Bienvenidos al análisis del cuarto capítulo de la temporada diez de The Walking Dead, en el que los protagonistas tienen que hacer frente al miedo y a la inseguridad que produce el estado de tensión en el que viven por la amenaza de los Susurradores. Y en este estado de ánimo salen a relucir algunos de las emociones más oscuras que todos llevamos dentro, tal vez los «buenos» y los «malos» no sean tan distintos después de todo.
Aquí puedes ver los análisis de los episodios anteriores
En Hilltop vemos los problemas por los que sigue atravesando Carol, con problemas para relacionarse con los demás y los que tiene Ezequiel, que no logra encontrar su lugar en el mundo después de romper con la propia Carol y perder el Reino. Sin olvidarnos de Siddiq, que por más que lo intenta no puede superar el síndrome de estrés post-traumatico que padece y eso puede poner fin a su relación con Rosita. Además descubrimos que Magna y Yumiko tienen un relación íntima. Y en esta tesitura un enorme árbol se derrumba cayendo sobre parte del muro y varias casas del asentamiento ¿Es un accidente o algo provocado por los Susurradores?
En Alexandria tienen sus propios problemas. Lydia es acosada por varios de sus habitantes y uno de los pocos que están cerca de ella es Negan, algo que no hace demasiada gracia a Daryl. El acoso a la joven se intensifica con una pintada en la puerta de su casa en la que pone «Silenciad a los Susurradores» (el título de este episodio).

Michonne, Eugene, Judith y Luke van a Hilltop a ayudar y en el camino se encuentran a un desolado Ezequiel al borde del suicidio. Solo la intervención de Michonne, hablando y apoyando a su amigo lo impide. Incluso el antiguo monarca besa a su compañera, aunque al final acaban bromeando sobre el tema y parece que este asunto sentimental no irá más allá.

El acoso de Lydia pasa a mayores cuando es atacada y mientras le dan una paliza aparece Negan para protegerla, matando sin querer a uno de los atacantes justo cuando llega más gente. Ya está liada. Lo que más temía el exlíder de los Salvadores acaba de ocurrir, los habitantes de Alexandria tienen la excusa perfecta para deshacerse de él.
Lo más interesante del capítulo viene justo en ese momento. ¿Qúe hacer con Negan? Daryl le odia y no le importaría matarle pero Lydia le dice que si no fuera por él estaría muerta. Negan la defendió ante los acosadores, en este caso, aunque parezca mentira, es el bueno y acabar con su vida, aunque muy satisfactorio, no sería justo.

Es muy interesante ver como la civilización “justa” de Alexandria se va desmoronando poco a poco por el miedo y la desconfianza. Al final parece que todos llevamos máscaras, no solo los Susurradores. Unas máscaras de civilización y justicia que caen cuando nos sentimos amenazados. Daryl lo ve y tiene muy claro que si quieren sobrevivir a sus enemigos primero tienen que hacer frente a sus propios temores y prejucios. Si no, serán víctimas de sus propia oscuridad y no hará falta que los Susurradores acaben con ellos.
En, la brecha producida por la caída del árbol acaba haciendo que se derrumbe una sección del muro y Michonne y los demás tienen que pelear muy duro contra los zombies que intentan entrar. La maestra de la katana cuenta con alguien muy especial para que le cuide la espalda. Judith, la hija de Rick, demuestra que de casta le viene al galgo y elimina a varios muertos usando la espada con gran maestría.

Después de acabar con esa amenaza Michonne habla por radio con Daryl que le pone al día de todo lo que ha pasado en Alexandria. Michonne subraya la importancia que tiene Lydia para todos ellos. Hay que protegerla a toda costa, no ya porque sea lo correcto, sino porque es un as en la manga que tienen. Con ella en Alexandria Alpha tendrá más dudas en mandar la Horda de zombies, pero sin la muchacha la líder de los Susurradores no tendrá tantos miramientos a la hora de enfrentarse con nuestros protagonistas. El pragmatismo de la líder de Alexandria puede llamar la atención, pero es un buen contrapunto a los sentimientos (paternales) que Daryl parece empezar a tener sobre Lydia.
Justo después Michonne recibe una llamada de Oceanside reclamando ayuda y parte allá llevándose a Judith (que ha demostrado su valía a pesar de ser una niña) y Luke. Magna discute con Yumiko al no sentirse respaldada por esta y se une a la expedición. Eugene decide quedarse para ayudar a reparar el muro. Y ya de paso separarse de Rosita para intentar olvidar sus sentimientos hacia ella.

Volviendo a Alexandria nos quedamos sin saber lo que sus dirigentes van a hacer con Negan ya que escapa de su celda. Supuestamente lo ha hecho con la ayuda de Lydia, pero Daryl no la cree. La pobre chica está hecha polvo y decide quedarse ella misma en la celda, donde se siente más segura después de todo lo que ha pasado. Está totalmente desilusionada, quería integrarse en Alexandria pero no la han dejado, puede que al final su madre tuviera razón y no todo era de color de rosa con unos supervivientes que también tenían sus propias máscaras. Daryl intenta hacerla cambiar de idea, pero no lo consigue y decide dejarla tranquila.
Lo último que vemos en el capítulo es que las pintadas de «Silenciad a los Susurradores» se han multiplicado en Alexandria. La gente está harta y cansada y la tensión va en aumento. La fina capa de civilización que adornaba esta ciudad va poco a poco desmoronándose por el miedo y el odio y ya veremos las consecuencias.
Lydia, Negan y Judith, tres personajes a seguir
La evolución de Lydia es uno de los motores de la temporada y muchas de las cosas que están por venir van a depender de su comportamiento y decisiones. ¿Volverá con Alpha o Daryl logrará que pueda dejar atrás su pasado e integrarse con su grupo? Por otro lado, la relación entre Lydia y Negan es otro de los puntos de interés de la serie, sobre todo viendo la evolución que está teniendo el exlíder de los Salvadores, cada vez más cerca del bando de los ángeles. Con unos padrinos como Daryl y Negan y una madre como Alpha, Lydia promete ser uno de los personajes más interesantes de la historia.

Judith es otra protagonista que parece que está empezando a coger vuelo. Poco a poco va a tomar el papel que tenía su hermano Carl. A pesar de su corta edad ha demostrado que puede defenderse muy bien y lo que es más importante, es una niña muy inteligente y perspicaz. Es ella la que se da cuenta que los Susurradores los están desgastando poco a poco como parte de una estrategia a largo plazo que los supervivientes deben contrarrestar.



