Análisis de Predicador. Temporada 4. Capítulo 4

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Bienvenidos, hijos de un copto cabreado, a un nuevo capítulo de nuestra serie favorita. Con las piezas sobre el tablero, moviéndose bajo la voluntad de alguien, lo tenemos todo preparado para nuestra misión de Búsqueda y Rescate. Si no sabéis ni a quien buscamos, es que no habéis pasado por este enlace aclaratorio. Si lleváis los cinturones abrochados, es el momento de que el análisis de Predicador 4×04 empiece.

En el nombre del padre…

Jesse Custer se estrella en el océano. Pero el padre no va a permitir que una caidita de nada le quite el buen humor. Ni a él, ni al piloto al que ha secuestrado. Así que allá que se van, achicando agua de su balsa a medio hundir en mitad de un océano desconocido en un lugar ídem. Jesse y su colega, el piloto Steve están un poco jodidos, si me permitís la vulgaridad. Están a la deriva, a Steve le han aparecido en las piernas quemaduras de tercer grado. Por suerte, el tío es majo de narices, y le perdona a Jesse su inquebrantable fe en Dios.

El caso es que nosotros sabemos que Dios es un tanto cabroncete, y que odia a Jesse. Pero el Predicador sigue confiando y manteniendo su fe intacta. El poder de la fe y la necesidad de aferrarnos a algo se hace patente, por primera vez de forma positiva, en este capítulo. Por supuesto, dura poco. Y es que Jesse le ha cogido cariño a Steve, y está aprendiendo por las malas que sus decisiones caprichosas tienen consecuencias, la mayoría de veces, letales para los que le rodean. Era algo que ya habíamos ido suponiendo durante las pasadas temporadas, que hemos visto de forma evidente en el transcurso de esta, y que Jesse está empezando a captar justo ahora.

Jesse y Steve, amigos y conocidos

Steve no soporta el viaje con Jesse. Las quemaduras, el perder un brazo y, en general, el desangrarse en una barca, es algo que no puede arreglar ni Génesis. Justo cuando oficia un pequeño entierro, con un final algo desagradable, Jesse llega a una de las magníficas playas Australianas. Y no es el único, porque El Pistolero y Eugene tienen una forma mucho más rápida de llegar hasta allí. El hombre de negro huía a través del desierto y el pistolero iba en pos de él.

… del hijo…

A la pobre Tulip la coge por banda el nuevo asistente de Herr Starr, y le ofrece un trabajo de nivel. Ser el nuevo asistente personal del emisario, con la importancia que esto supone, debido a la gran cumbre que va a tener lugar en las instalaciones del Grial. Y no, no es Hitler, aunque todos los creíamos y lo esperábamos. Es el mismo hijo de Dios. Pero no el que baila claquet y babea. El bueno, el que murió por nuestros pecados. Y una lástima, porque el chico, caracterizado de nuestro señor Cristo, tiene un par de avemarías.

Ay, Jesús…

Tras un tenso encuentro con Herr Starr, en el que una buena peluca, y la bondad del salvador, la libran por los pelos, Tulip tiene que tomar decisiones. Así que Tulip se sincera por primera vez en muuucho tiempo, y va y resulta que parece que Jesús es un tío legal. ¿Sabéis lo que me sorprende? Que me sorprende. Tanto Tulip como yo misma teníamos la idea de un hijo de Dios mojigato, que juzga… el típico chivato del cole. Tengo que repasar mis lecciones de religión de la escuela. Aunque entiendo porque a Dios le mola más Humperdoo. Jesus es majo de narices, pero no vale mucho si eres Tulip O’Hare y quieres salvar el culo de un vampiro.

Tras mostrarle a Tulip las bondades de la No Violencia, y comprobar que Cass ya es libre en algún lugar mejor, Jesús tiene una pregunta para nuestra chica: ¿Te acompaño? El pobre Cristo se debe aburrir mucho en el cielo.

… y del espíritu santo

En las instalaciones del Grial, y tras dejar pasar a Adolf, emisario del infierno, Tonny el Gordo lleva a Cass camino a la fábrica. Pero con una pluma de ángel y un poco de suerte, Cassidy se libra de los guaras y, de una manera tan dramática como divertida, de Frankie. El pobre Tonny el Gordo no vio venir ese empalamiento. La verdad es que, todos los sabemos, se lo merecía. Pero que lástima, le había cogido cariño.

El escape dura poco, porque Cass se encuentra a Tulip y a Lara, y para que la primera escape, de deja atrapar otra vez. He perdido la cuenta de las veces que se ha escapado ya nuestro vampiro preferido. Cass sabe que este giro de los acontecimientos implica que Tulip está en verdadero peligro, así que… Bueno, todos conocemos a Cass, y sabemos que no le gusta que le toquen las narices. Así que se suelta de las muñecas, o mejor dicho, se suelta las muñecas, se carga al ángel tocapelotas, que resucita al segundo, y a volar.

Hannibal Lectter contra Tony el Gordo

Las conversación entre Dios y Herr Starr continúan. Evidentemente, al Gran Padre le preocupa un poco el destino de Jesse Custer, aunque parece que Dios quiere hacerle daño a un nivel espiritual, cosa absolutamente necesaria para sus designios. Designios en los que su descendiente favorito, Humperdoo, juega un papel esencial. Esto último también preocupa bastante a Herr Starr.

Aunque le preocupa más la cumbre Cielo-Infierno 2020 que reúne al emisario de arriba, Jesús, y al de abajo, Adolf Hitler. Además, también Cristo tiene ganas de conocer a Humperdoo, y sus dotes en el claqué. Herr Starr empieza a estar tenso con el tema. Por suerte, tiene un segundo de abordo pelota que lo sermonea para que recuerde que él es Herr Starr, el Gran Padre, y que el apocalipsis depende de él. Dejadme deciros que Pip Torrens es un actor descomunal, capaz de resultar a la a vez desagradable, enternecedor, pavoroso y dulce. Aunque, lo que más debería preocuparle, son las visitas de Hiler a Humperdoo.

La opinión de Sofía

Es que no puedo decir nada malo de un capítulo en el que Humperdoo baila para Hitler, el Pistolero atraviesa la tierra con una bala, Tulip coquetea con Jesús, y a Cassidy lo salva un ángel. Hacía mucho que la simbología religiosa no era tan importante en Predicador, y la verdad, me ha sorprendido para bien la historia que se le ha otorgado a cada uno de los personajes.

Mejor duo cómico del momento

Creo que la historia que más lejana parece es la del propio Predicador, algo que viene siendo habitual en la serie, y que curiosamente, ha sido la mejor estrategia a seguir en esta serie. Aunque los tres protagonistas crean mucha química juntos, la propia historia pide que el Padre siga su propio camino. En cualquier caso, si es una buena o mala decisión de guión, lo veremos en las próximas semanas. Hasta entonces… sed felices.



el autor

En mis ratos libres soy la Chica Ardilla

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Muy buenas. Siento haber tardado. Pero esta serie es como el buen vino, hay que dejarlo reposar. Y echo esto he decidido traeros un minucioso…