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Análisis de Riverdale. Temporada 5. Episodio 3

En nuestro análisis semanal de Riverdale, hoy estamos ante un episodio muy esperado y, consecuentemente, fuerte en emociones. Tercero de la quinta temporada y capítulo 79 dentro de la lista integral, lleva por título Graduación: ¿podía ser de otra manera? La serie, creada por Roberto Aguirre – Sacasa puede ser vista en The CW y, para España, a través de Movistar+.

Bienvenidos una vez más a nuestro encuentro con Riverdale, hoy para analizar el tercer episodio de la quinta temporada, lo cual es apenas una formalidad ya que tuvo todas las características de un cierre: recordemos una vez más que la cuarta temporada postergó su final por la pandemia y este era, por lo tanto, el episodio que debería haberla cerrado.

Pasamos ya mismo a analizarlo, advirtiendo, por supuesto y por si aún no lo han visto, que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA y recordándoles que pueden leer nuestros análisis anteriores aquí.

Es raro definir lo que me ha provocado este episodio. Desde lo emotivo, ha sido, sin duda, uno de los dos grandes picos de toda la serie junto con aquel de inicio de la cuarta temporada en que nos tocó despedir a Fred Andrews por la muerte del actor Luke Perry. No podía ser de otra manera, pues sabíamos que se venía la graduación y ello implicaría no solo un cierre sino también un abrirse de caminos para nuestros protagonistas.

Por otra parte, la cuestión en torno al Autor me deja un sinsabor de trama policíaca mal resuelta y justamente de ello quiero empezar hablando: lo que no nos gusta debemos sacárnoslo de encima rápidamente.

Un Misterio resuelto con Costuras

La trama de Jellybean quedó finalmente cerrada o eso parece: digo esto abrigando alguna ilusa esperanza de que sea retomada en un futuro, pero se hace difícil imaginarlo cuando se viene un importante salto temporal de siete años a partir del siguiente episodio y ya no creo que se vuelva sobre el asunto.

Nos quedamos con que ella era El Autor, el psicópata que, en las sombras, mantuvo en vilo a la ciudad con sus filmaciones: hasta le dice a Archie en dónde se ocultan sus compinches y, en efecto, este los encuentra durmiendo bajo el ring del gimnasio.

No quiero ser reiterativo con el análisis anterior, pero sigue sin cuajarme que un grupo de adolescentes (casi niños) hayan armado tal jaleo sin levantar sospechas y, sobre todo, sigo sin entender el porqué del VHS enviado a Archie, en el cual se lo representa a él de rodillas con el Enmascarado apuntándole a la cabeza: Jellybean no puede conocer tan en detalle esa escena como para reproducirla pues no estaba en Riverdale en aquel momento y tendrían que habérsela contado demasiado bien. Además, ¿por qué Archie? Se supone que su intención era retener a su hermano Jughead, no a él.  ¿Y por qué estaba en aquella fiesta freaky?  ¿Quién fue el contacto del cual habló?

Por lo pronto, la revelación, algo tardíamente, provoca culpa tanto en Jughead como en su padre FP por no haberle prestado la atención necesaria para evitar que fuera arrastrada por tanta violencia y locura a su alrededor.

Yo diría que lo mejor sería internarla en una institución especializada pero carezco de voto y FP, que es mejor persona, realiza el diagnóstico de que lo que ha afectado tan negativamente fue la ausencia de su madre Gladys durante el último tiempo. Considera, por ello, que lo mejor es que regrese junto a ella a Toledo (Ohio) y que él también parta para estar cerca de ella.  No me quedó claro si piensa volver con Gladys: con lo mal que quedó todo, no parece probable pero en Riverdale (o en Toledo) nunca se sabe…

La noticia, por supuesto, angustia a Alice Cooper, con quien habían, no hace mucho, retomado una vieja relación inconclusa. No olvidemos, además, que FP es sheriff de la ciudad, por lo cual se presenta ante el alcalde Hiram para pedirle que restituya en ese cargo a Tom Keller: volvemos así al primer sheriff, así como sobre finales de la temporada anterior volvimos al antiguo director del colegio.

