Dragon´s Crown Pro (PS4): sólo rocanrol y está bien así

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Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez.

En el gran show que se ha convertido el sector de los videojuegos puede verse de todo. Discusiones eternas y apasionantes (bostezo) sobre si el creador de Kingdom Come Deliverance pertenece a algún grupo político secreto que pretende destruir la vida tal y como la conocemos. Millones de escritos para hablar de las reacciones idiotas de dos o tres garrulos ante un vídeo de presentación de un videojuego en el que dos mujeres se besan (cosa que ya había pasado antes en la primera parte de ese juego). También páginas y páginas discutiendo si una mujer que se dedica a analizar videojuegos desde una óptica feminista es digna de pertenecer a nuestro gran club de gente superinteresante que queremos llamar de aquella forma tan respetable: “gamers”. Hemos conseguido, en definitiva, llenar foros, Twitter, Facebook, páginas de prensa especializada y demás con prácticamente cualquier polémica política y de guerra cultural realizada en relación a los videojuegos. Al fin hablamos de todas las implicaciones morales/políticas/sexuales de los videojuegos y pasamos de hablar de si son divertidos o están bien. Al fin todo es política y dialéctica amigo-enemigo. Mira, esas horas de jugar que nos ahorramos.

En nuestro inútil intento de creer que quizás quede aún gente que juegue para divertirse sin tomar notas cada 5 minutos de todos los pecados morales cometidos por los creadores de un videojuego hemos realizado este escrito. Si existís manifestaos, Pueblo.

Por que, claro, hablamos de Dragon´s Crown, que ya ha salido en Playstation3, Vita y Playstation 4 (esta última es de la que hablaremos). Es decir, exactamente lo que debería ser un videojuego y la vida. Diversión sin pretensiones. Mata-mata sin complicaciones. Alcohol, alcohol, alcohol, hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da igual. Todo ello. Muchas de las mejores cosas de la vida son así.

Dragon´s Crown es, otra vez, el intento de un montón de gente loca (en concreto de Atlus y Vanillaware) de ponernos en otro Golden Axe/Final Fight/Double Dragon a darnos de tortazos con todos los monstruos ambientados en Dungeons & Dragons (sin citarlo) habidos y por haber. Esta formula ya se aplicó con enorme éxito en dos de los mejores arcades de siempre: Dungeons & Dragons: Tower of Doom (1993) y Dungeons & Dragons: Shadow over Mystara (1996). Los dos con sus licencias oficiales, sus graficazos, su arte gráfico lleno de mimo y cariño,  con sus maravillosos bestiarios sacados de los juegos de rol de papel y dados, siendo dificilísimos y fantásticos de jugar.

Nos quedamos seguramente sin más cosas por el estilo debido a que mediados/finales de los noventa es, precisamente, el momento de la explosión de la consola destinada a marcar una época: la primera Playstation. Las recreativas irían poco a poco desapareciendo y siendo totalmente sustituidas por las consolas.

A pesar de todo, las dos dimensiones han aguantado mucho mejor el tiempo que las tres dimensiones. Esto daría para escribir largo y tendido, pero es fácil entender que aún hay gente jugando al Street Fighter 2 (incluso se sacan versiones nuevas cada dos por tres: hace poco salió una nueva) pero dudo mucho que haya demasiada gente jugando al Tekken 2. Pero muchos juegos en dos dimensiones pueden retomarse con remodelado gráfico y ser fantásticos a día de hoy. Al fin y al cabo, como no había mucha capacidad para contar enrevesadas historias los juegos se centraban en intentar ser divertidos. Aunque no hubiera casi nada detrás.

Dragon´s Crown forma parte de esta tradición. Es una partida de rol clásico, pero enfocado en la acción, los saltos, el moverse, echar “magias”, escoger la habilidad, salir corriendo, saquear todo tesoro posible, comprar mejores armas, aprender nuevas habilidades y, claro, enfrentarte a jefes de final de fase. ¿La historia? Una excusa totalmente típica, tópica y olvidable. A quién le importa. Eres el típico héroe/saqueador (entre varios a elegir) que va de mazmorra en mazmorra arramblando con todo.

