IniciocineLa calle del terror 1978 Parte 2. Mejor que la primera.

La calle del terror 1978 Parte 2. Mejor que la primera.

Continuamos con la interesante historia de Shadyside, con La calle del terror 1978 parte 2. La película empieza donde se quedó su primera parte, y lo que nos encontramos va a ser a una mujer contándoles a los protagonistas una historia que sucedió hace unos años en un campamento de verano.

En ese momento nos sumergimos en una época diferente con unos protagonistas nuevos que irán aportando luz a esta historia mientras nos cuentan lo que sucedió en 1978 en aquel verano que supuso añadir una nueva página negra a las muchas que esta ciudad ya tenía.

La calle del terror 1978 cuenta con el extra de que bien podrías verla sin echar de menos a su predecesora ya que su trama es diferente a la primera. Se trata de una nueva historia que nos sirve como homenaje a todas aquellas películas que nos hicieron mordernos las uñas hace unos cuantos años.

La calle del terror 1978: Mejor que la primera

Personalmente, esta segunda parte me ha parecido muchísimo mejor que la anterior. En primer lugar por sus actores. Creo que los protagonistas de La calle del terror 1978 crean una historia en la que es más fácil empatizar con ellos, por lo menos para mí así fue. Y el caso es que la trama no es nada nuevo por lo que es totalmente predecible desde el primer momento, aunque quizá ese también sea su encanto.

Esa chica rebelde interpretada a la perfección por Sadie Sink, Ziggy Berman, que nos llevará a momentos de bulling donde los jóvenes de Sunnyside le harán pasar malos ratos. Lejos de amedrentarla conseguirán hacerla más fuerte de lo que ya es por el mero hecho de vivir en la zona menos afortunada de las dos.

Su hermana Cindy Berman (Emily Rudd) es lo opuesto a ella. Una chica dulce y positiva, que huye de salirse del camino correcto y que ejerce como monitora en el campamento. Conforme la historia avanza, vamos conociendo su pasado y esa idea que le hizo convertirse en lo que ahora es.

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También tenemos al novio de Cindy, Tommy, un joven bastante sosainas, pero que cae bien, que nos traerá sorpresas. Conoceremos al joven Nick Goode, que años después se convertirá en el sheriff, y veremos qué relación tiene con la más pequeña de las dos hermanas.

Y a Alice, la monitora compañera de Cindy y mejor amiga de ella hace unos años, con la que ahora parece no tener nada en común. Alice se convertirá en uno de mis personajes favoritos demostrando que la amistad, aunque parezca olvidada, siempre está ahí.

Todos estos nuevos protagonistas, junto con el resto de secundarios, contribuirán a crear una historia creíble y entretenida que, según mi opinión es mucho mejor que la primera parte de La calle del terror. Esto se debe a que durante los primeros minutos de la película hacen un desarrollo de los personajes mucho más profundo, eso sí, sin dejar de lado la trama de la bruja.

Menos terror, más investigación

La directora Leigh Janiak convierte esta película de terror en una investigación de suspense muy interesante para llevarnos a una recta final más propia de un slasher, pero sin llegar a ser lo principal como sucedió en La calle del terror 1994.

Está salpicada de detalles que te harán entender su primera parte, por lo que en más de una ocasión sentirás esa emoción que se tiene cuando las piezas encajan en una trama y lo que antes parecía cogido con hilos ahora es totalmente lógico.

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Podríamos haber pensado que esta parte era una mera transición entre el final y el principio de la trilogía, pero nos encontramos con una trama absorbente que no se olvida de introducirnos, de vez en cuando, momentos gore y persecuciones que te hacen mantener la respiración.

Una vez más, no se han ocultado los asesinatos y la sangre se muestra sin llegar a ser lo más importante de la historia. También han introducido el sexo, tan famoso en este género, pero ha sido de una forma muy light y sin buscar recrearse en ello. Un guiño más a aquellas películas a las que la trilogía rinde homenaje.

En resumen

La calle del terror 1978 no es una película de esas que te hacen sentir miedo; ni siquiera hay momentos de angustia, en gran parte porque ya sabes cómo va a acabar (bueno, más o menos),  con alguna pequeña sorpresa que aún la hace más interesante.

Es una segunda parte mejor que la primera, con unos protagonistas y una historia que te atrapa. Una película, junto con su primera parte, para ver en estos días de verano y disfrutar de ‘un momento vintage‘. Además su final, es toda una invitación a que veamos la última parte de la leyenda de la bruja Sarah Fier.

Saludos y sed felices.

 

Lucia Hernándezhttps://draegone.website
Aprendiz de todo lo que llame mi atención. Colaboradora en varias webs de ocio.

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