Con una nueva tanda de cuatro episodios y confirmando el rumbo más oscuro que mostrara ya la tanda anterior, se cerró la segunda temporada de Miércoles (Wednesday en inglés original y Merlina para América Latina), serie que, creada por Alfred Gough y Miles Millar con producción de Tim Burton y papel protagónico de Jenna Ortega, se halla disponible en Netflix y tiene ya confirmada su tercera temporada.
Bienvenidos una vez más a un nuevo encuentro con Miércoles, esta vez para analizar la segunda mitad de la segunda temporada, cuyos episodios (dirigidos los dos últimos por Tim Burton), con una duración promedio de una hora, mantienen alta la vara dejada por los cuatro anteriores, además y confirman el rumbo más oscuro que, en general, la temporada ha mostrado con respecto a la primera.
Pasemos a ver pues qué nos han dejado no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer aquí nuestro análisis de la primera temporada y aquí el de la primera parte de la segunda con los episodios 1 a 4.

Día de Muertos
Uno de los puntos centrales de esta segunda mitad de temporada es que Miércoles ha regresado del coma sin su habilidad, la cual ha perdido tras su enfrentamiento con Tyler. Todos los internos escapados de Willow Hill han sido recapturados con excepción de tres: Tyler, Slurp y el Tío Fétido.
Pero el coma no ha salido gratis y Miércoles ha estado tan cerca de la muerte que se ha traído del más allá una guía espiritual que no pidió ni desea, pero que conocemos bien: Larissa Weems (Gwendoline Christie). Objeta la falta de parentesco, pero Larissa replica que son primas decimoterceras y se convierte a su lado en una permanente presencia a quien nadie más oye ni ve.
A Larissa no le gustan nada los cambios en Nunca Jamás ni el estilo histriónico de Dort, pero aún más la falta de reconocimiento a su paso por la institución, en la cual se ha querido directamente borrar todo lo relacionado con ella.
Se acerca el Día de Muertos que, según la premonición, es el día en que el escapado Tyler asesinará a Enid, razón por la cual hay que encontrarlo. La polícia, por distintas razones, también lo busca y uno de los efectivos termina mal al cruzárselo en los túneles del alcantarillado, donde Tyler deja caer accidentalmente una foto que lleva consigo y corresponde a una mujer identificada como paciente 1038.
El director Dort, mientras tanto, decide seguir adelante con la celebración porque considera dadas las condiciones de seguridad. Pugsley está preocupado por su “mascota” y le anda tras el rastro junto a su padre Gómez. Van a parar a Mundo Peregrino, parque temático de horror en el cual un zombie pasaría desapercibido.

Una desbandada de visitantes aterrados les pone sobre aviso de que algo ocurre y Pugsley se encuentra, efectivamente, con Slurp en una de las tiendas,comprobando que no solo su cuerpo y rostro lucen cada vez más reconstituidos, sino que ahora también habla. Temiendo que lo vuelvan a recluir, le deja escapar sin decir palabra a su padre.
Isaac
Tras los sucesos de Mundo Peregrino, Dort decide dictar toque de queda en Nunca Jamás. La profesora Capri hace una visita a Enid para decirle que la vio convertirse en lobo aun sin luna llena, lo cual podría indicar que es una alfa. La noticia, más que alegrar a Enid, la deja preocupada porque corre riesgo de quedar enlobada para siempre en la próxima luna llena.
Miércoles sigue teniendo problemas con su madre, de quien descubre que, bajo seudónimo, escribe edulcoradas novelas de amores oscuros que le generan náuseas. Parece una nimiedad, pero siempre hay cosas que desconoce de Morticia que, por su parte, le insiste en que debería dejar de obsesionarse con su perdida habilidad psíquica.
Weems, para esta altura un Pepe Grillo de ultratumba, aconseja a Miércoles reconstituir el vínculo con su madre pues los Addams son vulnerables por separado y la fuerza de la familia siempre ha estado, por el contrario, en la unidad.
Haciendo oídos sordos, esta sigue con sus investigaciones y la foto dejada caer por el zombie la lleva a descubrir que esa mujer estuvo recluida en Willow Hill en una época en que se hacían horrendos experimentos de los cuales probablemente haya sido víctima. Fue en algún momento dada por muerta con un falso obituario, pero todo indica que está viva.
