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Análisis de Outlander. Temporada 8. Episodio 2

Con su segundo episodio y mientras continúa la cuenta regresiva, seguimos analizando esta octava y última temporada de Outlander, serie de Starz que, creada por Ronald D. Moore y basada en la exitosa saga de novelas de Diana Gabaldon, es emitida para España por Movistar+ y para América Latina por Disney+.

Hola otra vez, forasteros y viajeros del tiempo. Aquí nuevamente juntos para analizar un nuevo episodio de Outlander, tocándonos esta vez el segundo de una octava temporada que será la última, lo cual significa que estamos en clara cuenta regresiva para despedirnos de este universo o, por lo menos, de la historia de amor y pasión de Claire y Jamie, pues tenemos también el spin-off y precuela Outlander: Sangre de mi Sangre, del cual pueden leer aquí los análisis de un servidor.

El episodio que hoy nos ocupa se titula Profecías y, por partida doble, tiene bastante que ver con ello, aunque en el caso de Jamie no sería tanto una profecía lo que lo aflige sino un dato histórico futuro del cual tanto él como nosotros hemos tomado conocimiento sobre el final de la entrega anterior.

Es de destacar que con este capítulo Caitríona Balfe debuta en su rol de directora y algo que se me pasó mencionar antes y no es dato menor es que en esta temporada final el tradicional tema de apertura The Skye Boat Song es interpretado por la gran Annie Lennox que, de hecho escocesa, aporta una sentida y climática versión cuyo arreglo rinde claro homenaje a la de la fallecida Sinead O´Connor que acompañara toda la temporada anterior. Se las dejo al cierre del artículo.

Dicho esto, y sin más, pasemos pues a ver qué ha ocurrido en el episodio, no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer aquí nuestros análisis previos.

La Tragedia golpea

Comenzamos con un flashback que nos lleva a Londres en 1773 y allí vemos a Ben, con uniforme militar despidiéndose de su hermano Henry y su primo William antes de partir a cumplir servicio en las colonias, más puntualmente en Boston. Un emocionado William le obsequia con carácter simbólico un soldadito de plomo.

Vueltos al presente y a Fraser´s Ridge, vemos a Frances asistir en sus labores médicas a Claire y, cada tanto, hacer alguna referencia a Jane y a los días en que vivía en el burdel. Claire (quien recordemos que aún mantiene en secreto que la niña es su nieta) le aconseja que trate de no mencionar eso ante el resto porque ese dato de su pasado podría volverse en su contra si llegara a oídos de gente prejuiciosa o de malas intenciones.

Jamie, en tanto, sigue obsesionado con su propia muerte a partir del dato leído en el libro de Frank Randall y, de hecho, pregunta a Roger si conoce a alguno de los otros personajes allí mencionados que, se supone, combatirán a su lado en Kings Mountain, a lo que su yerno responde negativamente, aunque admitiendo su ignorancia sobre muchos pormenores de la historia revolucionaria.

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Cuando Jamie lo consulta por su descendiente Buck, dice que lo dejó en 1739, lo cual nos da la pauta de que las piedras funcionan casi como una línea de ferrocarril con paradas y todo para que puedas ir al año que se te da la gana con solo pensarlo. Fuera de ello y, contra la incomprensión de Jamie, caratula a Buck como una buena persona que supo reparar a tiempo sus errores del pasado.

Brianna y las mujeres del pueblo recogen entretanto arándanos en el bosque mientras Amy Lindsay (Joanne Thompson) habla de cuán feliz es y lo poco que creía esperaba encontrar el amor como lo ha encontrado en su esposo Evan (Gary Lamont). Dura poco: un oso surge repentinamente de entre la floresta y la ataca dejándole marcas fatales que, atendidas momentos después por Claire, hacen a esta caer en la triste cuenta de que ya no hay nada que hacer porque ha perdido demasiada sangre.

