Análisis de The Walking Dead. Temporada 10. Episodio 2

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Bienvenidos al análisis del segundo capítulo de la temporada diez de The Walking Dead, donde vamos a conocer un poco más a los enemigos de los supervivientes antes de un enfrentamiento que parece inevitable. Si en el episodio anterior veíamos que había sido de los protagonistas ahora la serie se centrará en dar a conocer el pasado de Alpha y Beta y cómo se conocieron y a la vez saber un poco más de cómo se organizan los Susurradores.

Aquí puedes ver los análisis de los episodios anteriores

Si antes parecía que el grupo era más una secta que otra cosa, ahora tenemos una confirmación de esta idea. Sus miembros y, sobre todo sus líderes no están bien de la cabeza, pero la locura siempre tiene un por qué y un comienzo.

Al principio del capítulo vemos a Alpha y Lydia, aún una niña ya que la acción trascurre siete años atrás. Están solas y ante la amenaza de un gran grupo de zombies acaban refugiándose en un edificio en el que se encuentran con un hombre enmascarado que no es otro que su futuro segundo al mando, Beta. Aunque al principio no le hace mucha gracia, este hombre deja a las dos mujeres quedarse en su refugio si prometen no moverse mucho. Es importante destacar la relación entre madre e hija. La pequeña está muerta de miedo (vamos, lo normal) mientras que la mujer se desvive por su retoño, brindándole su protección pero a la vez deseando que crezca y asuma su credo: hay que vivir sin miedo ya que todos estamos realmente muertos y solo los muertos y los más fuertes podrán sobrevivir en este mundo.

Alpha y Lydia en el pasado buscando refugio

Es en este amor con esta extraña dicotomía donde reside el interés de la relación entre Alpha y Lydia. La madre está loca perdida pero, a su manera, sigue queriendo a su hija y quiere que crezca y ocupe su legítimo lugar a su lado. Pero de la incapacidad de Lydia de asumir estas ideas ya hemos visto las consecuencias en el presente.

Mientras también vemos la situación en el presente de los Susurradores. Destaca la situación de dos hermanas que viven con el grupo. Una es fuerte y está entregada a la causa mientras que la otra está muy trastornada ya que es la madre del bebe que Alpha abandonó a los pies de los zombies. Esta depresión hace que ponga en riesgo al grupo mientras pastorean a un grupo de muertos vivientes así que se enfrenta al juicio del grupo, sobre todo de un Beta muy cabreado. Cuando parece que todo va a acabar para la joven Alpha decide perdonar su vida. Pues sí, la líder del grupo tiene corazón y parece empatizar con ella por la pérdida de Lydia, a la que ha dado por muerta ante sus compañeros. De todas maneras, los guionistas parecen olvidar que la que abandonó al bebe fue la propia Alpha, así que esta situación se antoja un poco extraña.

Alpha y Beta tienen una relación muy extraña

Al final acaba pasando lo que tiene que pasar. En otra salida conduciendo entre varios a un grupo de muertos, la joven ve un zombie con un portabebés y se rompe definitivamente. Se abalanza sobre Alpha para descubrirla ante los zombies y cobrarse así su venganza aunque le cueste la vida. Pero es su propia hermana la que salva a Alpha empujando a la joven que acaba devorada.

La chica dice que su hermana ya no estaba entregada a la causa y que su deber era proteger a Alpha, no a su familiar. Esto conmueve (si se puede conmover ese trastornado corazón) a su líder y decide nombrar la joven como Gamma en una ceremonia que parece sacada del manual del buen sectario. Recordemos que los Susurradores por lo general renuncian a tener nombre por lo que esto es un gran honor.  Alpha parece haber encontrado alguien en el que verse reflejado, lo que no consiguió con su propia hija Lydia. Y todo esto no parece hacer demasiada gracia a un Beta que ve amenaza su posición dentro del grupo. ¿Será la primera grieta en el muro de los Susurradores?

Alpha mira la verdadera cara de Gamma antes de darle su nombre

Mientras, en el pasado Alpha y Beta van limando poco a poco asperezas y acaban estableciendo una relación de mutuo respeto después de acabar entre los dos con un grupo de zombies. Ella le regala el nombre de “Señor Bestia”, algo que parece no gustar al hombre ya que en este mundo no hay nombres. Así que se queda sólo con la primera letra, B mientras que la mujer será A. El nacimiento de Alpha y Beta.

Alpha ya muestra sus ideas sobre este mundo hace siete años. “Solo quedan dos tipos de personas: las que se atreven a andar con los muertos y todos los demás” le dice a su nuevo compañero que por otro lado tiene su propio trauma. Para superarlo (de aquella manera) cae bajo el influjo del carisma de una mujer que hace mucho tiempo que está completamente loca.

En esta imagen se puede ver un poco la camiseta de smile de Beta

El trastorno viene de que tenía un gran compañero y amigo (que llevaba la camiseta del smile que vemos que Beta tiene puesta en el presente) que se había convertido en zombie y que estaba también en el refugio. El hombre tiene que volver a matar a su ser querido antes de que el zombie mate a Lydia y como homenaje decide arrancar su cara y ser la mascará que portara desde entonces hasta ahora sin quitársela nunca. Vamos, todo un ejemplo de equilibrio mental. Sobre todo viendo cómo hablan Alpha y Beta, jurandose lealtad mutua pues ellos “son el fin del mundo”. Esa manera de pensar hace que el grupo que vayan a fundar en el futuro no crea en la esperanza de una vida mejor como nuestros supervivientes. Es más bien una secta que sólo busca sobrevivir y que está estructurada sobre el miedo y las ideas de su líder y dependiendo de una fuerte estructura jerárquica.

Al final del capítulo, ya en el presente y antes de que Alpha se encuentre con Carol a lo lejos, la jefa de los Susurradores reconoce ante su subalterno que Lydia está viva pero nadie puede saberlo, sellando una vez más la relación entre dos personajes verdaderamente escalofriantes. Beta le dice que los supervivientes han traspasado la frontera porque ha visto humo. Ella le dice que deben darles una lección para que recuerden que están al mando. Entrelazan sus manos mientras dicen “Caminamos en la oscuridad. Somos libres. Nadamos en sangre. Somos libres. No sentimos amor. Somos libres. No sentimos miedo. Somos libres. No necesitamos hablar. Somos libres. Vivimos con los muertos. Somos libres. Éste es el fin del mundo. Ahora es cuando todo termina. Somos el fin del mundo”. Su locura pone los pelos de punta y siembra el miedo sobre el futuro enfrentamiento entre los Susurradores y nuestros protagonistas de cara al futuro de una temporada que promete ser muy interesante.



el autor

Licenciado en periodismo, apasionado de los comics, las (buenas) series de televisión, el cine, los videojuegos y los juegos de mesa... vamos, soy un frikazo total, siempre a vuestro servicio.

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