Orloff, la cabeza parlante, pone a Miércoles al tanto de que la mujer se llama Francoise y es hermana de Isaac Night, brillante científico que años atrás le construyera el soporte vital que usa en este momento. Con su genio e inventiva, también desarrolló por aquellos días una máquina capaz de lograr que su hermana dejase de ser un Hyde para escapar a una muerte prematura, pero la misma acabó estallando junto con el laboratorio e Isaac enterrado secretamente bajo el Árbol de las Calaveras, lo que hace concluir a Miércoles que es el zombie revivido por Pugsley…
Intercambio
Los hijos suelen recurrir a los abuelos cuando tienen problemas con sus padres y así es como Miércoles, en busca de respuestas, termina yendo a ver a Hester, quien la anoticia de que, siendo ella cuervo, puede conseguir temporalmente el poder de la premonición si visita la tumba del cuervo vidente Rosaline Rotwood (Lady Gaga) y recita la inscripción de la misma.
Violando pues el toque de queda y en contra de las advertencias de Enid acerca de que terminará generando un castigo para todos, Miércoles se dirige al cementerio y se encuentra con el fantasma de Rotwood, quien inicia el ritual de transferencia tras advertirle que no debe ser interrumpida…

Pero en ese momento llega Enid buscando sacar de allí a Miércoles, con lo que el ritual se interrumpe y terminan ambas desmayadas y pagando un alto precio, pues al volver en sí descubren que se halla cada una habitando el cuerpo de la otra, lo cual adquiere connotaciones escabrosas al anoticiar Weems a Miércoles de que ambas podrían morir si no vuelven a intercambiarse en veinticuatro horas.
La interacción con los cuerpos cambiados da lugar a escenas hilarantes como también momentos de tensión. Miércoles, en el cuerpo de Enid, espanta brutalmente a Bruno mientras que Enid, en el suyo, rechaza groseramente a Agnes, la obsesiva e invisible fan de Miércoles cuya cargosa presencia le genera celos.
Pero hay más: Enid descubre que la alergia de Miércoles a los colores es literal y la piel se le puebla de manchas. Además, husmeando su novela y después de ponerse fugazmente feliz de que haya un personaje inspirado en ella, comprueba que la describe como de pésimo gusto y débil personalidad. Furiosa y vengativa, decide arruinarle a Míercoles su imagen oscura al maquillarse y vestirse a lo K-Pop para salir a bailar alegremente Boombayah (Blackpink) a la vista de todo el mundo.
Rescatando a Agnes
Con cada víctima, Isaac continúa reconstituyéndose y así visita y asesina a Judi Stonehearst, cuya participación en esta segunda temporada ha sido por demás breve. Mientras tanto, Tyler llega hasta la que fuera la casa de su padre, que luce abandonada y vandalizada. Encontrándose allí con su madre Francoise (Frances O´Connor), esta le refugia en el sótano y le ata a la cama para que no cause desmadres al convertirse. Él se enfurece pues, a diferencia de ella, no reniega de su esencia Hyde ni quiere desprenderse de ella sino todo lo contrario.
Allí les encuentra Isaac, sorprendiendo a su hermana y sobrino al verle vivo y en regeneración. Está convencido de que puede reconstruir la máquina para volver normal a su hermana, pero necesita energía. Se dirige pues a Nunca Jamás y le arrebata el soporte vital a Orloff además de comerle el cerebro…
La escena es vista por una estupefacta Agnes que, aprovechando su invisibilidad, se esconde en el maletero del auto junto al cuerpo de Stonehearst. Desde allí consigue llamar a Enid, quien va en busca de Miércoles, a quien debe sacar de las jaulas lupinas en que Capri le ha encerrado para protegerla de la próxima luna llena.
Gracias al móvil de Agnes, pueden rastrear la ubicación pero, desafortunadamente, Tyler la encuentra antes y la convierte en víctima de cara al experimento para salvarle la vida a su madre. Enid y Miércoles interrumpen el mismo, convirtiéndose esta última en loba al habitar el cuerpo de su amiga. Tyler quiere enfrentarla como Hyde, pero Francoise se lo impide…
Tras salvar y rescatar a Agnes, Miércoles y Enid se dirigen a la tumba de Rotwood y, después de sincerarse ambas en cuanto a sus propios temores y a lo que cada una ha descubierto en la otra, todo vuelve a su lugar y habitan nuevamente sus cuerpos originales. Weems, no obstante, se aparece con una mala noticia: la premonición ha cambiado y un Addams morirá…
Danza Muerta
A pesar de la muerte de Orloff, Dort sigue adelante con la gala, lo cual la policía acepta con la condición de que se les permita tener a cargo la seguridad. Hester sorprende a Miércoles anunciando que asistirá, pero no para hacer la donación que Dort pretende sino para humillarle rechazándolo en pleno rostro. Sin embargo, cuando le visita en su despacho y llega el momento, Dort hace venir a Bianca y, aprovechándose de su habilidad por tener a su madre como rehén, le hace usar el canto de sirena para convencer a Hester de lo contrario.
