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Análisis de The Expanse. Temporada 5. Episodio 5

Quinta entrega de la quinta temporada de The Expanse con un episodio que sigue aumentando clima e intriga: su título (Abajo y Afuera)  resume muy bien las distintas situaciones en que encontramos aquí a los ex tripulantes de la Rocinante. Basada en la saga de novelas de James S. A. Corey, la serie puede ser vista en Prime Video.

Bienvenidos a un nuevo episodio de The Expanse, en el cual vemos cómo, tras haber separado caminos, las historias individuales de los personajes van dejando asomar posibles puntos de confluencia para la mitad de temporada restante. Más allá de eso, estamos ante una entrega de The Expanse llena de emociones, que nos mantiene en vilo y que, ya mismo, pasamos a desbrozar, no sin antes advertir que SE VIENEN VARIOS SPOILERS DE LA TRAMA y recordar que pueden ver nuestros análisis anteriores aquí.

Los Caminos de Camina

Luego de un episodio completo sin saber de ella, nos reencontramos con Camina Drummer, quien, patrullando el espacio del Cinturón, se anoticia de los atentados sufridos por la Tierra, cuyas imágenes ya recorren todo el Sistema Solar. Paralelamente, se reciben mensajes de Inaros llamando a su facción a sumarse a la lucha por los derechos del Cinturón argumentando estar en un mismo bando.

Hay sentimientos encontrados entre la tripulación de Drummer: desaprueban los métodos terroristas pero no sienten demasiada pena ante los padecimientos que, por fin, están sufriendo los planetas interiores que siempre les explotaron: dualidad muy humana y actual, semejante a la que, con respecto al accionar terrorista y fundamentalista, manifiestan hoy ciertos sectores progresistas muy lejanos a los mismos en ideología. Una vez más y aun dentro de una trama futurista, The Expanse está hablando de nuestro tiempo sin incurrir en la obviedad.

En cuanto a Drummer, lo suyo es aun más visceral: lamenta no haber echado al espacio a Inaros cuando tuvo la oportunidad y solo piensa en ir tras él y vengar a Ashford, aunque recordemos que, tal como dejó entrever en el tercer episodio, tiene un plan propio aún no a la vista. ¿Fingirá aceptar la propuesta de Inaros del mismo modo que Churchill simulara evaluar la de Hitler? ¿Estará pensando en una trampa? Y no piensen que solo estoy queriendo crear intriga por conocer los libros: verdaderamente no sé las respuestas, pues su personaje, para esta altura, ya ha tomado en la serie un camino distinto debido, en parte, a la más temprana muerte de Fred Johnson (en los libros, ocurre en el sexto), la cual abre un panorama diferente.

La Luz al Final de la Escalera

Regresamos a la prisión en la bahía de Chesapeake, en cuyos profundos subsuelos habíamos, al final del episodio anterior, dejado a Amos y Clarissa en pleno apagón y tras el impacto de uno de los asteroides. Luego del momento de aturdimiento, reciben auxilio de una oficial de seguridad que les ayuda a salir de su lugar de encierro a pesar de mostrarse renuente con respecto a Clarissa, quien recordemos que se hallaba recluida tan profundo por la alta peligrosidad de sus modificaciones corporales.

Se ha perdido toda comunicación con los niveles superiores y se hace impensable cualquier ascenso pues, lógicamente, no están funcionando los elevadores. Como única opción se impone abrir el conducto de la escalera de mantenimiento que corre junto al ascensor para trepar por allí, pero ello requiere de una fuerza sobrehumana. En un primer momento se piensa en Clarissa, pero está bajo drogas y sedantes que le impiden ejercer sus habilidades.

Terminan recurriendo a Konechek, un preso recluido por idénticos motivos pero que lleva más tiempo sin recibir sus drogas. Físicamente imponente y de comportamiento algo bestial, es llamado “pequeñín” por Amos, lo cual genera algún momento de tensión. El hombretón logra abrir el conducto y la primera sorpresa es comprobar que al tope del mismo se filtra la luz del día, lo cual no parece lógico si se considera que encima de ellos tienen la estructura del edificio carcelario.

