Análisis de Counterpart. Temporada 1. Capítulo 6

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Después de un capítulo 5 cargado de revelaciones, regresamos a Counterpart, una semana más, con ganas de migrañas y de avanzar elucubraciones. La serie está teniendo, de momento, una progresión muy interesante y adictiva, aunque muy cargada. Así que dejo un link a los anteriores análisis y empezamos.

El poderío de Pope

Retomamos la acción en plena persecución. Ian ha capturado a dos trabajadores del control de aduanas que pretendían hacer contrabando con… ¿un disco Prince? Se ve que el alcohol no es lo único que hay mejor en su lado. Esta escena es interesante porque nos está mostrando, de una manera más gráfica, la dureza de sus medidas ante la desobediencia del orden preestablecido. Está completamente prohibido el contrabando con el otro lado, aquellos elegidos con el don del conocimiento, tienen la labor de proteger el mayor secreto de la historia de la humanidad (la existencia de ambos lados). Ha roto el código, y da igual que su familia esté enferma y necesite el dinero, Ian parece decidido a matarle, acostumbrado a lidiar con esta clase de situaciones, reflejando como enfermedad sigue condicionando la vida de la gente en su lado. Pero antes de apretar el gatillo, es interrumpido por una llamada. Le informan de las presiones de Howard y Emily a Edgar Brandt (hombre al que, por cierto, tenían pinchado). Claramente molesto, se aleja y les condena a tres meses de aislamiento.

Este incidente le está arrojando a Ian su tan anhelada oportunidad de acorralar a Prime. No es ningún misterio la apatía y desprecio que tiene hacia su persona, tanto por haber dejado de lado a Emily como por ser su ex. Así que no duda en acorralarle en una cafetería y llevárselo, casi como si de un preso se tratara, a la sala de interrogatorios. Aunque para desgracia de Ian, no está tratando con Prime, y no consigue sonsacarle ni un ápice de información. De hecho, se queda impresionado con lo que él interpreta como impasibilidad, cuando en realidad es pura y sincera ignorancia. Frustrado al ver fútiles sus intentos, se encara directamente con Howard, iniciando lo que acabará siendo una larga cadena de reproches, tanto por su comportamiento libertino, huyendo siempre de su vida por la promesa de otra mejor; como por lo mal que se lo hizo pasar a Emily y que la esté inmiscuyendo de nuevo en sus asuntos.

  • Durante esta conversación vemos la primera interpretación decente de Silk y un pequeño detalle que puede ser relevante. Hay un momento en el que Ian dice textualmente: “Lo que hagas en el otro lado no es asunto mío. ¿Sección Dos? Bien”. La Sección Dos es algo que todavía se nos antoja borroso, pero se viene nombrando desde el primer capítulo y parece tener una relevancia notable. Con esta frase se confirma la implicación de Prime en los quehaceres de dicha sección, si es para sabotear sus planes o es un integrante de la misma, no lo sabemos. Es posible que sea una especie de rango autoritario, de privilegio, ya que en el capítulo 3, en la conversación que mantiene Prime con Lambert, le dice que le conviene retener a Baldwin ya que no es Sección Dos. Al no formar parte de este grupo, quizás no tenga la autoridad para hacer lo que ha hecho o siquiera para estar en este lado. De todos modos, esto solo son hipótesis.

Mientras, Emily se ha estado cubriendo las espaldas con sus jefes, ante su aparente recaída en las drogas. También ha estado haciendo indagaciones, utilizando a una amiga suya para sonsacar información acerca de la dirección que les dio Brandt. Al parecer, a los de Registro no les consta que esa casa sea propiedad de la Oficina, con lo que no pueden saber nada. Aprovecha para mencionarle que ha visto a Ian con Howard, a lo que Emily responde irrumpiendo bruscamente en la sala de interrogatorios, justo antes de que Silk respondiese a una pregunta muy comprometedora: si todavía la amaba. Aunque no creo que esa pregunta se quede en el aire, ya que el lector ocular que tiene el polígrafo parece haber detectado su respuesta, o eso parecen indicar con un plano muy sugerente…

Emily se “sincera” con Ian y le convence para que se lleven a Howard con ellos a Potsdam, aunque acabará siendo en vano. El técnico del polígrafo lo ha escuchado todo y no duda en llamar a uno de los numerosos móviles de Pope, para avisarle del peligro inminente (obviamente en clave). Cuando llegan a la dirección ya es demasiado tarde, están quemando centenares de documentos.

El topo sale a la luz

Prime no va a trabajar y Pete no para de recibir quejas. Está ausente en la oficina, desde que sabe que hay un topo no se siente cómodo y está descubriendo su autoridad más inexistente que nunca. Hecho que se reafirma en su siguiente reunión con Prime, en la que se ve nuevamente empequeñecido por los conocimientos de Howard, relegado una vez más al papel de esbirro. Baldwin ha pasado a un segundo plano y deben averiguar el origen de los documentos que poseía Emily.

La mujer del carnicero avisa entre llantos a Prime: su marido ha muerto. Cuando llega, la escena es grotesca. Su cuerpo yace en el suelo ensangrentado, sin la parte superior de los dedos y sin dientes. Lo han hecho para que la policía no le pueda identificar, ya que dio una identidad falsa. Pero en esta escena hay una revelación mayor: su marido solo habló con Prime y con Pete. Howard sabe que la información no la han sacado de él y Pete es demasiado bobo como para ser un topo, por lo que solo queda una opción, están usando a Pete. Y no duda en hacérselo saber de la manera más discreta y amable de la que es capaz, tirando la puerta abajo y echando bruscamente la prostituta de la habitación de hotel.

Walter Atwood era el antiguo director adjunto. Vivía entre paranoias y ansiedad, pensando que lo querían fuera y le seguían. Sus pronósticos fueron ciertos y los miembros de La Escuela le mataron para poner a La Sombra en su lugar. Pero no ocupa el cargo directamente, podría ser demasiado descarado. Pusieron a Pete al mando, conscientes de lo fácil que sería utilizarlo, y relegaron a La Sombra al papel de robarle información. Hecho que sería relativamente fácil, ya que es su mujer: Clare…

La cosa se pone tensa

La revelación final de este capítulo, me ha parecido simplemente magistral. Soy un declarado friki de las teorías conspiranoicas en las series y películas, y no hay sensación más placentera que cuando me sorprenden. Y Counterpart me ha dejado de piedra. Ya no solo por el mero hecho de que no lo esperase, sino por lo bien llevado que ha estado y el tremendo sentido que le aporta al resto de la serie. En el anterior análisis ya elogié la habilidad que tienen hilando y mezclando tramas entre sí, otorgándole esa dimensión de conjunto sumamente poderosa, y en este episodio se reafirman y dan un paso más allá con Clare.

Uno de los mejores capítulos hasta el momento a mi parecer, con cargas dramáticas y progreso narrativo a partes iguales, ambas de muy buena intensidad. Ahora falta ver cómo prosiguen en el resto de temporada con este descubrimiento, ya que Pete parece haberse percatado. Hasta entonces solo podemos esperar.



el autor

Proyecto de todo sin llegar a nada. Estudio guión cinematográfico y en ocasiones me creo crítico. Vivo en una divagación constante y no me arrepiento de ello. También doy la chapa en Twitter @PablodesdeMarte.

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