Iniciosci-fiLa tapa del obsesoGuías de supervivencia friki (I): Wallapop

Guías de supervivencia friki (I): Wallapop

Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez.

Como ya hemos repetido muchas veces, el llamado frikismo tiene que ver con la obsesión. Con la ansiedad. Con tener todo de John Byrne. Con tener en la estantería hasta el último videojuego de Kojima. Con poseer hasta el último juego de mesa de Fantasy Flight y sus dos millones de expansiones de Descent. Acumular, acumular, acumular. Por mucho que quieras que te salga barato, seguir acumulando. ¿Es el frikismo una variante del famoso síndrome de Diógenes? Si vamos a la casa de cualquier aficionado al cómic podríamos pensar que sí. Los de los videojuegos se salvan de la invasión en casa gracias a que existe desde hace tiempo Steam y a que los estuches de DVD no son los tomacos gigantes recopilatorios de Panini.

Como todo obsesivo e idiota tengo la casa tomada por libros, cómics, juegos de mesa y cosas que no sé identificar. En este punto hay que decir que el espacio, por mucho que parezca increíble, no es infinito. Tampoco tus euros. No queda más remedio que vender cosas si quieres seguir comprando cosas. Podríamos curarnos de nuestra obsesión malsana que no deja espacio para el resto de personas que viven contigo, pero como somos partidarios del ultracapitalismo a calzón quitao (como todos los frikis, vaya) creemos necesario que te pongas a comprar, vender e intercambiar porque eso es bueno, como bien nos explicó El Fary.

Así pues, y como todos tenemos móvil, empezaremos hablar de cómo desenvolverse en la aplicación que más sencillo pone vender/comprar cosas: Wallapop. Procederemos a compartir con vosotros, bienamada gente feliz, los principios básicos para sobrevivir en Wallapop y seguir contribuyendo al intercambio de bienes y servicios que es la base del sistema. Como diría Robe Iniesta, os hablo desde la sabiduría que me da el fracaso.

1.- Leer es de fracasados y tontos

En la aplicación subes una foto o varias de lo que quieres vender, el precio que le pones y un texto descriptivo. Puedes poner en ese texto de qué va lo que vendes, sus detalles o también otras cosas. Por ejemplo, que no lo envías, que le faltan cosas al producto, que está perfecto o que prefieres que te paguen en mano/por transferencia. Da igual.

Da igual. Es lo mismo. Es indiferente. No importa. Es irrelevante. No cuenta. No existe. Son los padres.

¿Por qué? Por que por más que la mayoría de los que vean lo que acabas de subir a la aplicación puede que se lean el texto que has puesto casi siempre habrá quien no se haya leído nada. Si pones que está en perfectas condiciones te preguntará si está en perfectas condiciones. Si pones que no lo envías te preguntará si haces envíos. Si pones que no regateas el precio te entrará regateando. También es muy posible que se lo haya leído y les de igual, ya que son los típicos que son más inteligentes/tienen los genitales más poderosos que tú y son capaces de ver un “por favor, ofréceme la mitad del precio que he puesto” en un anuncio que pone claramente “no regateo“.  Qué decir tiene que gente tan considerada debe ser, POR SUPUESTO, a la que más caso hagas y mejor trates: un hombre debe ser hecho y derecho. Y ellos lo son.

2.- No tienes ni puta idea de lo que te conviene

Vas a vender un cómic, por ejemplo. Buscas antes por cuanto lo está vendiendo la gente por Wallapop. Verás que cuando hay varios productos es curioso que el precio varía poco. Es lógico pensar que a igualdad de estado del producto la gente irá primero a lo más barato o lo que le pille cerca de casa (se ahorra costes de envío). Bueno, pues vas y lo pones un pelín más barato, sólo un pelín. O no, lo pones un pelín más caro, que lo tuyo está mejor, yo qué sé.

Lo encontrarás. Te llegará. Te aparecerá ÉL mandándote un mensaje. ÉL quiere comprarte lo que has puesto. PERO no tienes ni idea, amigo. Te dice, por tu propio bien, que aunque hayas puesto 30 euros en realidad eso vale 20. Que los que lo tienen a 30, como tú, llevan 5 días y no lo venden. Que a ti, como comprador, te conviene venderle dos de los seis cedés de la colección, aunque tú quieres venderlos todos de golpe. En un principio puedes pensar “Este que me quiere comprar algo lo quiere más barato/como le viene a él bien” pero no: te lo dice porque se preocupa por ti, un desconocido al que acaba de conocer y al que no ha visto ni la cara. Nunca hay suficiente gente buena y altruista en el mundo, pero estaremos de acuerdo que gente así no debe centrarse en una sola persona, por muy necesitada que esté. Mi recomendación aquí es bloquear a estos buenos samaritanos para que dejen de centrarse en ti (por mucho que te hayan ayudado) y puedan compartir sus buenos sentimientos y motivaciones con el resto de usuarios de Wallapop y quien sabe si del planeta.