Konechek exige subir primero, idea que, obviamente, no goza de popularidad entre el resto, pero a la cual no queda más remedio que acceder debido a la falta de opciones. Lo hace en compañía de uno de los guardias que, para colmo de males, cae desde lo alto generando obvias sospechas. Una vez que todos llegan a la cima, comprueban que la cárcel, en efecto, ya no existe, habiendo sido barrida por la onda expansiva.

Konechek ríe alocadamente y arroja por el conducto a otro de los guardias, tras lo cual va por Amos, a quien no perdona lo de “pequeñín”.

Dos disparos de parte de la oficial de seguridad le traspasan el tórax y lo obligan a girarse, momento que es aprovechado por Amos para hacerle una toma y arrojarlo hacia el abismo.

Apronten la Rocinante

En Tycho, desesperado, Holden no logra comunicación con nadie, ni con sus familiares en Montana, ni con Alex en Marte, ni con Naomi, que ha partido en busca de su hijo. Para colmo de males, recordemos, Johnson ha sido asesinado y los terroristas han conseguido llevarse su muestra de protomolécula.

A los efectos de averiguar el destino de los mismos, someten a interrogatorio a Sakai, a quien tienen detenida, pero esta se muestra intransigente y desafiante. No obstante, parece haber algún cambio en su semblante cuando se entera que han logrado descifrar la trayectoria de la Zmeya y que Holden prepara un equipo para salir tras ella en la Rocinante.

Sabotaje Frustrado

Aunque permanece cautiva a bordo de la Pella, nave insignia de Marco Inaros, a Naomi se le da libertad para deambular debido a que, por supuesto, no tiene adónde ir. Es de destacar la ambivalencia sobre la cual se mueve la relación entre Marco y Filip: es cierto que este último parece dispuesto a seguir a su padre hasta la muerte, pero también se advierte, ya desde el episodio anterior, que Marco está orgulloso pero a la vez decepcionado con él, sobre todo por haber llevado allí a Naomi.  Es interesante saber si en algún momento esa postura ambigua de su padre terminará haciendo flaquear la lealtad de Filip.

Por cierto, Naomi logra, en un momento, hacerse con un cuchillo de la cubertería de la nave para asesinar a Inaros, pero antes de, siquiera, llegar a mostrarlo, su plan falla al ser sorprendida por su hijo Filip, quien le recrimina por hallarse en un área en la cual no tiene nada que hacer.

Sostiene luego una conversación con Cyn, viejo conocido suyo de la OPA que, a pesar de sus vacilaciones, parece convencido de seguir lealmente a Marco en su cruzada contra los mundos interiores: de su boca logra enterarse que la Rocinante ha sido saboteada y que estallará en cuanto su reactor sea encendido.

Logrando confianza con él, Naomi consigue, en un momento, golpearlo en la cabeza y hacerse de un comunicador gracias al cual transmite un mensaje a Holden advirtiéndole acerca del sabotaje, razón por la cual este hace abortar el despegue en el instante previo a poner en marcha el reactor. A bordo de la Pella, Naomi es apresada, pero ha logrado desbaratar el plan de Inaros.

Confiando en Newton

Mientras tanto, Bobbie y Alex, nuestra dupla marciana a bordo de la Razorback, está detrás de movimientos sospechosos en los asteroides del Cinturón: recordemos que en la literatura de ciencia ficción esas rocas siempre cumplieron un papel semejante al de las islas del Caribe en las historias de piratería. En efecto y en consonancia con ello, mientras mantienen silencio de radio para no ser descubiertos (de allí que Holden no pueda comunicarse), presencian un encuentro entre naves de Marte por un lado y de la Armada Libre por el otro, lo cual confirma el tráfico de armas que investigaban.

