Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a El cómic de la semana. El domingo pasado amanecíamos con una triste noticia: la muerte de Steve Ditko, co-creador de Spiderman y creador del Doctor Strange. Quizás lo suyo habría sido reseñar su etapa en The Amazing Spider-Man pero hemos optado por por una serie que, en cierta modo, homenajeaba aquellas historias. Hoy es el turno de Las historias jamás contadas de Spiderman, de Kurt Busiek y Pat Olliffe, editada en España en este mismo mes de julio por Editorial Panini.
Homenaje, que no refrito
En la década de los 90 del siglo pasado, nuestro amigo y vecino Spiderman se hallaba sumido en una espiral de oscuridad, culpa, depresión y auto-flagelación. En consonancia con los tiempos, las historias eran cada vez más tenebrosas y deprimentes y si bien habíamos tenido alguna buena historia (vease la muerte de Tia May) la sensación generalizada era que Peter Parker había perdido la alegría de vivir. Para rizar el rizo, a alguna (de)mente pensante de Marvel se le ocurrió aquello de resucitar al clon que Len Wein había tirado por una chimenea. ¡El horror, el horror! El resultado: las ventas cayeron en picado y el fan de toda la vida se alejaba de Spiderman como de la peste. Más o menos como ahora con la etapa de Dan Slott, con la diferencia de que entonces los fans y la venta de cómics todavía importaban en La casa de las ideas (y no como ahora, que todo lo que no tenga que ver con el cine se la trae al fresco).
Así pues, ante este panorama al editor Tom Breevort se le ocurrió lanzar una nueva línea de cómics, con un precio más reducido, con la intención de captar la atención de las nuevas generaciones ya que ni se les pasaba por la cabeza estrenar una película, y ya no digamos que dicha película tuviese éxito. Una de las propuestas fue que Spiderman protagonizase uno de esos títulos. Para desarrollarlo, Breevort optó por la propuesta de Kurt Busiek, que acababa de romper la pana con Marvels. Dicha propuesta consistía en ambientar la serie en el primer año de The Amazing Spider-Man, alejando al protagonista de la depresión noventera que amenazaba con cortarle las venas, recuperar su ambiente de instituto, los secundarios que por allí pululaban y los enemigos de por aquel entonces, los más clásicos. Pero como Busiek es, posiblemente (seguramente) uno de los escritores más brillantes, con mayor talento y con la cabeza bien amueblada que ha dado el cómic de superhéroes, la cosa no se quedó en eso. Busiek aprovechó para introducir nuevos secundarios, recuperados de una viñeta aquí y otra allá de las páginas de Ditko, introducir nuevos aliados y villanos, rellenar huecos, tapar incoherencias y construir una serie de historias a cada cual más entretenida.

Aunque mi compañero Adrian de la Fuente dice que lo que hizo Busiek fue un refrito, nada hay más lejos de la realidad. El que si hizo tal cosa fue El Maligno, alias Brian Michael Bendis, en Ultimate Spider-Man. Eso si que fue un refrito y de los grandes. Por contra, Kurt Busiek no re-contó las historias sino que se sirvió de ellas como un armazón para, entre viñetas, ampliar aspectos y tratar temas que entonces (principios de los 60) no vimos ni por asomo, como el acoso escolar o el maltrato infantil. Las historias jamás contadas mantienen hoy en día todo su vigor; incluso me atrevo a decir que han soportado mejor el paso del tiempo que las historias de Stan Lee y Steve Ditko, a las que los diálogos y la narración del primero lastran como una losa y las mantienen ancladas en el pasado de tal forma que hacen muy difícil que un lector joven pueda acercarse a ellas y apreciarlas por lo que fueron.
Ojos grandes, telaraña liada
Si el estilo de Busiek, sus historias y sus diálogos, actualizan al Spiderman del instituto, el dibujo hizo otro tanto. Breevort le encargó el trabajo a Pat Ollife, un autor que a la hora de dibujar los rostros del protagonista y sus secundarios recordaba mucho a Ditko. Pero la semejanza se acababa ahí porque Ollife no se cortó un pelo en utilizar todas las aportaciones gráficas diseñadas por Todd MacFarlane: ojos grandes en la máscara, telaraña super-mega-hiper liada y posturas acrobáticas imposibles. Olvidaos también de las viñetas clásicas de Ditko y de su composición de página. Aquí tenemos viñetas grandes, viñetas pequeñas, viñetas cuadradas, rectangulares, triangulares, redondas, a toda página y cualquier variante moderna que podáis imaginar. Es un toque de modernidad que se agradece y que cumple con el objetivo de no espantar al recién llegado.

