Crítica de John Wick: Pacto de Sangre. No juegues con el Hombre del Saco

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Esta semana ha llegado a nuestras salas John Wick: Pacto de Sangre, secuela de la aclamada John Wick estrenada en 2014 y que nunca llegó a las salas de España. A pesar de que los españoles disfrutemos esta película casi 3 meses más tarde que el público estadounidense, ha sido una gozada ver a Wick en el cine por primera vez.

EL HOMBRE. EL MITO. LA LEYENDA.

Impresionante es la palabra define a esta cinta. Sé que empezar así la crítica es ser poco objetivo, pero comprended que tras tantos años viendo cómo nos saturan de películas de acción de una calidad dudosa y un interés nulo en ser medianamente buena, encontrarse con esta cinta te hace recuperar las esperanzas. Y es que tengo la sensación que estamos asistiendo a una etapa de oro de las películas de acción. Al filo del mañana, Mad Max o Deadpool son ejemplos de cómo el cine de acción adulto y cargado de adrenalina puede ser bueno si hay un esfuerzo detrás y unos directores y guionistas competentes.

Aún recuerdo la primera cinta de Wick. Se tenía por una película barata de acción que pasaría sin pena ni gloria y por eso las productoras estadounidenses no quisieron estrenarla. Cerca estuvo de ser lanzada directamente a DVD y con ello, su distribución mundial y repercusión habrían sido mínimas. Cómo me alegro de que así no fuera.

3 años después Chad Stahelski vuelve a la carga con la segunda parte de una trilogía que mejora lo que ya hizo bien la anterior cinta.

La historia sigue siendo igual de simple y es algo que aplaudo. La primera cinta conocía sus limitaciones, si ofreces una película de acción con una historia enrevesada y demasiado trascendental, caerá en el agujero del “quiso y no pudo”. Pero si dominas estos inconvenientes y lo gestionas bien tu, tienes John Wick. Como he dicho, la historia es simple y servía de hilo conductor para la violencia. El punto fuerte de esta historia fue crear una mitología del terror en torno a la figura John Wick que no hacía falta explicar en demasía. No conocías qué había hecho pero la gente le temía, y al acabar la cinta sabías porqué.

La aventura se enmarca meses después del final de la primera entrega. El asesino por excelencia finalmente ha encontrado la paz, hasta que el jefe de la camorra italiana en Estados Unidos le exige que cumpla el pacto de sangre que hizo tiempo atrás. Un pacto que le llevará a enfrentarse a la clase alta de esta estructura criminal.

Nuevamente tenemos una trama sencilla que sirve como hilo conductor, pero aquí apuestan por ir más allá y os aseguro que lo hacen a la perfección. La mitología en torno a Wick nos quedó clara en la primera cinta, pero ahora aprovechan para aumentar la historia en torno a para quién ha trabajado toda su vida. Es una organización que ríete de James Bond. Un entramado criminal internacional que sientes intimidador conforme avanza la cinta. Comprendes que Wick es un solo hombre en toda esa estructura.

El punto fuerte de la cinta es que la historia no se encuentra únicamente en los diálogos y en los hechos, sino que la vemos en las acciones del personaje y su entorno: Dos tiros en el cuerpo y uno en la cabeza dejan entrever que es un hombre metódico, no deja cabo suelto; Que guarde todos los recuerdos de su mujer fallecida crean un personaje con sentimientos, que siempre ha estado obligado a matar, pero que lo dejaría todo por alguien a quien quiere; Además, la relación con su perro, al que ni siquiera le pone nombre, refleja que ha pasado por muchos malos momentos en la vida y apegarse a algo, con el miedo a perderlo, lo hace tener una relación fría pero cercana. Me encanta que la cinta no se limite a contar una historia, sino que deje al espectador buscar el trasfondo.

Todo esto también es gracias a Keanu Reeves. El actor es de sobra conocido por interpretar a Neo en Matrix y ahí vimos que, como actor físico, es de lo mejor. Quiero decir, sabe llevar la carga del guion, pero el personaje al que interpreta es puro músculo, frío y calculador, y Keanu lo lleva con solvencia. Ya le vimos cómo, en la saga de los hermanos Wachowski, se preparaba cada escena, cada pelea y cada giro con la energía y dedicación del primer día. Y aquí se ha esforzado para crear un personaje que le viene como anillo al dedo.

