Bienvenidos a un nuevo análisis de Los Winchester, tras un parón de casi dos meses. Vamos con un poco de retraso pero intentaremos ponernos al día rápidamente, así que haremos un tres en uno y la semana que viene ya recuperaremos el ritmo normal. Os dejo con el enlace a los análisis anteriores y vamos al lío.
Episodio 8: Aférrate a la vida
El episodio empieza con un prólogo en el que un músico arde hasta que no quedan más las cenizas. Un misterioso personaje es testigo de todo y pronto sabremos quién es y que quiere pero mientras tanto toca apechugar con las consecuencias del episodio anterior.
Por un lado tenemos a Sam Campbell, el gran Tom Welling, recuperándose de las heridas que le infligiéron los akrida. Sam estará con nosotros tan sólo este episodio, el tiempo justo para que Mary le recrimine por qué se ha ido y por qué se ha arriesgado y también para que ponga a parir a los Hombres de Letras, unos vagos que se refugiaban entre libros mientras los cazadores hacía el trabajo sucio.
Y es que Samuel Campbell no ha sido nunca un personaje agradable. Ya en Sobrenatural, interpretado por Mitch Pileggi, era más bien tirando a desagradable, obsesionado con la caza y algo falto de escrúpulos.

Por otro lado, Carlos y Lata son los encargados de investigar la muerte del músico. Descubrimos aquí el pasado musical de Carlos, alias Rivers Gemini, quien es obligado a regresar a los escenarios si no quiere arder como una falla. ¿Y quién es el causante? Pues ni más ni menos que un viejo conocido de los fans. Interpretado por Richard Speight Jr., se trata de Loki, aunque poco tiene que ver con el de Marvel.
Aquí tenemos a un Loki bromista, sarcástico y juguetón, que lo mismo le da por divertirse como por quemar gente cuando se aburre. Al final del episodio termina atrapado en su espejo pero tenemos que recordar (ojo, posible spoiler) que Loki es en realidad el arcángel Gabriel, quien había huido a la Tierra y se había hecho pasar por el semi-dios. No sabemos si volveremos a verlo en Los Winchester.
Sin embargo la aparición estelar del episodio la tenemos en una foto que sacó Sam Campbell de un posible escondrijo de los akrida. En ella vemos al tipo que le entregó la carta a John Winchester al principio de la temporada, la que le revelaba que su padre era un Hombre de letras. Se trata de un tipo guapetón que tiene un coche molón. Si, se trata de Dean Winchester.
De momento no se explica nada más pero sabemos que el viaje en el tiempo en Sobrenatural es posible y que no sería la primera vez que Dean viaja al pasado.
Episodio 9: El destino es lo que tu haces
Este episodio va de vampiros, que ya tocaba. No se vosotros pero ya echo de menos a los enemigos clásicos de los Winchester, que si demonios, que si vampiros, que si fantasmas. Está bien que incorporen nuevos monstruos al lore pero de tanto en tanto hay que regresar a los clásicos.
Así que aquí tenemos a un clan vampírico buscando la gema de Ursitoare, engastada en un medallón que permite vislumbrar el futuro. Lo malo es que John la toca y se ve a si mismo muerto a manos del vampiro jefe. La pandilla intentará mantenerlo a salvo pero ya sabemos que estas cosas no funcionan. Los vampiros encontrarán una manera de entrar en su refugio e ir a por John y su destino.

El plan fracasa por el truco de que John hace que su madre le provoque un infarto. Al morir aunque sea durante poco tiempo su sangre se vuelve veneno para el vampiro jefe y así Mary puede acabar con él, no sin antes haber dado cuenta del resto del clan. ¡Qué bonito ver a Mary cortando cabezas! También echábamos de menos la sangre salpicando las paredes.
Por cierto que el rollo entre Mary y John ya es oficial y por allí anda husmeando Betty, la policía ex-novia de John, quien acabará compinchada con el periodista que llevó a Mary al cine, poseído a su vez por los akrida. La cosa se va enredando.
Episodio 10: Mentes suspicaces
El episodio 10 resulta bastante revelador. Nos enteramos de que los akrida llevan rondando por ahí por lo menos desde 1957. Al principio del episodio atacan a la mujer de uno de los Hombres de letras de la época, un personaje que aparecerá posteriormente para meter en un lío a John y a Mary.
El episodio vuelve a dividir la acción y mientras John y Mary lidian con Jack Wilcox, que así se llama el hombre de letras renegado, Carlos y Lata buscan a la locutora de radio que creíamos que era la reina akrida, con la esperanza de que recuerde algo sobre la ubicación del nido. al principio es reticente porque le atormentan las pesadillas pero acaba por cooperar.
Mientras Wilcox intenta ejercer de doctor chiflado y quiere intercambiar el cerebro de su mujer comatosa con el de Mary y también ponerse él mismo en el cuerpo de John, que está más buenorro y no es cuestión de perder el tiempo en viagras. Le ayuda un Golem del que John y Mary dan buena cuenta, provocando que mate a Wilcox y su mujer al caer sobre ellos.

