Análisis de Stranger Things. Parte 2 de 2

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Bienvenidos al segundo análisis de Stranger Things. Antes recapitulamos la primera parte y nos ponemos al lío.

Análisis de Stranger Things.

El Mundo del Revés ataca con todo lo que tiene

La trama se dispara en esta segunda parte. Las visiones de Will llevan a Hooper a unos túneles que hay debajo de Hawkins y que pertenecen al Mundo del Revés. Además vemos que este no es el único poder de Will, descubrimos que los dibujos que hace tienen una conexión, así vemos como la casa de los Byers es adornada como ya lo fue el año pasado con luces de navidad. En esta ocasión de dibujos de Will sobre el Mundo del Revés que dispuestos de la forma adecuada conforman un mapa de Hawkins. Pero hay un problema y es que resulta que las visiones del adolescente son para un lado y para otro. Él ve el Mundo del Revés, pero la enorme criatura (Shadow Monster, mitad xenomorfo, mitad araña ¿Qué no?) ve a través de los ojos de Will. No obstante Joyce es capaz de ver a su hijo sufrir con tal de salvar a Hooper que ha caído víctima del Mundo del Revés. Pobre Will lo mal que lo pasa en esta segunda parte de la temporada. ¿Y la pandilla? Pues pierde cohesión en los últimos episodios. Dustin se da cuenta que ha criado a un monstruo, un “Demoperro” y cuenta con la ayuda del desdichado de Steve (en estos capítulos se ha terminado la historia de amor con Nancy). Pero resulta que ahora tenemos una legión de demoperros, menos mal que al final logran escapar toda la pandilla al completo, incluido Steve que casi no lo cuenta. Más entretenida es la parte del laboratorio, todo lúgubre y oscuro, el terror acecha. Atmósfera muy conseguida aquí. Chapeau!! La lástima es la muerte de Bob, un personaje que ciertamente no fue el mejor desarrollado de la serie (y es que hay que tener ganas de salir con la loca del pueblo, con un niño que ve demonios y el otro más raro que un perro verde).

La odisea de Once

Once ha conocido a su madre en una historia a la postre casi nada reveladora y poco sentimental. Lo único es ese casi, Kali, su “hermana”. A la que va a buscar. Lo que me deja asombrado de Once es su habilidad para andar por las grandes ciudades de Estados Unidos sin perderse. En fin… Once tiene un problema y es que los hermanos Duffer no han sabido encajarla en la historia. Es el mejor personaje y la mejor actriz (quizás estoy siendo injusto con Dustin) y los Duffer no han sabido enlazar su regreso. Unos episodios metidos en una cabaña y en el séptimo lo meten en un fregado espantoso con Ocho, en lo que es sin duda alguna el episodio más hortera y menos Stranger de los que llevamos en total. El encuentro con Ocho vuelve a ser falto de chispa como ya ocurriese con el de la madre. Y el grupo que acompaña a Ocho es lo más inverosímil por lo cutre que es. Es una parodia ochentera, ya más que homenaje…. ¿Y el capítulo? Sirve para sacar el lado macarra y violento de Once. Ocho va buscando venganza de todos los científicos involucrados que experimentaron con ellos. Un capítulo que a la postre como decíamos es fallido por sacar al personaje del tiesto del fantástico universo que los Duffer habían creado en Hawkins. Menos mal que la cordura vuelve a Once y decide marchar al rescate de sus amigos.

Once aprendiendo a usar sus poderes

Once al rescate

Al final los hermanos Duffer no sorprenden. Nos dejan a los protagonistas en la casa a punto de caer en la lucha contra los “demoperros” para que aparezca Once al rescate en la escena más previsible de la serie. La resolución con Hooper bajando a los infiernos para cerrar la puerta es una escena anodina. Hawkins finalmente ha sobrevivido un ataque más de la criatura conocida como azotamentes.

Epílogo

El final es un Happy end en toda regla y lo celebramos. Después de la tempestad bien merecida es la calma. Por un lado en una trama un poco aburrida (admitámoslo) Nancy consigue que los padres de Barbara puedan enterrar a su hija. Y la escena del baile nos deja todo tipo de emociones (hasta de las tristes, con un Dustin que va a por todas y al que se le podría aplicar el dicho de que aunque la mona se vista de seda…) aunque ahí vuelve a estar Nancy acudiendo al rescate y sacándolo a bailar.  Por otro lado tenemos a la pareja deseada dándose un besito y todos contentos.