Cápsula del Tiempo

Y ya que hablamos de Weatherbee, este tiene malas noticias para Archie: no podrá graduarse junto al resto. Recordemos que el joven se había ausentado de Riverdale durante bastante tiempo y ello venía arrojando dudas acerca de si podría llegar al final del ciclo en las mismas condiciones que los demás. Ahora queda en claro que no y ni siquiera sirve la escuela de verano para compensarlo sino que tendrá que repetir el último año. No obstante ello, sabiendo cuánto significa para Archie, el director le ofrece, de todos modos, participar de la ceremonia aun sin recibir su título e interpretar la canción de despedida durante la misma.

Cuando Archie le comenta las novedades a Jughead, este no lo ve tan mal después de todo y lo mismo las muchachas, aunque oculta el dato de que repetirá el año y, por el contrario, les dice que irá a escuela de verano.

Cheryl ha desenterrado una cápsula del tiempo de 1945 y muestra los artículos antiguos que ha encontrado: algunos de los mismos, en forma de guiños, hacen clara referencia a los cómics en que la serie se basa, como un ejemplar de 1945 de El Círculo Rojo, muy ligado a los orígenes de la historia y que acaba constituyendo un delicioso loop, pues caemos en la cuenta de que en el universo de la serie existen los cómics originales. Además, varios artículos hacen referencia a nombres de graduados que se corresponden con personajes secundarios de los mismos. Sin embargo, lo que más impacta a Archie es una fotografía de cuatro ex alumnos partiendo para enrolarse en el ejército: algo le mueve en su interior, pues la expresión de su rostro pasa a ser otra.

 

Cuenta Regresiva

Es el último día de clase mientras y, mientras cuentan los segundos, los alumnos mantienen la vista clavada en el reloj del aula de química hasta que llega el ansiado momento y saben que nunca volverán a escuchar ese timbre.

Van y vienen abrazos por los corredores del colegio y se produce un momento algo incómodo cuando se cruzan Archie y Veronica, pero el abrazo no se produce, en parte por la intromisión de Kevin. Sin embargo, esa misma noche ella se presenta a su puerta y terminan compartiendo su última noche. La primera de varias despedidas en el episodio.

Los Graduados

Y llega la ceremonia de graduación, momento altamente esperado que marcará claramente un antes y un después en la serie.

Desfilan, inevitablemente, imágenes pasadas de aquellos que ya no están y, muy especialmente, del padre de Archie, a quien alguna vez, en un flashforward de la segunda temporada, habíamos visto tomándoles fotos a su hijo y amigos mientras se graduaban: una escena que nunca llegó a ver aunque, tal como su madre le recuerda a Archie, se encuentra allí en espíritu.

Todos lucen de azul, a excepción, obviamente, de Cheryl, siempre fiel al rojo (se salió con la suya).  No es la única que marca diferencia: Jughead, como no podía ser de otra manera, lleva su birrete por encima del clásico gorro en forma de corona.

Archie entona la canción Good Riddance (Time of your Life) de Green Day, cuyo estribillo dice: “espero que hayas tenido el momento de tu vida” (aquí, subtitulada) y las emociones vuelan entre padres e hijos mientras Betty da un sentido discurso de despedida sin privarse de mencionar la violencia violencia, las muertes y cómo absorberán todo eso las siguientes generaciones, remarcando la necesidad de que permanezcan siempre jóvenes y, de algún modo, inocentes e inmunes ante tanta locura.

Terminada la ceremonia, siguen las despedidas. FP se ha vuelto a calzar la chaqueta y tras despedirse de Jughead y de Alice, parte en motocicleta rumbo a Toledo con Jellybean en el sidecar.