El asunto es todavía más espeso, pues ni siquiera pretende Dort destinar ese dinero a remodelar y transformar Nunca Jamás, sino que el plan es simplemente quedarse con el dinero y huir, secundado en ello por Gideon Sterling (Casper Van Dien), con el cual un flashback nos ilustra que formaron en el pasado una secta cuya verdadera finalidad era lavar dinero. Evidentemente no han cambiado…
Entre los Addams, hay sorpresa por la decisión de Hester y sospechan que algo anda mal. Miércoles consigue hacer confesar a Bianca, pero esta le hace olvidar todo lo hablado y la cosa vuelve a cero, salvo que Agnes, desde su invisibilidad, lo ha presenciado todo…
En cuanto a Enid, cualquier posibilidad de recomponer las cosas con Bruno se va al traste con la llegada desde Filipinas de su nueva novia Sophia. En su tristeza, se cruza con Agnes, que también está dolida por haber sufrido el rechazo de Miércoles a pesar de haber adoptado un look idéntico al suyo, con peluca negra e incluso ojos oscuros.
El dolor mutuo hace que Enid deje a un lado sus celos y aliente a Agnes a no ser el espejo de nadie, sino ella misma, decidiendo ambas darse mutuamente ánimos compartiendo en la gala una coreografía con la canción The Dead Dance, compuesta especialmente para la serie por Lady Gaga que, de ese modo, hace también presencia musical.
Dort, a todo esto, ha encerrado a la madre de Bianca y se ha sacado de encima a su socio Gideon dándole fuego y asegurándose así de no tener que repartir con nadie. Pero mientras mira extasiado bailar a Enid y Agnes, esta última se hace invisible y se desliza hasta él para quitarle la reliquia que lo protege del poder de sirena de Bianca, quien de esa forma lo obliga a explicar ante todo el mundo y al mínimo detalle su plan de estafa.
No dándose por vencido, Dort toma a Bianca como rehén para escapar, pero Ajax, quien viene de liberar de su encierro a la madre de esta, recurre a su poder de gorgona para convertirle en piedra y luego destrozarle haciendo caer sobre él una araña de luces. Adiós a Dort…
Luna Llena
Miércoles descubre que sus padres le han ocultado que conocían a Isaac, de hecho compañero de cuarto de Gómez cuando ambos estudiaban en Nunca Jamás. Pero siempre estuvo un poco loco y cuando quiso usar a este último para un experimento al que no sobreviviría, Morticia intervino arruinando el mismo y acabando el hecho con la voladura del laboratorio y Gómez perdiendo sus poderes, lo cual explica por qué dejó de ser un “excluido” y se convirtió en el único Addams sin habilidad particular.
Más aún: resulta que fueron justamente Morticia y Gómez quienes en aquella oportunidad enterraron a Isaac bajo el Árbol de las Calaveras para que un día terminara siendo revivido por Pugsley. Por cierto, este acaba de ser secuestrado y ello hace presumir que es el Addams de la premonición, lo cual su hermana había adelantado un poco en broma y un poco en serio al decir que habría que sacrificarle.
La razón por la cual Isaac le ha elegido es que necesita su habilidad eléctrica para la máquina que ha dispuesto en la Torre Yago y con la cual piensa curar definitivamente a su hermana. Mientras tanto, y a través de una bola de cristal, Tyler cita a Miércoles a encontrarse con él en el Árbol de las Calaveras.
Ella ve la oportunidad de atraparle tanto a él como a su tío, pero la cosa es al revés y cuando Dedos, parapetado entre el follaje con una ballesta, está a punto de jalar el gatillo, deja súbitamente su lugar y va hacia Isaac como reconociendo a su amo: nos enteramos así que es justamente la mano que a él le falta y fuera cortada por Morticia aquella noche en que pelearon. Y al recomponerse en la mente de Miércoles el apellido de Isaac en forma de anagrama, vemos la palabra Thing (nombre de Dedos en inglés original), reordenarse para formar Night… ¡Wow, vaya giro! Eso sí que no lo vimos venir…
Miércoles termina pues atrapada y enterrada viva bajo el árbol. Pero por suerte Agnes ha visto todo (¿cuántas veces ha sido la salvadora en esta mitad de temporada?), así que va en busca de Enid que, urgida por la situación y sabiendo en peligro a su amiga, sale de su encierro en las jaulas aun con los peligros que la luna llena le implica. Una vez en el lugar, intentan excavar con sus manos pero es lento y difícil, por lo cual Enid mira a la luna para enlobarse y así tener más fuerza a los fines de llegar a Miércoles y salvarla, lo que efectivamente hace…
Justicia por Mano Propia
Con Pugsley atado a una cama de hierro en lo alto de la torre, Isaac, Tyler y Francoise preparan la máquina que salvará a esta última, pero en otro giro que no veíamos venir, esta dice que ya no hay tiempo para ella y, en cambio, ata a su hijo para librarle de su destino de Hyde mientras él protesta con desesperación.