Las historias jamás contadas de Spiderman es un tomo que contiene un puñado de historias que, con todo el respeto a quienes le precedieron, cuentan algo nuevo, algo fresco, un puñado de historias que han soportado más que bien el paso del tiempo desde su publicación y que hacen guiños al lector de toda la vida mientras saludan al recién llegado. Lo repito: no es un refrito pero si lo fuera, ojala todos los refritos fuesen como este. Un saludo y sed felices.





Saludos Pedro, me alegra comprobar que más gente disfrutó de esta colección igual que yo. Busiek es uno de mis guionistas favoritos, y creo que es la persona ideal para encargarse de una serie cuando ha de ser complemento de otra surgida décadas atrás. Total, ya había demostrado sobradamente en Marvels de lo que era capaz. Aquí efectivamente no es ningún refrito lo que hace, sino que aporta muchas cosas positivas al telarañas en sus primeras andanzas con los poderes. Esta colección la leí en su día antes de haber leído la etapa Lee/Ditko, y cuando ya me hice con esta etapa original las leí ambas conjuntamente, siguiendo el orden correcto entre una historia y otra, y comprobando las lagunas de Lee que rellenaba Busiek. La diferencia de dinamismo era sideral; si bien hay que agradecer a Lee y Ditko que ya desde el principio sentaran las bases de Spiderman, es cierto que esa narración de tantas viñetas por página a veces hacía pesada la lectura. Así que ver el magnífico trabajo de Olliffe fue un placer porque no le conocía y me sedujo con su enorme talento. En definitiva, una gran colección que todo fan de Spiderman debería leer sí o sí. ¡Un saludo!
Hola José Carlos. Es verdad que la diferencia de ritmo entre una etapa y otra es abismal. E incluso entre la etapa de Ditko y la de John Romita. Ditko era un gran dibujante y un gran creador pero, ya en su época, sus historias parecían ancladas más en el pasado que en la época en la que se supone que transcurrían. El cambio que se produjo cuando él dejó la serie fue abismal. No solo Spiderman se vio más moderno y actual (para la época) sino que las historias pasaron a desarrollarse de otra forma, con más protagonismo de los secundarios y más atención a la vida de Peter Parker. Busiek sitúa Las Historias Jamás Contadas en la etapa de Ditko pero su espíritu está más cerca de John Romita. Un saludo.
Hola Pedro. Un post genial, como todos los que haces. Spider-Man no me atrae demasiado pero no me cierro a leer buen material del arácnido, así que le daré una oportunidad a este proyecto.
Ya que me mencionas en el post, lo que siempre te agradezco, me veo en la obligación de responderte. No recuerdo exactamente lo que dije en WhatsApp sobre el tema del refrito en Busiek, así que aprovecho y lo aclaro ahora. Para mi hay tres Busieks:
-Uno el creativo. El que sabe combinar homenaje e ideas buenas, tirando hacia delante. Aquí estarían obras como Astrocity o Thunderbolts.
-Luego estarían las obras homenaje, en forma de series limitadas, que bucean en el pasado de los personajes y lo sirve, revisado y actualizado, para nuevos lectores: La Edad de Hierro, Las historias jamás contadas y Siempre Vengadores entrarían en esta categoría.
-En tercer lugar estarían los trabajos que a Busiek le deberían prohibir. Hablo de aquellos para colecciones clásicas. A Busiek el frikismo le puede y se vio en sus etapas en Iron Man o Vengadores. Allí hay refritos, situaciones ya contadas y retroceso de personajes. Yo las volví a leer y me dio una sensación de acartonamiento. Esa fue la sensación. Si hay gente que las disfrute me parece fantástico.
En lo que respecta a Las historias jamás contadas de Spider-Man me acordé de un especial, en el que Busiek volvía a contar el primer encuentro entre el Dr.Extraño y Spider-Man (Untold Tales of Spider-Man Strange Encounter). Este especial se metió en la Biblioteca Marvel del Dr.Extraño, enmedio de la etapa Ditko, y desentonaba. Aparte que aportaba cosas a Spider-Man pero no al Dr.Extraño. Para el Dr.Extrano era innecesario y repetitivo. Eso era lo que quería decir.
En mi opinión Las historias jamás contadas de Spider-Man tienen su sentido y continuidad propia sin necesidad de incrustarlas en las colecciones del pasado a las que hacen referencia. Es más, por lo he leí de la colección yo lo pongo entre lo mejor de los 90 y de Busiek.
Espero haberlo aclarado.
Un abrazo.
Hola Adrían. Es muy interesante eso que dices de los 3 Busieks (me recuerda a los Jokers de DC, jejejeje). No lo había pensado pero estoy de acuerdo en la clasificación. Su etapa en Los Vengadores se me hizo larga aunque me resultó mucho mejor que la de Iron Man. De todas formas, el balance entre los Busieks buenos y el Busiek regulero se inclina claramente a favor de los primeros. Un abrazo.