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Se viven momentos desgarradores. En propia presencia del yaciente cuerpo de Amy, Claire debe comunicar a su esposo e hijos la triste noticia mientras, afuera, Brianna está mortificada por no haberla podido ayudar al debido momento. La encinta Rachel está igual de conmocionada y manifiesta a Ian que podría haber sido perfectamente ella la víctima (en realidad no hubiera sido conveniente para la serie). Un momento después, Jamie sale de la casa para decir que Amy ya “está con Dios”…

Toca a Claire pues preparar el cuerpo para el funeral y recibe la inesperada ayuda de la señora Cunningham que, para su sorpresa, trae ya el correspondiente sudario enviado por el viudo. Asombrada Claire por la prontitud, la anciana dice que todos deberían tener preparado el suyo propio que ella, por su avanzada edad, ya tiene desde hace rato.

Además, y aun cuando Claire sugiera llevar a cabo el funeral de Amy con el rostro cubierto por las horribles marcas que le ha dejado el oso, la mujer le sugiere en cambio hacer todos los arreglos faciales necesarios para que sus familiares puedan verla por última vez, lo cual, según ella, es muy importante. A pesar del momento (y de que, recordemos, golpeó a Mandy) surge entre esta y Claire una cierta amistad, al punto de incluso decirle su nombre de pila Elspeth para que así la llame en lo sucesivo. Gracias: ya estaba cansado de poner la señora Cunningham, la anciana o la mujer

Lo que está haciendo Jamie mientras tanto es bastante más discutible, pero sirve para recordarnos gratamente que sigue siendo un rústico escocés de las montañas, pues está enseñando a Aidan (Cillian McDonald), uno de los pequeños hijos de la fallecida Amy, a amartillar y disparar un rifle para salir en busca de venganza contra el oso que mató a su madre.

Pero cuando finalmente lo hacen, se encuentran con que ya Charles Cunningham, el excapitán británico hijo de Elspeth se les ha adelantado, habiendo encontrado al animal antes que ellos y dándole muerte por cuenta propia. El pobre Aidan se quedó sin su venganza, aunque tampoco sé si la había pedido demasiado.  Y a Jamie se le ve algo desconfiado…

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La Peor Noticia

En Filadelfia, William asiste a la boda de su primo Henry, quien está contrayendo matrimonio con una mujer afroamericana. Tras felicitarlo, pronuncia unas palabras y espera que prospere el “proyecto de Bryan” para que en el futuro se hagan más frecuentes uniones como esa. Lo que dice tiene base histórica, pues alude al gobernador George Bryan, pionero en cuanto a impulsar leyes abolicionistas en años posteriores a la independencia de Estados Unidos.

Pero pasado el feliz momento, William no tiene mejor idea que anoticira en privado a Henry de la muerte de su hermano Ben y de que le sobreviven una viuda y un hijo: vaya momento el que eligió. La noticia deja desde luego devastado a su primo y William que promete investigar ante la falta de información oficial. Henry le pregunta cómo va a hacerlo si ya no forma parte del ejército y responde que se las compondrá de todas formas…

La Parca a Caballo

En Fraser´s Ridge, y tras el funeral de Amy, la vida sigue a la muerte pues tiene lugar el alumbramiento por parte de Rachel que, atendido el mismo debidamente por Claire y para alegría de Ian, da nacimiento a un niño. Creí en algún momento entender que esperaba mellizos, pero obviamente estaba equivocado y tuve que empezar a revisar y hacer correcciones. O bien se olvidaron uno, no sé, pero la cuestión es que da a luz un varón y hay discusiones sobre el nombre. Lo terminan llamando de momento Oggy, aunque se me ocurre que va a ser definitivo…

Ian le dice a Jamie que necesitará de su consejo, lo cual no es, por cierto, el comentario más feliz que podría hacer, pues deja a su tío cabizbajo y lamentando no poder ayudarle al no haber visto crecer a ninguno de sus hijos. Una metida de pata casi equivalente a Robin preguntando a Batman por sus padres…

Y como si el pobre Jamie no tuviera ya bastante con el aporte de su sobrino, instantes después se le aparece la parca a caballo o, lo que es lo mismo, Benjamin Cleveland,(Turlough Convery) uno de los personajes mencionados en el libro y que, supuestamente, combatirá a su lado en Kings Mountain. Dice haber venido a buscarlo para que se sume a las fuerzas de los colonos ya que sabe de su reputación y de su participación en las luchas por la independencia, pero Jamie responde con una negativa, quizás más por miedo a la “profecía” que a la batalla.