Hora de que los chicos se lo pasen bien

¿Y qué será de Once? Pues el medio bueno del Doctor Owens le consigue una nueva identidad por lo que la niña pasa a la tutela oficialmente de Hooper. Esperemos que la relación sea mejor que la que vimos en la cabaña. Seguro que sí.

Valoraciones y futuro de la serie

Hasta aquí hemos llegado. La verdad  es que la serie a mí personalmente me ha parecido muy entretenida pese a que soy muy crítico con ella. Pero lo considero lógico si me vas a dar un refrito hazlo muy bien porque ya todo lo hemos visto anteriormente. Y si, lo han hecho bastante bien pero los déjà vu son enormes. Ese final tan esperado desde episodios anteriores de Once cabalgando al rescate es insultantemente previsible. Los hermanos Duffer para esta segunda temporada no han arriesgado y es una lástima. La serie se ha asentado y debe de dar más, ha tirado a lo conformista, llevándonos a los mismos caminos de la primera temporada. ¿Y la tercera temporada? Pues parece que el azotamentes atacará por lo que hemos visto al final. Sea como fuere celebremos que estamos ante un producto muy estimable y que nos ha descubierto una terna de actores jóvenes con potencial y nos vuelve a traer al candelero a una Winona Ryder que merecía un protagónico a la altura de Stranger Things.

Escena final de la segunda temporada

Bonus Track: Lleva en tu reproductor de música las canciones que sonaban en los 80

Creo que no se me ha escapado ninguna. Desde el primer capítulo he puesto el Shazam a trabajar para dejaros la lista de canciones que suenan a lo largo de esta segunda temporada. Sin duda alguna es lo que me suele gustar más de las películas, de las series o las novelas de época; la utilización de la música, al menos para mi es como mejor me traslada Stranger Things a los 80, con la música de Bon Jovi, The Clash o Scorpions. Los títulos os llevan a una pestaña nueva. Haz tu disco y disfrútalo. Un saludo y sed felices.

  1. Just Another Day. Oingo Boingo
  2. Rock You Like A Hurricane. Scorpions
  3. Whip It. Devo
  4. Talking in your sleep. The Romantics
  5. Wango Tango. Ted Nugent
  6. Shout at the Devil. Mötley Crüe
  7. Islands in the Stream. Kenny Rogers & Dolly Parton
  8. Girls on Film. Duran Duran
  9. You don´t mess around with. Jim Croce
  10. This is Radio Clash. The Clash
  11. No More. Billie Hollyday
  12. Hammer to Fall. Queen
  13. Round and Round. Ratt
  14. Runaway. Bon Jovi
  15. Dead End Justice. Runaways
  16. Birds Fly (Whisper to a Scream). The Icicle Works
  17. The Four Horsemen. Metallica
  18. Should I Stay or Should I Go. The Clash
  19. The Way we were. Barbra Streisand
  20. Blue Bayou. Roy Orbison
  21. Jingle Bell Rock. Bobby Helms
  22. Time after time. Cindy Lauper
  23. Every Breath you Take. The Police

Kyle Dixon y Michael Stein componen por otra parte una banda sonora original muy equilibrada y que nos traslada a esos ochenta. Podéis disfrutarla en Spotify.

 



el autor

Community manager, Historiador y documentalista, apasionado del cine, las series, la lectura y el fútbol... en definitiva de las cosas que nos hacen felices.

2 comentarios

  1. La serie más exitosa de Netflix, ofrece, por suerte, más de lo mismo. Todavía era pronto para un golpe de timón. Si la cosa funciona, no seas gafapasta y deja que madure bien. Y ahora ya si, habría que empezar a valorar otros rumbos. O fijense en Walking Dead, que ya chirria por cansina…
    Saludos.

  2. La mejor serie de ambientación ochentera, puedo afirmar, después de dos temporadas, que es: Halt and Cath fire. El drama, basado en los albores de la informática, es una auténtica delicia y un trabajo notable. Sin duda Stranger Things es más vistosa, divertida y emocionante. Pero no tan redonda. Sobresalientes para todos.

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