Pacino los únicos que viajarán al lejano 1518. El soldado de los tercios emocionado ante la posibilidad de poder emular las andanzas de su reverenciado abuelo. El policía, por otro lado, desesperado por haber perdido la oportunidad de escuchar a Rosendo en un concierto en el Madrid ochentero.
Cada vez queda más definido el carácter de Pacino. No solo es más gracioso que Julián, si no que carece de su templanza a la hora de ejecutar las misiones. Incluso lo vemos desesperado cuando son capturados por la tribu maya de Guerrero. Aunque su química es perfecta, Alonso y Pacino son tan antagónicos que es muy difícil que se pongan de acuerdo a la hora de abordar un plan. Como bien dice Entrerríos, es en esos momentos cuando más se echa de menos a Amelia, la líder de la patrulla.
En cuanto al contexto histórico propiamente dicho, me ha gustado la imagen que los guionistas han dado de la Conquista de América. Especialmente conseguida la caracterización e interpretación de Miguel Ángel Múñoz en un papel imponente que le viene que ni pintado, especialmente en ese duelo final contra el abuelo de Alonso. Es un hombre duro y hosco, harto de ser utilizado en nombre de esa supuesta gloria que solo se llevan generales y reyes españoles.
SALVADOR, EL PROTAGONISTA SILENCIOSO.

El subsecretario del ministerio adquiere más importancia cada capítulo que pasa. En esta ocasión, todos los familiares de agentes del ministerio son amenazados por los nuevos Hijos de Padilla. Sin embargo, en una analogía perfecta de lo que durante muchos años fue el enfrentamiento entre el Gobierno español y la banda terrorista ETA, Salvador, con el apoyo de Irene, Lola y Ernesto decide no entregar a Pere Folch (entre otras cosas, porque el tío de Amelia está muerto, aunque los villanos lo desconocen) y no caer en ningún tipo de chantaje.
Es entonces cuando se desvela que Marta ha conseguido la custodia del mini Salvador de 1956. Lo que no podía prever era que el director del ministerio iba a ser alérgico a los cacahuetes, provocando un shock anafiláctico en el Salvador actual. Si en el capítulo pasado algunos momentos recordaban a Interstellar, en este episodio debemos remitirnos a Looper, interesante película de Rian Johnson.
Sin embargo, como bien dejan claro los guionistas, Marta desconocía la alergia del chico. De hecho, está en contra de actuar así porque se rebaja al nivel de lo que ella entiende que es el ministerio. Así, salva al niño cuando lo lleva a un hospital con el precio de ser capturada por Ernesto y Lola. Por supuesto, no se lo van a decir a Pacino, que el ser humano es tendente a tropezar con la misma piedra.
Los nuevos hijos de Padilla han demostrado tener algo de nobleza en sus actos, pero no parece el caso del Ángel Exterminador. Intuyo que la sociedad tradicionalista acabará siendo la villana definitiva de esta tercera temporada.
TIEMPO DE CONQUISTA, AVENTURA Y DESMITIFICACIÓN.
Esta vez ha sido el turno de Alonso. Tras el reencuentro de Pacino con su yo infantil y el de Amelia con su tío, toca el de Alonso con alguien al que nunca conoció: su idealizado abuelo, el hombre por el que se hizo soldado.
Por desgracia, el abuelo de Alonso no era el hombre honorable que nuestro protagonista imaginaba. Como tantos otros conquistadores, solo era un soldado mal pagado que buscaba la oportunidad de poder enriquecerse y abandonar a su puritana familia. Una motivación mucho más real que la búsqueda de gloria y fama. Un jarro de agua fría para el idealismo de Alonso que no sabemos cómo podrá afectarle de aquí a final de temporada. Desde luego, la decepción es palpable. Pocas cosas hay tan demoledoras como la destrucción de una imagen idealizada.
A la que sí idealizamos sin miedo es a esta gran serie. En el próximo capítulo veremos, por fin, a la nueva patrulla. No tengo ninguna duda de que Lola dará mucho juego en este final de temporada. Hasta el lunes que viene, sed felices.




Desde luego que idealizais esta serie porque la verdad es que esta tercera temporada es de lo más aburrida. Alonso me gusta, Pacino nada de nada.
Para gustos, colores. Quitando el tercer capítulo, la serie es más que entretenida, teniendo en cuenta que los capítulos se alargan hasta la hora de duración. En cuanto a los personajes, puedo coincidir contigo en que Pacino, por ahora, es un personaje con menos fondo que Julián, pero es no es necesariamente malo. Eso sí, esperemos a ver que pasa cuando se entere de la captura de Marta.
Totalmente injusto el trato hacia los valientes españoles que fueron a América, cualquiera que haya leído un poco documentos de la época lo sabe. Que bien funcionó la leyenda negra. Increíble que con la era de la información siga maltratandose la historia de nuestro país
La verdad no sabia que Isco del RM actuara, eso explica porque no juega en todos los partidos!