Y de todas formas, no es que el sujeto sea un pan de Dios, sino que es un famoso y despiadado cazador de lealistas y partidarios de la Corona, lo cual no le cae bien y menos después de haber visto colgando en los bosques los cuerpos sin vida de dos a los que justamente ajustició por tal motivo. De hecho, y antes de marcharse, Cleveland le advierte acerca de Cunningham, de cuya presencia en Fraser´s Ridge está al tanto y que, según dice, ha sido en el pasado un conocido conservador británico y probablemente lo siga siendo…

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Momentos después se lleva justamente a cabo en Fraser´s Ridge una reunión de masones que es presidida por Jamie y a la cual Cunningham ha sido invitado. Al abrir la misma, Jamie hace precisamente hincapié en que allí no hay diferencias políticas ni religiosas mientras lo mira de soslayo.

Cuando llega el momento de los oradores, y para su sorpresa, es justamente Cunningham quien pide la palabra y, en emotivo discurso, habla de cuándo perdió a su madre y, dos años después, a su hijo Simon en Saratoga, el cual, según dice, abrió los ojos cuando ya lo suponía muerto y le dijo que se verían en siete años, lo cual le hace presumir que no morirá antes de ese plazo y le quedan, por lo tanto, cinco de vida.

Sus palabras emocionan a la concurrencia, pero no tanto a Jamie que, hablando luego, con Roger, le comenta que encuentra su historia increíble. Demasiado…

Profanador de Tumbas

William, mientras tanto y tal como prometió a Henry, llega al campamento británico de New Jersey a los fines de averiguar sobre la muerte de Ben. Pero cuando quiere indagar al respecto, solo le hablan del brote de tifus y ni siquiera puede hablar con el médico que lo atendió en su hora postrera, aunque sí con un cirujano que lo había hecho antes y manifiesta haberse sentido sorprendido al enterarse de su muerte, ya que lo había visto mejorado…

Todo ello hace sospechar a William que, después de recuperar los objetos personales de su primo, pregunta por la tumba de Ben y comete el descabellado acto de cavar con sus propias manos hasta llegar al cuerpo (no lo enterraron muy profundo a decir verdad) y descubrir con alivio, al romper la arpillera que le envuelve, que no tiene el rostro de Ben…

Balance del Episodio

Para el despropósito en que acabó la temporada anterior y lo apretujado que se vio todo en el primer episodio de esta, tengo que decir que no me ha parecido un mal capítulo y sí más bien un digno debut de Caitríona Balfe como directora que, quizás y a la luz de las entregas que veníamos viendo, debería hacer esto más seguido.

A ver: no es que no hayan estado las incoherencias de siempre porque ya para esta altura hace rato que estamos en el baile y si no las hubiera no sería Outlander, pero el capítulo ha acertado en encontrar un eje que, de manera general y fundamental, ha tenido que ver con la muerte como concepto central que lo sobrevuela todo.

Jamie teme a la suya propia y a la vez duda por ser Frank Randall (de algún modo su rival) quien la anuncia. Cunningham dice conocer fecha aproximada de la suya, aunque su fundamento es menos confiable y su historia más dudosa y metafísica (lo que paradójicamente la haga quizás creíble para los pobladores de Fraser´s Ridge) . Y William no acepta la de su primo, al punto de excavar su tumba para constatar que, en efecto, no está muerto…

Todo ello abre interrogantes. ¿Mantendrá Jamie su negativa a unirse a las fuerzas independentistas? Y si lo hace, ¿cambiará la historia? Por otra parte, si lo que cuenta Cunningham no es cierto, ¿hasta qué punto se puede confiar en su acercamiento a la masonería y qué tanto sustento tendrán las dudas de Jamie o las acusaciones que sobre él dejó deslizar Cleveland? Y en cuanto a Ben, si el que está en la tumba no es él, ¿en dónde se halla entonces? ¿Será Amaranthus quien dice ser y también lo cree muerto o habrá detrás de ella algo que no sabemos?