No seáis egoístas. Este tipo de sujetos no lo son y deberían serviros de ejemplo. Por más que algunos los llamen “los listos”.

3.- Hasta el último céntimo

Te has atrevido a no poner la opción de “precio no negociable“. O se te ha olvidado. O no sabes. Da igual. Va a ser casi inevitable el regateo. En fin, es normal, vaya. Es decir, algo de 50 euros la gente te puede empezar dando 30 o 25. La tiran a ver qué pasa. Forma parte de cómo funciona, tampoco nos escandalicemos. Pero no estás preparado para el Horror. No lo estás. No sabes que hay gente con suficiente tiempo libre y capacidad escrotal como para regatearte dos euros en un producto de 60. No sabes que hay gente con suficiente peso testicular/ovarial como para regatearte un euro en un producto de 2 euros. No lo sabes. Pero lo sabrás. Y sabrás que lo hacen con gran convicción y gran gloria. Como en todo, son los menos, la mayor parte de la gente es normal y no tiene tiempo y moral para estos bellos movimientos comerciales que se nos escapan al común de los mortales. Pero esta raza de genios de las finanzas, aspirantes a hacerse millonarios a base de regatearte UN PUÑETERO EURO, existe y te la encontrarás, no lo dudes. No se cansan. No dudan. No miran atrás. No pillan las indirectas. Sin inmunes a las sutilezas. Como aprendimos de Sarah Connor: corre. Corre. Te persigue el ciborg.

4.- Haber nacido rico

No nos engañemos: Messi o Matías Prats no se ponen a vender lámparas o coches de niños en Wallapop. Ni se ponen a aguantar a los usuarios insoportables de los que hemos hablado, que por más que, sí, son los menos, existen y vas a tener que tratar con ellos si quieres vender/comprar cosas a precios que te vengan mejor. Tu problema no es nada de lo que has leído en este post, tu problema es que ERES POBRE. Esa es la base de Wallapop, que hay muchos pobres como tú. Siendo rico compras juegos, cómics, libros y videojuegos como quieras, sin mucho problema de poder pagarlo y, ojo, guardarlo. ¿La solución que proponemos? Al principio de tu vida tenías que haber elegido ser rico, ya que todos sabemos que ese simpático detalle de la vida es algo total, libre y conscientemente decidido por todos nosotros desde niños. También puedes elegir tirar todas tus mierdas, donarlas a la biblioteca o a amigos y posiblemente dejar de seguir comprando cosas. Sí, no vas a tener la colección entera de esa edición maravillosa de Blueberry que está sacando Norma Editorial, pero es que ERES POBRE. ASÚMELO. NO PUEDES PAGARLO. Y COMPRATE OTRA CHAQUETA, POR DIOS, QUE LLEVAS CON ESA 15 AÑOS.

Y esos son todos los consejos relativos a Wallapop. Próximo capítulo: tu relación con las mujeres. Ventajas y desventajas de la famosa táctica “me quedo mirándola y espero a ver qué pasa“. Debate fundamentado con numericos entre las clásicas opciones del abuso sistemático y exclusivo de uno mismo, el enésimo intento de hablar con mujeres balbuceando o la caída en el Lado Oscuro del Frikismo (el hundimiento en los hilos misóginos de Forocoches). Todo con dibujos hechos a mano. La anterior frase ha quedado terriblemente pervertida, lo sé, pero no es para tanto. O sí.

Sed felices.

Raúl Sánchez
Raúl Sánchez
Arriba es abajo, y negro es blanco. Respiro regularmente. Mi supervivencia de momento parece relativamente segura, por lo que un sentimiento de considerable satisfacción invade mi cuerpo con sobrepeso. Espero que tal regularidad respiratoria se mantenga cuando duerma esta noche. Si esto no pasa tienen vds. mi permiso para vender mis órganos a carnicerías de Ulan Bator.

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