Lo primero que habrá que decir es que entra por los ojos. Entra de maravilla. George Kamitani, el creador del arte gráfico, ha hecho una pequeña obra de arte. Personajes enormes, pequeños, gigantescos, sacados de todo el bestiario de Dungeons & Dragons, incluso un homenaje descarado a Los Caballeros de la Mesa Cuadrada de los Monty Python (aquí en el juego, aquí en la película). Al Contemplador, monstruo muy clásico de Dungeons & Dragons, aquí le llaman “Mirón” (en inglés pasa de ser “beholder” a “gazer“). No solo es un desparrame con a saber cuantos monstruos, rangos, velocidades y poderes diferentes: está el espectáculo de los escenarios. Torres de mago en las que vamos subiendo, bosques, cavernas, asedios a castillos, navegando y luchando contra monstruos gigantes marinos, subidos a alfombras voladoras mientras esquivamos lava, en criptas de muertos vivientes, visitando gigantescos túmulos, etcétera. La variedad en fondo y forma de las mazmorras es enorme, los diseños cuidadísimos, aunque podemos acusarles de ser tirando a pajilleros en cuanto el personaje que aparece en pantalla es femenino (bueno, y quitando el “tirando a”). Qué vamos a decir de la hechicera: entendedme. No desentona artísticamente del entorno, pero es lo que es.

Sí, sí.

Al final el juego se maneja con una facilidad pasmosa, el control responde de mil maravillas y casi desde el principio vamos haciendo barbaries con nuestro personaje. Hay que decir que, en la mejor tradición del rol, podemos ir en grupo de hasta 4 personajes. Puedes jugar en línea con otros tres o incorporar a bots que te da el juego (bueno, que pagas con moneda que ganas saqueando, pero son baratos) para completar el grupo. Yo me lo he pasado sólo con bots y os digo que en general funcionan bien. Un poco tolais en tragarse trampas que tienen delante y un poco sobrados echando magias/habilidades fuertes demasiado pronto, pero cumplen más o menos. El juego no sólo es bonito de ver y fácil de jugar: funciona estupendamente incluso cuando hay un sin dios de personajes en pantalla. Eso sí, debido a cómo es el juego empezaremos a ver fogonazos, brillos, explosiones, gente dando vueltas, tormentas de nieve, todo a la vez, fruto de los personajes y monstruos usando habilidades. Ahí la cosa puede volverse confusa con toda explosión y efecto luminoso, las cosas como son. Creo que es el único punto flaco en lo jugable. Todo lo demás es de diez.

Subir niveles, vender armas, comprar armas o hechizos, aceptar misiones y saquear más mazmorras. El juego nos deja elegir al poco de entrar en cada mazmorra entre dos rutas: la fácil y la difícil, con sus respectivos jefes. Éstos tienen varios patrones para enfrentarse a ellos: los hay ágiles y letales, invencibles hasta que hagamos determinada cosa, lentos y que dan mamporros muy fuertes, que usan hechizos, que anulan nuestros hechizos, que ocupan casi toda la pantalla y diminutos. Pasárselo una vez implica pasarse todas las mazmorras por la ruta difícil…y luego pegarse con un dragón que ocupa toda la pantalla. Tras vencer, debes hacerlo dos veces más (cada vez subiendo el nivel de todo una barbaridad) para acabar realmente el juego. Sí, amigos, entonces si quieres pasártelo de verdad hay que jugar mazmorras para subir nivel. ¡GRINDEO! Qué esperábais: es un juego de rol hechos por japoneses. Les suele encantar eso. También se puede pasar y decidir pasarte la primera vuelta con todos los héroes, cada uno de los cuales cambia mucho, muchísimo tu forma de jugar. No sólo tienen habilidades o puntuaciones diferentes, sus mecánicas de jugar cambian. Hay diferencias cualitativas entre ellos.

Hay que decir que cada mazmorra se pasa en apenas unos minutos: es vergonzosamente rápido. También que se sube de nivel con mucha facilidad. También que casi siempre encontramos objetos mejores. El diseño, vaya, está pensando para que siempre juegues otra mazmorra más, para que te hagas otra misión, para que saquees otra vez esa mazmorra. “Otra más, otra más”, como un zombi, gozando haciendo salvajadas a los monstruos. Es divertido el hecho en sí de ponerte a ello. Venga, que me queda media hora para irme, vamos a echar una. Sí, es ese tipo de juego. Y en Playstation 4 el juego llega hasta las 4k, para quien goce sexualmente de esas cosas. Traducido al castellano. Con banda sonora remasterizada. En realidad creemos que son estas tres últimas cosas las que incorpora respecto a sus versiones de Playstation 3 y Vita.

Por resumirlo, decir que como recordaban los Rolling Stones el juego es sólo rocanrol pero está bien que sea así.

Sed felices.



el autor

Arriba es abajo, y negro es blanco. Respiro regularmente. Mi supervivencia de momento parece relativamente segura, por lo que un sentimiento de considerable satisfacción invade mi cuerpo con sobrepeso. Espero que tal regularidad respiratoria se mantenga cuando duerma esta noche. Si esto no pasa tienen vds. mi permiso para vender mis órganos a carnicerías de Ulan Bator.

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