Y el tema de la muerte, por cierto, no se agota en esas tres historias, pues la tragedia ha golpeado fuerte en Fraser´s Ridge con la muerte de Amy. No es que fuera un personaje tan principal ni que hubiéramos llegado a empatizar mucho con ella con lo poco que la hemos conocido, pero el brutal contraste entre la felicidad que dice haber encontrado en su vida y el verla luego agonizar por las heridas del ataque de un oso es verdaderamente desgarrador además de fortuito, algo que me molesta mucho cuando es utilizado para cerrar o explicar tramas, pero no cuando, como aquí, dispara situaciones y reflexiones.

La muerte de Amy, por repentina, hace a todos interrogarse sobre su propia vida y tomar conciencia de su fugacidad. Ya lo dice Elspeth cuando afirma tener preparado su sudario y, de hecho, los momentos de funeral son bastante recurrentes en la serie y, según infiero, preocupación frecuente en la autora de los libros, pues por lo general sirven, como aquí, para contraponer las distintas visiones que podemos llegar a tener sobre la muerte a partir de la cultura adquirida: cómo olvidar al devorador de pecados

Y el contraponer la muerte de Amy con el inmediato nacimiento de Oggy es también fuerte, pues da la idea de un ciclo en el cual para dar luz (literal) a algo nuevo hay que saber despedirse de lo anterior, cabiendo preguntarnos si algo de eso es lo que se avizora en el futuro inmediato de Claire y Jamie.

Es decir, ya sabemos que las muertes falsas o falsamente anunciadas son moneda común en Outlander, pero se me ocurre que tendremos alguna despedida tendremos antes del final y, admitiendo como siempre no haber leído los libros de Diana Gabaldon que sirven de base a esta parte de la historia, encuentro sugerente en que el último se llame “Ve y dile a las abejas que me he ido”. Y un panal de abejas, precisamente, ha tenido presencia simbólica en estos dos capítulos que llevamos vistos de la temporada…

Otro acierto del capítulo es que poco a poco vamos reencontrándonos con el contexto histórico, que parecía casi olvidado. Y si se están preguntando si Benjamin Cleveland es un personaje real con base histórica, la respuesta es sí. Fue figura destacada en la guerra de independencia y tuvo marcada presencia en las zonas de frontera con los indígenas, teniendo incluso relación muy cercana con el mítico Daniel Boone.

Y desempeñó, como aquí se ve venir, un papel clave en la batalla de Kings Mountain, aunque se lo suele pintar más voluminoso y se dice que llegó a pesar casi ciento cuarenta kilos. Por cierto y para aclarar dudas, la ciudad de Cleveland, en el estado de Ohio, no debe su nombre a él sino al general Moses Cleaveland, militar y pariente lejano (a pesar de alguna ligera diferencia ortográfica producto de error) que tuvo también importante participación en la guerra independentista, estando de hecho también ambos emparentados (siempre de manera lejana) con el después presidente Grover Cleveland.

En fin, me ha gustado el capítulo y eso es algo que hace rato no decía. Ojalá implicara algún cambio de rumbo o al menos los responsables de la serie entendieran hacia dónde deben llevarla pero, considerando que es la última temporada y que además los libros están largamente escritos, aquí ya está todo cerrado y no caben más cambios, con lo que solo nos queda esperar por ver qué nos deparan los próximos capítulos.

Por lo pronto, les espero para analizar el tercero y sean felices.  Y como lo prometido es deuda, les dejo con Annie…

Rodolfo Del Bene
Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.
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