El experimento se inicia y en ese momento llegan los Addams. Cuando Miércoles, que porta un hacha, parece estar a punto de hacer caer la misma sobre Tyler, corta en cambio sus ligaduras y dice que falló, pero la realidad es que le sirve de impensado y circunstancial aliado.
Se desencadena entonces una pelea entre monstruos que acaba con Tyler y su madre combatiendo como sendos Hydes entre los tejados, hasta que finalmente ella queda pendiendo hacia el vacío y, pareciendo recordar que es su madre, él intenta atraparla pero es tarde y acaba cayendo…
Como en los viejos tiempos, el laboratorio de Isaac ha estallado nuevamente y, mientras la policía llega al lugar, este intenta matar a Miércoles, pero al momento de hacerlo, su mano, es decir Dedos, le traiciona y se vuelve en su contra, zamarreándolo por los cabellos y golpeándolo hasta acabar con él. Probablemente Dedos, concluye después Gómez, fuera la parte buena de Isaac y recuperó esa memoria al pedírsele que asesinara a Miércoles, lo que nunca haría…
Hacia la Frontera
Las cosas, poco a poco, vuelven a su cauce normal, aunque no hay noticias de Enid, quien, probablemente enlobada de forma permanente, ha huido de su destino y, según se dice, ha sido vista cerca de la frontera con Canadá.
Llegan las vacaciones y Eugene invita a Pugsley a visitarle, lo cual produce en este la alegría de saber que quizás tiene ahora un amigo real y no uno zombie, uno vivo y no uno muerto. Como símbolo de reconciliación, Morticia entrega el libro de la tía Ophelia a Miércoles, lo cual constituye una invitación a entrar de una vez por todas en los secretos de la familia y explorar sus habilidades especiales. La jovencita da a Dedos la libertad de marcharse si lo desea, pero no: cualquiera haya sido su pasado como mano unida a un cuerpo, su presente y lugar están junto a los Addams.
Miércoles no quiere regresar a casa, sino ir en busca de Enid y para ello no solo cuenta con Dedos, sino también con el Tío Fétido, a quien por fin vemos aparecer en esta mitad de temporada a bordo de su motocicleta. Apeándose pues ella al sidecar, parten junto a Dedos a la búsqueda de Enid.
En el cementerio, Capri se acerca a Tyler y le pone al tanto de que no es solo loba sino también medio Hyde y se ofrece a darle “un lugar en la manada”. Y en la escena final, Hester desciende a un sótano secreto y, haciendo garabatos contra la pared, se encuentra la tía Ophelia, cuyos dibujos parecen anunciar algo malo, lo cual se condice con la imagen que se le cruzara momentos antes a Miércoles al hojear su libro y verla sangrar lágrimas negras…
Balance de Temporada
Se ha ido la segunda temporada de Miércoles y mientras nos preguntamos si deberemos otra vez esperar casi tres años por la tercera (esperemos que no), esta segunda mitad termina de confirmar lo que dijéramos semanas atrás: que esta temporada supera claramente a la primera en ritmo, oscuridad, humor negro y sorpresa, todos elementos que en su momento este redactor reclamara, además de volvernos a mostrar a un Tim Burton en su mejor versión y esencia: se extrañaba...
Habrá desde ya quien pueda objetar que la división de la temporada en dos conspira contra una visión integral y debilita la cohesión de la misma, opinión respetable a la que además en algún punto adhiero, pero no entiendo por qué no nos quejamos entonces de las series episódicas semanales que, en teoría, cortan el clima mucho más y, después de todo, fueron la única forma de ver series antes de que llegara el streaming con lo de las temporadas completas de un tirón que ahora tenemos tan naturalizado.
Además, ambas mitades han tenido su propia autonomía más allá de las continuidades, tanto que esta segunda puede ser vista como una gran película de cuatro horas, a lo que contribuye una trama vertiginosa y atrapante que me hizo personalmente devorar estos cuatro episodios de una sola vez y supongo que no he sido el único.