La sorpresa es que la fragata marciana que interviene no transporta armas sino que es el objeto mismo de la transacción , tal como se comprueba al partir los terroristas a bordo de ella. En ese preciso momento, Alex y Bobbie se percatan de que han sido detectados y la nave transferida va tras ellos. Ante la urgencia, Bobbie pone a la Razorback en una maniobra de aceleración sumamente exigente y semejante a aquella con la cual en la tercera temporada, salvara a Avasarala (uy, qué buen trabalenguas).

Pero un misil es lanzado tras ellos y dado que el mismo persigue fuentes de energía y calor, ya no hay posibilidad de escapar al fatal destino, pues ha sido disparado a una mayor velocidad inicial. A Alex solo se le ocurre una solución: desprenderse del núcleo de la Razorback que, de ese modo, es alcanzado y destruido por el misil, mientras la nave queda a la deriva, sin motor y librada a las leyes de Newton.

Balance del Episodio

Como ocurriera una semana atrás, hemos visto una gran entrega: un episodio muy excitante y lleno de intriga que no decae por ninguno de sus frentes aun cuando los personajes sigan separados y en puntos diferentes del Sistema Solar.

Insisto en lo bien articuladas que están las distintas subtramas como para que ninguna absorba a la otra y todas mantengan el interés al punto de llevarnos a la ansiedad por saber qué ocurre en cada uno de los escenarios en que la quinta temporada de The Expanse tiene lugar. Por cierto, hemos llegado a la mitad de la misma y, como tal, a un punto nodal en que nos preguntamos sobre las futuras decisiones de los distintos personajes o bien si sus destinos se terminarán uniendo antes de finalizar la temporada.

Amos es quien aparece más alejado de la macrohistoria: paradójico si se considera que está en el centro de la misma. Pero así como nosotros no tenemos aún una dimensión real del grado de devastación provocado en la Tierra en los atentados, tampoco parece tenerla él y menos aún al desconocer el trasfondo de la catástrofe. Por lo pronto, no se aprecia nube de polvo flotando en la atmósfera, lo cual parece indicar que todos los asteroides han impactado en el mar (setenta y cinco por ciento de probabilidades, después de todo): no deja de ser un escenario apocalíptico, pero lo otro configuraría evento de extinción.

Queda por ver de qué modo logrará Amos salir del caos y qué papel espera no solo a él sino también a Clarissa, con quien parecen estar conformando una dupla interesante, sobre todo en la medida en que los poderes de ella vayan reapareciendo al retroceder la influencia de las drogas que los contienen.

El escenario para Bobbie y Alex es terriblemente incierto. Desde ya que cualquier cosa es preferible a sucumbir bajo un misil en el espacio, pero habrá que ver de qué modo logran ser rescatados ahora que carecen de autonomía en su trayectoria y que, además, cualquier comunicación podría ser interceptada por las naves de Inaros.

Holden ahora sabe la ubicación de Naomi y es de creer que irá tras ella una vez que logren eliminar la amenaza presente a bordo de la Rocinante.

Si a ello agregamos que Drummer planea ir tras Inaros, ¿será posible que ambos coincidan en algún punto por el interés en común? Y por otra parte, ¿estará en ellos la salvación de Bobbie y Alex? ¿Vamos hacia un triple frente?

No hemos tenido noticias de la Luna: no sabemos en qué andan Avasarala y el almirante Delgado ahora que este ha vuelto a confiar en ella y que ha quedado a la vista que todas las sospechas de la ex secretaria tenían base, pero es de suponer que buena parte de la historia que sigue se cocinará también en nuestro satélite. ¿Logrará Chrisjen restablecer contacto con Bobbie?

En fin, la temporada está cada vez mejor y solo nos queda esperar con ansias la próxima entrega que, Inaros mediante, estaremos también analizando aquí.

Los espero y sean felices…

Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

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