La obra de Tolkien en la dirección de arte de El Señor de Los Anillos

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Uno de los elementos más atractivos y mágicos de la obra de JRR Tolkien y más concretamente de El Señor de los Anillos es su pormenorizada descripción de espacios y razas, así como de sus diversas vestimentas, símbolos, mitología y un largo etcétera.

Sin duda, materializar al detalle los componentes de la Tierra Media, supuso uno de los principales retos para el equipo artístico de la trilogía de El Señor de los Anillos de Peter Jackson.Un estilo narrativo tan visual como el de Tolkien, unido a las elaboradas láminas que han ilustrado sus obras durante múltiples ediciones, permiten a cualquier lector sumergirse en cada rincón de la Tierra Media.

Si bien de entrada esto nos podría parecer una gran ventaja a la hora de llevar a la gran pantalla la obra del autor, no debemos perder de vista que también es un arma de doble filo. El Señor de los Anillos es uno de los libros más populares e influyentes de la literatura universal y cualquier lector avezado alberga en su subconsciente el aspecto exacto y los códigos visuales que debería tener Rivendel, las Minas de Moria y hasta la túnica de Gandalf.

Por suerte, Peter Jackson y su equipo pudieron contar con el inestimable trabajo de Alan Lee y John Howe, ilustradores originales de los libros de la Tierra Media, como punto de partida para el desarrollo visual de la trilogía de El Señor de los Anillos.
Ambos artistas, trabajaron no solo diseñando y bocetando los espacios, edificios, personajes o vestuarios de las películas de El Señor de los Anillos, si no que también participaron en la elaboración de las maquetas y en la supervisión y construcción del decorado original.

La elección de estos dos ilustradores no fue fruto del azar, si no que fueron escogidos esperando que sus diferentes estilos y puntos de vista se pudiesen complementar para traer a la vida la obra de Tolkien con la mayor exactitud posible. Mientras que las ilustraciones de Alan Lee captaban la atmósfera y espacios de la Tierra Media, las de John Howe estaban dotadas de dinamismo y movimiento y como si de un fotograma se tratase, captaban momentos de acción y escenas del libro.

Los dos ilustradores, se encontraron frente al reto de diseñar y caracterizar estilística y estéticamente a cada una de las diferentes culturas y lugares de la Tierra Media. De ese modo, todos los objetos y construcciones de una misma raza tendrían una personalidad coherente entre sí y permitirían al espectador identificar inmediatamente si un elemento arquitectónico o vestimenta había sido elaborada por los enanos o si por el contrario pertenecía a elfos, orcos o cualquier otra criatura de la Tierra Media.

Este planteamiento fue tenido especialmente en cuenta para el diseño de los ejércitos y su equipamiento. Cada raza o criatura tendría un tipo de arma y armadura, acorde a sus necesidades de movimiento, entorno, técnicas de elaboración o materiales.
El diseño de las armaduras de los orcos por ejemplo, fue hecha en cuero, con formas y grabados que los hicieran parecer cucarachas. Los cascos de Gondor, fueron fabricados en metal, sin soldaduras para no generar anacronismos y con diseños de influencias vikingas y escandinavas y tanto el armamento como arquitectura de los Enanos es facilmente reconocible por sus grabados geométricos en piedra.

En definitiva, un buen diseño de vestuario debería contar la historia de su portador. Que el espectador pueda intuir la vida que ha llevado un personaje a través de sus ropajes y sus pequeños detalles. Este especial cuidado, fue plasmado en los bocetos de Alan Lee y John Howe y es llevado a su máximo esplendor en varios de los personajes principales de la trilogía.

Aragorn por ejemplo, es un viajero que necesitaría moverse con soltura durante largas distancias a través de caminos accidentados y campo a través. Su vestuario fue diseñado con tejidos envejecidos, rasgados y remendados, para dar la impresión de haber dormido durante años a la intemperie o cuevas y haber pasado por todo tipo de inclemencias climáticas.
El personaje de Saruman, por otro lado es un mago poderoso, jefe de la primera orden y tendría que transmitir grandeza a través de sus prendas. Puesto que los tejidos que viste son todos de color blanco, fue necesario emplear telas de diferentes texturas, bordados y patrones, para dotar de vida las túnicas y transmitir lujo y majestad.

Las ilustraciones y bocetos de Alan Lee y John Howe fueron fundamentales en los departamentos de arte y diseño de producción. Gracias a sus diseños se pudo no solo dotar de personalidad y vida a los personajes y lugares de la Tierra Media, si no que sirvieron para materializar un proyecto considerado inabarcable como fue llevar a la gran pantalla la historia de El Señor de los Anillos.

Por último, si queréis profundizar más en el trabajo realizado por los dos ilustradores para las películas, podréis hacerlo gracias al libro El Señor de los Anillos. Cuaderno de bocetos que recopila decenas esbozos conceptuales de Alan Lee que muestran el progreso del proyecto desde la idea hasta su forma final. Por otro lado, también podréis conocer los diseños de John Howe en John Howe, fantasy art workshop



el autor

Graduada en Comunicación Audiovisual y Animación 3D. Saxofonista apasionada del cine, la literatura, el arte y la música. Me encanta el folklore, la historia antigua y la mitología celta.

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