Análisis de American Gods. Temporada 2. Capítulo 7

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Bienvenidos, aspirantes a un paso seguro al Valhalla, al penúltimo capítulo de la segunda temporada de American Gods. Si las Valkirias no os han ofrecido un paso tranquilo, y os habéis perdido en las bruma del camino, os recomiendo el mapa de ruta que hemos creado capítulo a capítulo. Si estáis preparados para adentraros en la etapa final del viaje, coged mi mano y emprendamos el camino.

Tres historias que contar

Sweeney no está pasando una buena época. Cuanto más alejado está de Laura, peor es su suerte, y mayor su calvario. Cuando el propio Shadow lo encuentra bajo un puente, más muerto que vivo, Sweeney se enfrenta a su propia lucidez. Hay un árbol que se extiende desde el infierno hasta el cielo, y en la rama que es este mundo, pende una soga que ya está anudad al cuello de Shadow Moon. Pero nada de eso importa, porque con un billete de 20 ya puede ahogar su miseria en whiskey. Pero lo que encuentra en la funeraria de Cairo no es un lingotazo, sino los llantos de la Banshees, que presagian la muerte. Dentro, el viejo tuerto no puede atenderle, pero si Bilquis, que ha encontrado en la religión judeocristiana un nicho de fieles, que entienden el poder de la carne como divino. Pero Bilquis, lo sabemos, sabe más por vieja que por divina. Y sabe que el hombre loco no fue un duende, sino un rey.

La primera historia nos habla de un guerrero con deseos mundanos, y miedos de seres terrenales. De un hombre cayendo en los excesos la noche antes de morir. De pecados y recuerdos no del todo claros.

El Rey

La segunda historia, más confusa, pero a la vez más clara, nos habla del Rey, del hombre que mantiene su fe contra los Monjes Grises, de un Rey Guerrero que cae en la locura, mientras lo que queda de su familia trata de asirle a la vida, sin lograrlo. Los recuerdos son confusos y desordenados, de peticiones de alianzas, de reinos, de guerras… Y de los Monjes Grises. Los malditos Monjes Grises. Los obispos que entraron en sus tierras, lo maldijeron con la locura y le privaron del honor de la muerte en combate.

Y debajo de todo esto, de las historias, está la verdad. Ni duende, ni Rey, ni Loco. Sweeney, por fin lo sabemos, es el Dios pancéltico Lugh, de la tribu de Dana, uno de los Dioses más importantes de la tradición irlandesa, sometido por la Santa Madre Iglesia. Sweeney se enfrentó a su propio abuelo, líder de los formorianos, la raza de la locura, de las pesadillas. Pero las historias, a veces, son mas reales que la realidad.

Tres charlas pendientes

Tras una distendida charla sobre los efectivos de los que disponen para su guerra, Miércoles le muestra a Shadow por qué Yggdrasil era importante para su lanza. Es una rama del fresno perenne lo que la forjó, y una rama lo que la repara. Y entonces, el Padre de Todo hace algo sorprendente. Pone su lanza, y su vida, en manos de Shadow Moon.

Hay mas charlas pendientes para el Padre de Todo. Una sobre honor, sobre deudas, y sobre batallas que deben llegar. Una charla sobre lo que se pone en un contrato, y lo que dice en realidad. Parece que Grimmir tiene a un duende bien cogido por…  O tal vez no tanto como él se cree. A un duende se le puede frenar. Pero no al sol. No al brillante. Ni siquiera el Padre de Todo puede frenar al un Dios más viejo que el mismo Sol, aunque este se haya perdido a sí mismo.

El Dios

Y de una charla a otra. El duende se pasea por la casa en busca de Shadow, que con la lanza aun en la mano, escucha unas advertencias que no es la primera vez que le llegan. No solo Sweeney le ha advertido de que Grimmir no es de fiar. Todo el mundo lo ha hecho. Sweeney aún tiene un par de trucos, que le permitan asegurarse de lo único que quiere. De lo que de verdad busca. La muerte que le arrebataron. Y es justo lo que ocurre. Las profecías son más verdad cuanto más intentamos huir de ellas. Muerto por la lanza, Sweeney, el Dios que siempre fue, reconoce que Miércoles fue siempre su batalla, y, en una última jugada digna solo de él, reclama Gugnir para el Tesoro del Sol, despidiendonos con una lágrima y una sonrisa de el mejor personaje de la serie.

Laura Moon y Mama-Ji

Laura ha acabado, por casualidad, si es que queremos seguir creyendo en algo como la casualidad, en los dominios de Mama-ji. Mama-ji tiene tantas caras como brazos, pero la esposa muerta entiende mejor aquella parte que entiende el poder de la destrucción. Y, tal vez, sea esa parte de ella la que debe potenciar, y no la que busca el amor y la vida tranquila. Y eso, a mi entender, la guía más hacía el loco que hacía el ciego. Lástima que ya no haya ningún loco.

La siempre divertida Laura Moon

La opinión de Sofía

Mirad, voy a ser sincera, es que objetivamente me da igual la trama, los demás personajes, el guerra entre los Dioses. Mad Sweeney era el mejor personaje que existía en American Gods, y se merecía este capítulo. Ha estado a la altura del personaje, y ha creado un final que mezcla la épica, el desencanto y un poco de frustración que han marcado a Sweeney desde el origen. Así que para mi ha sido uno de los mejores capítulos en lo que va de serie. A veces, es más importante la empatía que la historia. Que formemos parte del universo, que hacer avanzar la trama. Y era importante para American Gods que lloráramos la muerte de Sweeney.

La forma en la que lo recordaremos

Como seguirá ahora esta serie es algo que no podemos aventurar. Que ya nada será lo mismo, está claro. Lo descubriremos. Hasta entonces… sed felices.



el autor

En mis ratos libres soy la Chica Ardilla

6 comentarios

  1. Absolutamente de acuerdo contigo en que Sweeney se merecía este episodio y si me apuras alguno más.Hay otros personajes que en mi opinión no se merecian tanto protagonismo,como la borde de Laura ejem,por ejemplo.Lo siento pero no puedo con ella y no tengo nada en contra de la actriz,que lo hace francamente bien,si no con su personaje.Tal vez si se hubiera pulido algo más no resultaría tan irritante y antipatíca.Esperemos que sea la siguiente en espichar je je je.

    • Sofia Ricarte el

      Gracias por tu comentario, Diego.
      Yo también creo que el personaje de Laura resulta bastante antipático, y espero de verdad que esa antipatía aporte algo a la serie. Por otro lado, espero que no hayamos visto lo último del loco Sweeney. ^^

    • Sofia Ricarte el

      Gracias por tu comentario, Hernán.
      Creo que ninguna de las tres historias es del todo verdad o del todo mentira. Son momentos distintos de la vida de Sweeney, aunque distorsionados. Son todo historias relacionadas con Lugh, así que mi teoría es que es la misma historia, fragmentada.

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