A destacar también los personajes de Ruby Rose y Common. Ella es preciosa y mortal. Sobresale pocos minutos en la cinta, pero para mí está increíble. Por su parte, Common es pura fuerza bruta, por lo que los enfrentamientos y la química con Wick, son una gozada. Se nota el interés del director por contratar especialistas y enseñar a los actores a saber moverse y pegar, porque hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una pelea como la de estos dos personajes.

SINFONÍA DE VIOLENCIA

Pero, ¿la historia se antepone a la acción en esta cinta? Ni mucho menos. Hay directores que saben dirigir acción y otros que no. Y aquí nos encontramos a Chad Stahelski, quien dirigió la primera cinta, y que entra en el grupo de los que saben dirigir acción y podrían crear escuela. Tiene un facilidad para dirigir este tipo de cintas y sabe crear secuencias con un ritmo que te dejarán con la boca abierta. Las coreografías son fantásticas y la crudeza de los personajes se palpa en cada golpe y en cada disparo. Aplaudo que no haya reducido su calificación por edad porque es la esencia del personaje. El “no te quieras encontrar con él porque no vas a salir bien parado” se perdería por completo si hubieran fallado a lo que consiguió la primera cinta y hubiera reducido esta calificación para atraer a un público menor.

La cinta es una maravilla audiovisual donde destaco la fotografía de Dan Laustsen, maravillosa. Predominan las luces de neón, los planos abiertos y cargados, pero sin saturar al espectador. “Las películas de acción no pueden ser bonitas y con planos que te dejen la boca abierta”, eso es mentira. Ya lo vimos con Skyfall o Mad Max, si tienes cariño por tu obra puedes crear secuencias preciosas que queden perfectas en un entorno violento como en este caso John Wick.

Las secuencias de acción están tan bien llevadas que son magníficas. Os confieso que salté de la butaca de emoción al ver la escena en Roma. Son 15 minutos de pura violencia donde se aprecia el interés del director en que el espectador no se pierda detalle de las coreografías.

¿Con esto quiero decir que la película es perfecta? No hay nada perfecto y aquí el interés por una trilogía y aumentar el trasfondo de la historia hace que la película flojee a ratos. Si he dicho que la historia está llevada de forma magistral porque conoce sus limitaciones, en el tramo final se viene abajo. La última media hora intenta ofrecer un espectáculo narrativo cargado de diálogos fuertes e intimidadores entre los personajes, pero cae en abarcar más de lo que puede. Son escenas que deberían proporcionar un descanso al espectador entre una escena de acción y otra, pero en algunos momentos se hacen absurdas.

Si el final de la primera parte podría ser perfectamente auto-conclusivo, los últimos minutos de metraje de esta segunda parte no están muy bien llevados. Me gusta el planteamiento final de Wick sobre la violencia y si hace lo que hace porque nunca va a salir de ese mundo cruel. Puede dar mucho juego en la tercera cinta, con toda su vida viniéndose abajo y cuestionándose lo que hace, pero deja un final muy abierto y llevado muy rápido. Quiero decir, un final tan abierto teniendo en cuenta que se avecina una nueva entrega no es malo, pero se nota el esfuerzo por alargar este último tramo para hilarlo con el inicio de la nueva cinta.

John Wick se convirtió para mí en un clásico del cine de acción que recordaré durante años. La primera cinta la habré visto unas 7 veces, y esta nueva entrega será igual. Lamento que nos haya tenido que llegar con ese retraso de 3 meses a nuestras salas y que encima la hayan titulado como si no fuera una secuela, poniendo el subtítulo “Pacto de Sangre” en vez de “Capítulo 2”.

En fin, espero que esta nueva era de oro del cine de acción nos siga dando joyas como estas dos cintas.



8.0 Valoración final

John Wick vuelve a la carga en esta segunda parte de la trilogía comenzada en 2014. La venganza por su perro y el recuerdo por su mujer ha pasado a un segundo plano y ahora se decide a ir contra todo.
La película cumple y con nota evitando caer en el "más de lo mismo" de otras cintas. Ofrece altas dosis de acción, una dirección y una fotografía sobresaliente, y se posiciona como uno de los máximos exponentes del cine de acción actual.

  • Guion 7
  • Dirección 9
  • Reparto 8
  • Fotografía 9
  • Banda Sonora 6
  • Sonido 9
  • User Ratings (3 Votes) 8

el autor

Estudiante en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Frikazo de proporciones bíblicas, crecí amando los videojuegos y el cine como medio de escape, sacrificando la vida social. Aunque no me arrepiento. Fan hasta las venas de Batman y El Señor de los Anillos. El mundo se me queda corto, mejor dejadme en la Tierra Media.

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