Siempre de incógnito y por los lugares más recónditos, de entre los arbustos aparece Penelope Blossom para anunciar a su hija Cheryl que se entregará ante las autoridades por sus crímenes y que ya habló con Hiram para que consiga que la recluyan en su prisión (para esta altura, ya casi un hotel con promociones incluidas).

La noticia cambia los planes de Cheryl quien, ahora en los hechos, pasa a afirmarse como la dueña de Thornhill que ya era en los papeles. Con dolor pero firme, le comunica a Toni que no irá con ella a Highsmith College sino que se queda en Riverdale para relanzar la empresa familiar y limpiar el apellido Blossom, especulando incluso con que la familia de Toni y especialmente su abuela, la terminen así aceptando. Difícil prever lo que se viene en relación con ese arco pero creo que hay aún más a favor de mi moción para hacer un spin-off con los Blossom.

Veronica, antes de partir a la universidad, entrega a Pop la propiedad completa del bar, el cual, recordemos, ella había comprado justamente para evitar que lo perdiera y pudiera seguirlo regenteando.

El Llamado de las Armas

Imitando a aquellos graduados de 1945, el grupo decide enterrar también una cápsula del tiempo con sus propios artículos más representativos a los efectos de que el día de mañana sean encontrados por futuras generaciones: Archie, por ejemplo, deja un martillo de su padre y Kevin, las orejas de gata de Josie (¿volveremos a saber de ella?).

Golpe directo al corazón: anonadados, vemos a Jughead como, simbolizando del fin de la adolescencia, deposita su gorro mientras Cheryl remata con un “por fin”.

La mayor sorpresa, sin embargo, la da Archie anunciando que se incorporará al ejército. La noticia cae como agua helada a Veronica, quien no puede ocultar su disgusto y cuesta entender por qué no lo hizo de igual modo cuando él intentara ingresar a la armada dos episodios atrás. Ignoro si en el imaginario norteamericano habrá una diferencia de estatus entre ambas fuerzas, pero luego, incluso, Veronica remarcará que hay una guerra en puerta (no se sabe a cuál se refiere) y nos preguntamos si acaso los oficiales navales no van también a la lucha.

Por la noche, Jughead habla con Betty y se muestra sorprendido de que Veronica no supiera nada de la decisión de Archie; acertadamente, hace el diagnóstico de que las cosas no están bien entre ellos desde el baile de graduación.

Es entonces cuando Betty no puede más y se quiebra, contándole la historia del beso. La noticia, por supuesto, descoloca a Jughead, tanto que no acusa recibo de manera drástica y, por el contrario, parece perdonar el asunto e incluso tienen una noche íntima. Al otro día y con las cosas más procesadas, todo es distinto y ambos se preguntan qué será de la relación de allí en más. A los personajes de Riverdale siempre les conlleva algún tiempo asimilar los cambios y esta no fue la excepción.

¿Nos encontramos en Pop´s?

Archie parte hacia el ejército y el propio Jughead lo lleva a la parada del bus. Allí, en el medio de la nada y mientras esperan su llegada, Archie decide, antes de partir, tener con su amigo un último gesto de sinceridad. Sin embargo, apenas comienza a contarle la historia del beso, Jughead lo interrumpe con que ya lo sabe. Si bien se lo nota dolido, la sensación es que no hay rencores.

Pero siguen los sincericidios: Betty acude a casa de Veronica para contarle todo y pedirle disculpas pero la encuentra más preocupada por el hecho de que Archie haya partido hacia el ejército y, resentida, no le haya dado siquiera un abrazo de despedida. A Betty se le encienden los ojos, quizás viendo una oportunidad para resarcirse por su falta y le dice que aún puede dárselo, pues están a tiempo de alcanzarlo antes de que tome el bus y sabe en qué llegar: se trata de ese auto descapotado y reminiscente del cómic en el que se habían trasladado a Shadow Lake en aquel episodio slasher de la segunda temporada.

