Hit-Girl en Hong Kong: otra entrega más del Millarworld

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Hit-Girl es uno de los personajes más interesantes y populares de Kick-Ass, la obra más conocida de Mark Millar, aunque la mera existencia de una niña capaz de asesinar a legiones de mafiosos contradecía la premisa de la obra. Sin embargo, mientras que la carrera de Dave Lizewski ha llegado a su fin y sus cómics están ahora protagonizados por un nuevo personaje, Mindy sigue repartiendo estopa bajo su antifaz y su peluca, yendo a una ciudad distinta del mundo en cada arco de su nueva serie regular. En este caso, se trata de Hong Kong, localización nada desconocida para las historias de mafiosos y venganzas, y que puede ofrecer un nuevo reto para la superheroína más destacada del Millarworld.

El jefe Liu

Mindy se encuentra en un avión que se dirige a Hong Kong. Ha aprendido el idioma, se ha preparado a conciencia y ha investigado al mafioso más poderoso de la ciudad: el jefe Liu, conocido líder de las tríadas. Ni corta ni perezosa, se infiltra en su mansión con la idea de acabar con él… y parece que lo hace con demasiada facilidad, sin amedrentarse ante los esbirros que lo protegen. Pero resulta que el jefe Liu solo era una fachada.

Hit-Girl

La verdadera amenaza es la hermana de este criminal, una monstruosa y fortísima psicópata que se escondía detrás de este hombre para que sus socios y enemigos no supieran que se enfrentaban a una mujer. Sin embargo, ahora Hit-Girl ha despertado a la bestia, y esta llevará a cabo acciones más violentas que nunca para hacer valer su autoridad frente al sexismo en el crimen organizado. Mientras tanto, la heroína se tendrá que lamer las heridas junto a una banda callejera que intentará ayudarla a luchar contra las tríadas pese a sus insistentes negativas.

Hit-Girl: Desde Hong Kong con apatía

En estos cuatro números, se encuentran los mimbres para una gran historia: la primera entrega, en la que se ofrece el giro que da sentido a toda la trama, no deja respiro alguno al lector, y todos los preparativos de Hit-Girl bien podrían formar parte de la introducción de una película de James Bond. Además, la villana principal lleva a cabo algunos actos que la convierten en una antagonista más memorable que muchos otros que han aparecido en este universo concebido por Mark Millar, y el dibujante Goran Parlov es capaz de reflejar con crudeza los elementos más sórdidos de esta trama, como ya demostró en su etapa tratando al Castigador. A pesar del guión genérico, este artista sabe aportarle a la historieta una identidad propia y reflejar los bajos fondos de Hong Kong.

Sin embargo, el guionista Daniel Way no sabe gestionar los cuatro capítulos con los que cuenta para desarrollar una historia distinta, quizás demasiado acostumbrado a los seis números casi obligatorios que se suelen utilizar en el mainstream estadounidense de un tiempo a esta parte. Así, no desarrolla adecuadamente la personalidad de los ayudantes de Hit-Girl como sí habría hecho Millar, no aprovecha algunas subtramas como la del policía corrupto y, lo peor de todo, no aprovecha el entorno en el que creadores como John Woo supieron crear tantas obras maestras, sino que presenta un tebeo que podría estar situado en cualquier lugar y en cualquier época, y que no logra superar los lugares comunes del género.

Conclusión

Hit-Girl en Hong Kong, aunque no es una mala historieta, no ofrece nada nuevo: tanto por los diálogos como por sus giros de guión, cualquier entrega temprana de Mark Millar dentro del universo Kick-Ass ofrece personajes mucho más memorables y situaciones endiabladamente divertidas. Es curioso cómo esta colección, cuyos números solían aparecer con una periodicidad bastante irregular, se ha convertido en franquicia, y cómo la moraleja inicial de las aventuras de este patético Quijote pijamero se diluye ante las entregas mensuales que acercan a Hit-Girl a los superhéroes de los que el cómic original se mofaba. Si se quiere una sátira mucho más efectiva, para eso están los tebeos y la serie de The Boys, que reseñamos aquí. Si queréis más de lo mismo, el bueno de Millar ha conseguido lo que quería: cobrar por derechos de autor sin escribir una línea. A estas alturas, lo que nos vende no es muy distinto a lo que venden Marvel o DC.

el autor

Periodista recién graduado. Redactor en esta página y en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales.

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