Como señaláramos en el análisis anterior, la participación de los Addams (algo que de mi parte reclamaba al analizar la primera temporada) ha estado mucho más marcada y no se trata simplemente de que estén por estar o como mero marco de referencia, sino que además han sido claves en la trama a la luz de los secretos familiares ocultos y ni qué decir del genial giro de Dedos con lo de Thing-Night: brillante e inesperado.
Jenna Ortega sigue siendo desde ya el alma de la serie con su carisma y talento, pero no ha estado en esta oportunidad sola, sino que la temporada ha visto consolidarse un trío de poderosa química muy poderosa gracias al mayor peso que en la historia ha tenido Enid y a la gran incorporación que ha significado Agnes.
Ambos personajes se han sustentado sobre los grandes trabajos de Emma Myers y, muy especialmente, de Evie Templeton que, con la psicótica y a la vez encantadora cuota de locura que le sabe imprimir a Agnes, es igualmente capaz de generarnos ternura, risa, inquietud o miedo. Que no se pierda, por favor, ese trío en la tercera temporada, aunque el sacrificio hecho por Enid y su consecuente partida parecieran presagiar una separación: lástima…

Y en el caso de Miércoles y Enid, el episodio que las encontró con sus cuerpos intercambiados ha sido probablemente el mejor de la temporada y quizás de la serie, siendo notable lo bien que cada una ha hecho de la otra.
Un lujo, además, haber contado durante casi toda la temporada con el gran Steve Buscemi y una alegría ver volver de entre los muertos a una siempre genial Gwendoline Christie, sin olvidar a Joanna Lumley que, aunque esporádica en sus apariciones, brilla cada vez que tiene una.
Y cuando a la interacción se suma Catherine Zeta-Jones, tenemos, como con las niñas, otro trío perfecto. En cuanto a Lady Gaga, lo suyo fueron pocos pero efectivos minutos (literalmente un fantasma en la serie) y fue buena idea que sus aportes actorales y musicales fueran por separado.
Los homenajes cinematográficos aportan lo suyo. La máquina de Isaac con el recurso a la electricidad remite mucho a Frankenstein (1931) y Miércoles suelta que desde Psicosis (1960, aquí retro-análisis) no veía una relación tan intensa entre madre e hijo como la de Francoise y Tyler. Incluso, Burton se homenajea a sí mismo: la escena de la torre rinde tributo al final de Batman (1989, aquí retro-análisis) y el “ahora estoy completo” que dice Isaac al recuperar su mano es clara referencia a Sweeney Todd (2007).
Si tengo que poner alguna pega es el poco ruedo dado a Judi Stonehearst, que cobró un protagonismo demasiado repentino sobre el final de la primera mitad de temporada y desapareció con igual rapidez en la segunda: una pena desaprovechar así a una enorme actriz como Heather Matarazzo.
También se puede decir en contra que, al ser tantos los personajes, algunos no han alcanzado suficiente desarrollo, como la profesora Capri (Billie Piper), aunque su escena final junto a Tyler en el cementerio hace prever mayor vuelo en la próxima temporada.
No hemos visto casi en esta segunda mitad al tío Fétido, aunque tambien en su caso hace el final prever mayor presencia que, esperemos, no opaque ni haga desaparecer al resto de la familia Addams, que ha sido una de las grandes ganancias de esta temporada. Y se dice incluso que protagonizará su propio spin-off, obviamente interpretado por Fred Armisen.
Por último, mencionar la excelente banda sonora de Chris Bacon, en la cual se conjugan deliciosamente gótico, romanticismo y barroquismo en perfecta armonía y si bien no soy en lo personal gran amante de que la música suene todo el tiempo, cumple su función y contribuye a realzar ese efecto cinematográfico de “gran película” que producen estos cuatro episodios. Y son geniales los arreglos clásicos sobre piezas no clásicas lo, al menos no clásicas de ese modo, como cuando Miércoles (en el cuerpo de Enid) interpreta al chelo The Reaper, de Blue Öyster Cult, o bien la demoledora versión orquestal de Sweet Dreams, de Eurythmics.
En fin, a esperar ahora la tercera. Mientras tanto, hemos visto una gran segunda temporada más allá de algún que otro detalle mínimo que se subsanará en la medida en que se reduzca el abanico de personajes y se dé mayor desarrollo a los que aún no lo han tenido.
Hasta la próxima y sean felices…