Sin embargo, cuando llegan a la parada, encuentran solo a Jughead, quien les informa que el bus militar partió hace un minuto, por lo cual lo suben al auto y salen en persecución.  Archie, mientras tanto, va rememorando imágenes del pasado y, muy especialmente, de la primera vez que vio a Veronica.

Cuando lo alcanzan y se le ponen a la par, Veronica saluda a Archie en una escena llena de emoción y Archie pide al chofer (un sujeto con uniforme del ejército) que detenga el vehículo para poder despedirse de su chica y sus amigos: se encontró con el militar más paciente del mundo ya que, aunque le pone mala cara, termina haciéndole caso y se queda esperando a que se despidan como es debido.

El momento, como no podía ser de otra manera, es altamente emotivo. Hay abrazos, hay besos y queda flotando la promesa hecha, a propuesta del propio Archie, de que se encontrarán en Pop´s dentro de un año.

Se abren los Caminos

Y los destinos comienzan a separarse. Cheryl se queda a reestructurar Thornhill, en tanto que Veronica y Betty parten a estudiar cada una por su lado: esta última, incluso, adelanta su viaje a New Haven, lo cual deja una sensación de quiebre en su relación con Jughead, quien se queda, durante un tiempo, viviendo en casa de Archie hasta que le cortan la electricidad y luego el gas y el agua. Termina reinstalándose en aquel viejo y abandonado autocine que fuera su hogar al principio de la serie.

La trama salta un año hacia adelante y lo vemos a Jughead en Pop´s, esperando por la llegada del resto, la cual, sin embargo, nunca se produce. Pop lamenta el hecho de que sus amigos no hayan venido y trata de consolarlo diciendo que habrán estado ocupados. Con tristeza y resignación, Jughead coincide y se marcha.

Como ha sido regla a lo largo de la serie, su relato en off nos da el cierre, diciéndonos que no sería sino hasta seis años después que el grupo volvería a encontrarse, una vez más con un misterio en puerta.

Balance del Episodio

Al colocar el subtítulo, me vi tentado a escribir “balance de la temporada” ya que, por las particularidades mencionadas, lo fue y, como tal, tuvo todos los ingredientes para emocionarnos con muchos quiebres, cierres y despedidas.

Está claro que una etapa se cerró con la graduación y que ello hará de bisagra para lo que sigue: en concreto, la reinvención de la serie.

Convengamos en que no se podía mantener a los protagonistas en una adolescencia eterna (como en las diez temporadas de Smallville) y se imponía la necesidad de sincerar las edades.

Por otra parte, hay que decir que la postergación en el cierre de temporada anterior terminó siendo una desgracia con suerte. ¿Imaginan tener que esperar un año en el estado de desolación en que nos dejaron? Si casi lloré al verlo a Jughead esperando en soledad…

Fue, por cierto un episodio signado por la tristeza y por historias mal resueltas. No me refiero a lo que ya comenté acerca de la trama de misterio, sino a que, en definitiva, nada quedó bien: Archie no está con Veronica, Jughead no está con Betty, Cheryl no está con Toni y el grupo ni siquiera se reencontró en Pop´s como se habían comprometido.

El futuro, a partir del próximo episodio, se nos ofrece totalmente incierto, más aun a partir del cliffhanger final con las intrigantes palabras de Jughead. Entramos ahora en otra serie y en un mundo diferente, pues los personajes tendrán en la ficción siete años más. Y será todo un desafío el plantear algo nuevo y diferente, pero sin olvidar el camino recorrido.

Creo que a pesar de algunas fallas en el guión, los guionistas apostaron a la emoción y ganaron. Estoy seguro que, cuando dentro de varios años, recordemos esta serie, nos será difícil olvidarnos de este episodio en particular: más aún cuando vimos a Jughead enterrar (literalmente) su gorro…

Será hasta la próxima y allí veremos con qué nos encontramos.  Mientras tanto, les dejo el avance.

Gracias por estar allí y sean felices…

 

 

Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

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