Análisis de El Ministerio del Tiempo. Temporada 4. Capítulo 5

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De nuevo una semana más El Ministerio del Tiempo vuelve a sorprender con un capítulo que homenajea a los clásicos de la ciencia ficción y que incluso se permite un guiño al cine clásico. En esta ocasión, Pacino regresa al pasado una y otra vez con esperanza de evitar el rapto de Lola por el Anacronópete y Díaz Bueno.

La incertidumbre y los sentimientos de soledad, le llevan a cometer decisiones imprudentes e irresponsables, que alterarán el devenir de los acontecimientos. No obstante, y antes de abordar el episodio, os recuerdo que en el siguiente enlace podéis leer los análisis de los demás capítulos:

Análisis de El Ministerio del Tiempo.

El policía de los ochenta, en un intento de salvar a su chica, hace todo lo posible para que Lola se encuentre indispuesta y no pueda ir a la misión, en un episodio donde la ciencia ficción y las narrativas paralelas son las protagonistas. No obstante, los cambios que lleva a cabo, solo consiguen empeorar el presente y afectar a Alonso, Julián y al resto del Ministerio de formas terriblemente impredecibles. Sin duda un recordatorio de que el tiempo es el que es y que cuando se cambia, tiene consecuencias y un precio alto que pagar en el presente.

Esta vez, Pacino cobra protagonismo en relación con el resto de la patrulla, que quedan en segundo plano, para enfrentarse a una de las decisiones más duras y egoístas que ha tenido que tomar en toda la serie. Es la primera vez que un personaje de El Ministerio del Tiempo se muestra tan vulnerable y abierto a mostrar sus emociones. Sin duda el nuevo tono de la serie, más intimista y reflexivo, que quizá no acabe de convencer a los televidentes que se decanten por la historia pura y dura, es un acierto para que el espectador pueda llegar a conocer mejor a los protagonistas, empatice con ellos y aprecie todos sus matices. Cada gesto, mirada y silencio condensan la esencia de las escenas con elegante sutileza.

La presente temporada es en la que más han crecido y evolucionado los personajes y la que ofrece los capítulos más diferentes y variados entre sí hasta el momento. La presencia de nuevos agentes, hace variar el foco de la acción y el tono de las tramas.

Como siempre, la serie sigue homenajeando, como no podía ser de otro modo, al cine y la literatura, ya sea con la escena de la ducha de Psicosis de Alfred Hitchcock o con el Anacronópete de la novela homónima del escritor Enrique Gaspar y Rimbau. Una obra en formato zarzuela, que publicada en 1887 adelanta a H G Wells en la invención de la máquina del tiempo, y que la temporada sabe aprovechar para germinar el interés del público por la literatura española de ciencia ficción del siglo XIX. Esto es algo que ha quedado patente en redes sociales, donde la curiosa máquina del tiempo ha causado sensación a lo largo de la semana.

Este capítulo es quizá uno de los más sorprendentes y arriesgados en lo relativo a estructura y giros narrativos. Sabiendo jugar con los ritmos, diálogos y escenas repetidas pero presentadas de forma diferente, se logra generar un día de la marmota fresco y divertido, que evita caer en el tedio y la sobre explicación.

El episodio tiene una estructura muy original y bien construida e hilada, con giros imposibles de adivinar; manteniendo así al espectador enganchado y maravillado ante un guion tan inusual y difícil de encontrar en la televisión nacional. Sin duda el capítulo cinco de la temporada cuatro, pasará a la historia de la televisión (como ya lo ha hecho El Ministerio del Tiempo) por su escritura.

Habiendo sobrepasado el ecuador de la cuarta temporada, solo cabe preguntarse cuál será el rumbo que tomarán las tramas que se han ido abriendo a lo largo de los episodios emitidos, pues las pistas son escasas; o si Amelia volverá de nuevo al Ministerio para saldar las cuentas pendientes con Julián.

Mencionar en último lugar el acierto al adelantar la hora de emisión en abierto a las diez en punto de la noche, evitando así las horas de la madrugada y abarcando la franja de prime time más codiciada. Un saludo y sed felices.



el autor

Graduada en Comunicación Audiovisual y Animación 3D. Saxofonista apasionada del cine, la literatura, el arte y la música. Me encanta el folklore, la historia antigua y la mitología celta.

1 comentario

  1. Buenas, me ha parecido un buen episodio, en el que se deja claro las consecuencias de cambiar el pasado así como lo de incluir el Anacronópete, para que se refleje que fue en España cuando se hizo por primera vez una novela que hablaba de los viajes en el tiempo. Lo único que criticaría del episodio es que cuando Julian y Alonso se convierten en niños, estos se comportan como niños, en especial Julian, cuando realmente son adultos en cuerpos de niños y se deberían comportar como tal. Como se ha visto en otros productos como es el caso de Detective Conan por ejemplo, saludos.

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