Con la ubicación de los akrida, que ya han puesto a Dean en su punto de mira, parece que la cosa avanza pero nuestra pandilla no contaba con que John será acusado del asesinato de Kyle, que se inmola en aras de la comunidad akrida. Con este cliffhanger termina el episodio y nuestro resumen, que me ha costado, la verdad. Esto de estar malito y no poder atender a las series pasa factura.
Banda sonora
No por condensar tres episodios en un análisis dejaremos de lado la música de Los Winchester, una parte fundamental de la serie. El episodio 8 es el más musical, como no podía ser de otra forma. Hasta 6 canciones clásicas suenan a lo largo de la trama. La primera es Hard Times (Come Again no More), canción popular americana que ha sido versionada varias veces.
Aquí la interpretan Jericho al principio del episodio y Carlos al final. Lo curioso es que quienes interpretan la canción realmente son la banda Louden Swain, banda indie liderada por el actor Rob Benedict, viejo conocido de los fans de Sobrenatural, donde interpretaba a Chuck (que en realidad era…) y que también aparece en este episodio, algo camuflado tras una peluca y unas patillas tocando el piano.

Aquí os dejamos con la versión de Hard Times (Come Again no More) que realizó Spingsteen.
El resto de canciones que tenemos en el episodio 8 son Rebel y Thousand Watt Work-Out, interpretadas por John Moran, Little Angel, de Marcel Riesco y el archifamoso Saturday Night’s Alright for Fighting de Elton John.
Ya en los siguientes episodios tenemos menos canciones. En el episodio 9 suenan Cadillac, de Lassie; Rats de The Kinks; y Got The Fever de Kubla Khan. En el episodio 10 tan sólo tenemos una canción, Mirage de Chris Wooley.
Hemos señalado que la música es importante en Los Winchester. Sirve para situarnos, para dar ambientillo, para resaltar emociones, etc. Lo es tanto que todos los episodios tienen el título de una canción, aunque como lo vemos traducido y son canciones americanos se nos había escapado hasta la fecha.
El caso es que resulta muy evidente en el episodio 10. El título Mentes suspicaces hace referencia, evidentemente, a Suspicios Minds de Elvis Presley.
El resto ya cuesta más identificarlas. El título del episodio 9 es El destino es lo que tu haces, traducción de Cast your fate to tthe wind, un tema instrumental jazzistico de Vince Guaraldi.
Aférrate a la vida, el título del episodio 8, nos remite a Hang On To Your Life de los The Guess Who.
Echando la vista atrás, el episodio 7 de Los Winchester se titulaba Reflexiones, o Reflections en el original, canción que a mi me resulta difícil de situar con exactitud, aunque podría ser la de The Neighbourhood. Más seguro estoy de la canción que corresponde al título del episodio 6, El arte de morir, que no puede ser otra que Art Of Dying de George Harrison.
Si nos vamos al episodio 5, tengo claro que el título La leyenda de la mente es una mala traducción por parte de HBO de Legend Of A Mind, de The Moody Blues.
Amos de la guerra, el título del episodio 4, se corresponde con Masters of War, de Bob Dylan.
Y ya vamos acabando. Niña perdida, el título del episodio 3, nos remite a You’re Lost Little Girl, canción de los míticos The Doors.
Nos queda el episodio 2, que el primero es el típico «Piloto». Se titulaba Educa bien a tus hijos, traducción de Teach Your Children Well, que se refiere a la canción Teach Your Children de otro grupo mítico, Crosby, Stills, Nash and Young. Con ellos nos despedimos. Un saludo, sed felices.



