Bienvenidos al análisis de «Acheron» Parte 2, el segundo capítulo de la temporada once de The Walking Dead. Retomamos la acción donde la habíamos dejado y seguimos con una narración en dos partes para ver lo que le ocurre al grupo de Maggie, Daryl, Negan y demás por un lado y por otro, como lo están pasando Eugene, Ezekiel, Princesa y Yumiko en la Commonwealth.
Aquí puedes ver los análisis de los episodios anteriores de Walking dead
Lo primero, tengo que reconocer que me equivoqué. Negan no acude a salvar a Maggie en el último segundo. Es más, huye como un perro dejando a la mujer sucumbir ante el avance una horda de zombies. Cuando se reúne con el resto de componente del grupo se hace el loco diciendo que no sabe que le ha pasado. Entonces todos deciden avanzar de vagón en vagón hacia la locomotora.
Daryl sigue a Perro hasta llegar a un túnel con un mural pintado de lo más inquietante. Hay varios cadáveres y mucho dinero tirado por el suelo. Al igual que vimos con el tema del racismo en el capítulo anterior, la serie se permite otra vez criticar la sociedad actual, esa en la que el dinero es lo más importante y en la que la verdad siempre parece estar escondida bajo los intereses de los poderosos. Ante un apocalipsis zombie, de poco vale el dinero y la manipulación.

En los vagones aparece Maggie por sorpresa desde el suelo del túnel, llamando a sus compañeros con golpes en código morse. Tenemos uno de esos momentos made in The Walking Dead que no entiende nadie. La mujer confronta a Negan, el cual se escusa diciendo que él no la ha matado como ella lleva tiempo queriendo hacer, sólo ha declinado ayudarla cuando lo necesitaba. Una buena excusa que Maggie y los demás se tienen que tragar con sapos y culebras ya que en teoría necesitan al bueno de Negan para llevar a cabo su misión.
En ese momento aparece en el vagón anterior Gage, uno de los que se habían perdido en el primer capítulo. La puerta está atascada y cuando ven que llegan un montón de zombies Maggie les convence para no ayudar al joven ya que eso significaría poner en peligro a los demás. Todo acaba con Gage suicidándose delante de sus compañeros mientras los zombies lo devoran en una escena que es realmente pavorosa.

Para justificarse Maggie cuenta una historia de terror que demuestra lo dura que es la vida en el mundo en el que viven ahora. En contrapunto, lo que ellos tienen en Alexandria es excepcional y hay que hacer lo que sea para protegerlo. Aunque tengan que pagar un alto precio por ello, aunque eso suponga renunciar a su humanidad y a ciertas partes de su alma. Sabe que ha perdido algo, pero así es más fácil tomar las difíciles decisiones que tiene que tomar.
Todo se complica cuando los zombies logran abrir la puerta que les separaba de los supervivientes. Pero tranquilos. En ese momento aparece Daryl, el mejor Daryl, ese que todos queremos y amamos y que se convierte en una maquina de matar para salvar a sus compañeros en una secuencia de acción rodada con pulso y nervio. Así da gusto ver esta serie.
Los supervivientes consiguen salir del metro al fin y Maggie ordena ir a Harbor Hills para recargar provisiones y munición en un depósito de emergencia que tenían oculto para luego seguir rumbo a Meridian. Negan les guía para hacerse valer, pero cuando están a punto de llegar encuentran cadáveres colgando del techo y son atacados por sorpresa por un grupo armado hasta los dientes.
Mientras, en la Commonwealth
Eugene, Ezekiel, Princesa y Yumiko finalmente se han quedado en la Commonwealth para buscar a la hermana de Yumiko, quien se muestra como una persona dura y de armas tomar que cuando la interrogan por enésima vez pone en jaque a todos los que tiene delante.
Pero el que se lleva la palma es sin duda Eugene. El eslabón débil. La táctica de ir dejando solos a nuestros protagonistas parece que va a acabar por romper al pobre Eugene, que sufre como nadie frente a Mercer. Aun así Eugene se las arregla para dar la vuelta la situación y convencer a sus carceleros de que son solo un grupo de solo cuatro personas en busca de un amor radiofónico que parece imposible. Mención aparte merece el trabajo de Josh McDermitt, el actor que le da vida. Podemos sentir su sufrimiento y su indefensión en una actuación soberbia.

Finalmente, los supervivientes logran “pasar de nivel” y parece que van a ser aceptados como ciudadanos en la Commonwealth. Aunque antes, una gran sorpresa para Eugene. Aparece Stephanie buscándolo, después de todo lo que ha tenido que pasar, nuestro protagonista por fin esta frente a frente con la mujer con la que ha estado hablando por radio. Un momento breve pero muy bonito para terminar.

Valoración del capítulo
Este episodio es uno de los mejores de las últimas temporadas. Aunque lo primero que voy a comentar, y sin duda lo peor, es todo lo que tiene que ver Maggie. No hay manera de entender lo que hace. Primero había amenazado con matar a Negan, pero cuando este le traiciona y tiene a todos sus compañeros esperando que lo mate, decide perdonarlo. Esa nueva personalidad de Maggie se ve subrayada poco más tarde, cuando no duda en dejar morir a un compañero para salvar a los demás. Estamos de acuerdo en que tiene que ver con un pensamiento estratégico a largo plazo. Maggie se ha hecho más dura y no le importa usar a los demás como peones. Por eso puede esperar y dejar a Negan con vida mientras le sea de utilidad. Pero es que, en fin, tampoco veo yo esa supuesta utilidad. Y el subrayar este cambio de personalidad con una “historia de terror” para justificar la perdida de inocencia de un personaje tan querido por los fans me parece un error.

Al menos Negan sigue siendo lo que siempre ha sido. Si, busca la redención, pero a su manera, siendo un cabrón que si tiene que dejar a Maggie al borde una muerte casi segura lo hará sin pestañear. Bien por la evolución de Negan y no tanto por la Maggie.
Salvando lo de Maggie, estamos ante un episodio verdaderamente genial. La trama avanza mezclando las dos historias de manera muy dinámica y en pantalla siempre está pasando algo interesante. Y no quiero dejar de recordar dos escenas que se elevan sobre el conjunto de un capítulo ya de por si bastante bueno. Por un lado, la gran escena de acción con Daryl haciendo lo que más nos gusta que haga y por otro, ese momento emotivo brillante con el monólogo de Eugene, cuando desnuda su alma totalmente ante sus captores. Chapeau.



