Bienvenidos, Kandorianos del universo, una semana más. Hemos llegado de forma agitada a la mitad de esta primera temporada. Lo que parecía una sencilla misión para salvar a Superman se ha convertido un cirio. Si no sabéis de qué hablo, será mejor que leáis los análisis anteriores y os pongáis al día. Si, por el contrario, estáis dispuestos a bucear en las miserias de la casa de Zod, os invito al análisis del quinto capítulo de Krypton. Hablemos de las casas.
La Casa de El
Tras haber sobrevivido por poco a la tormenta, Seg-El ha vuelto a los túneles bajo las Tierras Lejanas donde lo tenían encerrado, para proveerse de lo necesario para su viaje de vuelta. Deambulando por la red de cloacas, Seg da con una mujer, que parece ser otra de las prisioneras del grupo de soldados que capturó a Seg. Llevado por su ingenuidad, Se la ayuda a llegar a su hogar, aún más abajo en los mismos túneles. Y es que esa red de túneles es el hogar de los citonitas, un grupo de kryptonianos que adoran a la Diosa del Hielo.

A pesar de que parecen acogerlo, los citonitas odian y temen a la Casa de El, y aseguran que los El traen la destrucción al mundo, y que lo han hecho antes. Seg se convence de que no le dejaran marchar con vida, por lo que le pide ayuda a la chica a la que salvó. Esta le da un respirador para sobrevivir a la tormenta de hielo, y Seg vuelve al frío exterior de Krypton. Por desgracia, un único respirador y una chaqueta no son suficientes. Seg no puede seguir, y utiliza el destrozado respirador y una radio machacada que robó para mandar un último mensaje.
En Kandor, mientras tanto, Adam busca hasta debajo de las piedras a Seg, mientras Kem se despreocupa. Adam está rozando la desesperación cuando recibe la comunicación de Seg. Por suerte, sabe exactamente como hacérsela llegar a la persona indicada.
La Casa de Vex
La Casa Vex es voluble y cambiante, como la esencia misma del poder. Nyssa y Daron no parecen estar muy de acuerdo en como continuar con su causa, la destrucción de La Voz de Rao. Daron, que ya hemos comprobado que tiene más de vil cobarde que de brillante estratega, no está convencido de que deban seguir adelante con el plan, alegando que La Voz de Rao podría llegar a descubrirlos si se le oponen de forma tan evidente. Nyssa, por su parte, está convencida de la necesidad de forzar a Jayna Zod a un pacto. Sin embargo su padre se plantea los motivos de Nyssa. Tal vez su hija tenga demasiado interés en el último hijo de los El.

Padre e hija emprenden movimientos por separado. Mientras Nyssa presiona a la primus de los Sagitari de la necesidad de salvar a su hija, Daron visita a la otra prisionera. Un idilio con la sagtari a la que Lyta detuvo le ha permitido manipular la verdad y la chica se cree a salvo en los brazos y bajo la protección de Daron. Pero como he dicho, los Vex cambian con el viento, y mientras la sangre de la joven se derrama por el suelo de su celda, observamos a Nyssa Vex sonreír.
La Casa de Zod
El entrenamiento para ser un Zod empieza en la cuna, Jayna Zod lo sabe muy bien. Ella misma fue educada entre duras pruebas de honor y deber junto a su hermano. En la última prueba, ambos fueron enviados a un lugar en las Tierras Lejanas, y Jayna dejó a su hermano morir congelado. Porque para los Zod, el honor, la dedicación y el deber, están por encima de todo. Por encima de lo personal. Del amor. Y, por supuesto, de la familia.
Estas enseñanzas pesan en la conciencia y el corazón de la Primus de los Sagitari, que se ve obligada a escoger entre su honor, aceptando la condena de su hija, o el amor que siente por Lyta, que le obligará a traicionar al ejército y ponerse a las órdenes de los Vex. Aunque el amor a su hija pesa más en el momento crucial, algo se ha roto dentro de Jayna, y su hija sufrirá por ello.

Lyta ha pasado por mucho. Desde declaraciones de amor, hasta estar a punto de ser ejecutada. Pero lo deja todo para salvar a Seg. Junto a Adam y a una de sus sagitari, emprende una misión para buscarle. Una misión de la que su prometido, Dev, es deliberadamente excluido. Me pregunto cuantos rechazos podrá soportar Dev.
Cuando Lyta y Adam llegan a donde debería estar Seg, encuentran que alguien ha llegado antes que ellos. Los soldados necesitan a Seg y su lider se ha encargado de recuperarlo. Pero Lyta no se ha salvado de la muerte para darse por vencida, y se adentra en los túneles. Una vez Seg está a salvo, decide investigar, con tan mala suerte que es emboscada por el lider de los mercenarios. Tras una pelea en la que el gigante soldado parece llevar todas las de ganar, este se fija en el colgante de Lyta. La reconoce de inmediato: Lyta Zod es su madre.
La Opinión de Sofía
Bien. No ha estado mal. Me gusta que hagan esas inmersiones en Krypton y en como lo viven cada una de las casa. Me gusta que todos los personajes tengan cierta relevancia. Además cada vez me gusta más el personaje de Jayna Zod. Pero he de decir que en este capítulo tengo más peros que en el anterior.

Mi gran «pero» es el personaje de Nyssa Vex. Era magnífico tal como era. Su personalidad calculadora pero apasionada y algo juvenil justificaba perfectamente sus acciones y sus deseos de una revolución. Pero este repentino interés romántico por Seg descuadra muchísimo al personaje, y desmerece mucho la serie. Espero que no decidan seguir por ahí.
Otros pequeños comentarios estarían relacionados con la aparición de los citonitas, que me han descolocado muchísimo, y con el olvido de los personajes de Adam y Kem, así como de la trama de Brainiac. La Voz de Rao, que ahora está infectado con uno de los centinelas, no ha aparecido ni mencionado.
¿Qué pasará con él? ¿Y Con Jayna? ¿Estará Nyssa enamorada de Seg o solo es otro de los hilos de su red? Lo sabremos la semana que viene. Hasta entonces… sed felices.



