Los más chulos del barrio: John McClane

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Hola nuevamente a esta sección estimadas/os internautas. En mis últimas entregas de Los más chulos del barrio, le tocó el turno a Star-Lord y Joe Hallenbeck (también interpretado por Bruce Willis, nuestro protagonista de hoy). Pues bien, el artículo que estáis leyendo ahora mismo está dedicado al gran papel del amigo Bruce, un duro policía que toda la gente conoce. Hoy analizo a… ¡John McClane!

Este personaje de ficción, que aparecía por primera vez en la película Die hard/Jungla de cristal, era una mezcolanza de varios personajes de literatura, como Joe Leland (del libro “Nada es para siempre” de Roderick Thorp), y Frank Malone (de la novela “58 minutos” de Walter Wager ). De hecho, la primera película de la saga Jungla de cristal, adaptaba la novela de Thorp, mientras que la segunda película hacía lo mismo con la de Wager.

¿Cómo me las apaño para meterme en estos embolados?

¿Qué tiene de especial John McClane? Muchas cosas. Hay que ponerse en situación sobre el estreno de la primera entrega de Jungla de cristal. Corría el año 1988 cuando dicha película vio la luz, y el actor elegido para encarnar a McClane fue Bruce Willis. Hoy en día lo conoce todo el mundo, pero en aquel año apenas tenía recorrido en Hollywood, ya que sólo había protagonizado la serie Luz de luna y aparecido en un par de películas. A ello hay que sumarle el hecho de que esos pocos papeles interpretados por Willis, tenían una buena vis cómica. Es decir, que para protagonizar una película 100% de acción, eligieron a un actor sin experiencia en ese género. Pero precisamente eso empezó a marcar la diferencia, porque John McClane era un tipo duro, no cabe duda, pero tenía un más que punzante sentido del humor. Entre eso y otras cualidades convirtieron a McClane en un carismático antihéroe, y por extensión a Bruce Willis en un auténtico héroe de acción.

Pero eso no es todo, porque si te encuentras en una situación de vida o muerte donde hay terroristas dominando el cotarro, no te encomiendes a ninguna santidad más que a John McClane. Él y sólo él es capaz de cargarse a los malos sin importar el lugar. Ha combatido terroristas en el interior de un rascacielos, en un aeropuerto, la ciudad de Nueva York, por todo Estados Unidos, e incluso en Rusia. Se podría decir que además de antihéroe es gafe, pero el pobre John no tiene culpa de que los malos de turnos lleven a cabo sus planes. Simplemente tiene una habilidad innata para estar en el lugar donde no debe en el momento menos indicado. Y al final, no hay nadie mejor que él para solventar la papeleta. Además, sólo a él, y a nadie más que a él, que está descalzo en la mayor parte de Jungla de cristal 1, se le ocurre matar a un terrorista que tiene pie de mujer y cuyo calzado no le sirve.

Chicos, ya vale con tanta llamarada.

John es un tipo competente con el manejo de las armas de fuego, pero tampoco se le da nada mal improvisar bombas con los objetos que tiene a mano. Aunque su estilo de combate cuerpo a cuerpo no es nada sofisticado, y queda en evidencia contra gente que sabe de artes marciales, se las apaña bien repartiendo mamporros como cualquier hijo de vecino. Y las frases, ay esas frases y chascarrillos que suelta McClane en momentos tensos. Mítica expresión es ya la de “Yippee ka yei hijo de puta” cada vez que va a cargarse al malo malísimo de cada película. Y por si necesita saber alguna cosa importante que sólo conoce el malo, a John no le importa que su plan consista en sacarle la información a golpes. ¿Que un malo llamado Simon sabe el código de desactivación de una bomba? Pues se le saca la clave a hostias.

Por otra parte, John es un tipo de la vieja escuela. Como dice en Jungla de cristal 2, para él el progreso tecnológico se fue a paseo con la invención de las pizzas congeladas. Ahí es nada. Le gusta la Creedence y algo que se inventó en los años 60 y se llama footing. En cada película John recibe golpes y se hace heridas de todos los tipos y colores, por lo que estamos ante un personaje sufridor pero que sigue en la partida cueste lo que cuesta, porque al final, y como decía antes, se siente obligado a solventar las situaciones en las que se ve inmerso.

Ni siquiera con mi cambio de look dejo de atraer problemas.

También hay que advertiros que, para evitar que vuestra vida se convierta en un caos, no le invitéis nunca a visitar vuestra ciudad, porque en 4 de las 5 películas de la saga va a ciudades donde él no vive y termina dejando arruinadas a las compañías aseguradoras. Y es que, como le dice su amigo Al Powell en una ocasión, cuando John tiene un pálpito sobre algo chungo que se está cociendo a su alrededor, las compañías de seguros tiemblan. Pero así es la vida, y si hay alguien preparado para combatir amenazas terroristas, John es el tipo adecuado. No le importa saltar del tejado de un rascacielos atado a una manguera de incendios, o usar un coche para cargarse un helicóptero, ni tampoco saltar encima de un vagón de metro en marcha o saltar sobre un avión militar, porque si hay que dar la cara, él la dará.

Y esto es todo por hoy gente. ¿Y a vosotras/os, os gusta el personaje? ¿Qué le hace especial para que os guste?



el autor

Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada. Guionista del cómic "Un disparo en el desierto" (Ediciones Traspiés, 2017), y colaborador en el fanzine "La Revistica" de Granada. Dos de mis aficiones son la lectura y la escritura, y sigo fomentándolas, leyendo cuanto puedo y escribiendo relatos o guiones de cómic para sus posibles publicaciones.

2 comentarios

  1. Muy buenas José Carlos, ya se echaba de menos la sección 😉
    Y desde luego, si hay alguien que debe estar en ella o incluso abanderarla…ese es el bueno de McClane, sin duda alguna. No se si es cierta la expresión “nacido para el personaje”, pero de serlo es gracias a binomios tan acertados como este de Willis-McClane. Y es que el actor encarna a un personaje realmente inverosímil y sin embargo lo hace suyo y llena de matices que nos encantan, como la vis cómica o socarrona de la que hace gala y sin la que no podríamos concebirlo. Sencillamente tiene un carisma que nos atrapa…quien no querría conocerle o tenerle como amigo, lejos de esos momentos “ataque terrorista” por supuesto, jeje.
    Yo ya conocía bastante al actor, gracias a Luz de Luna, serie que me marcó de pequeño…por supuesto gracias al personaje de Willis, un detective realmente particular, acompañado de la deslumbrante Cybill Shepherd, y es que la tensión sexual entre ambos era uno de los atractivos de la serie.
    Para mi, las 3 primeras Die Hard son magistrales dentro del género, siendo las 2 siguientes algo menos pero sin defraudar en absoluto.
    Ahora está en preparación “McClane”…así a secas, la sexta cinta de la franquicia que promete revisar los orígenes del personaje, a través de un John veinteañero que no dejará de lado en absoluto a su versión adulta encarnada por nuestro admirado Willis, gracias a una serie de flashbacks (o flashforwards más bien) que hilarán el argumento. Ya veremos que tal resulta, pero vaya de antemano que mi entrada ya la tienen vendida 🙂
    Saludos compañero!

    • José Carlos García el

      Saludos Tyler Durden, me alegra leerte de nuevo en esta sección tan chulesca jeje. La verdad es que ya estaba tardando demasiado en centrar los focos sobre John. Creo que de no haber sido por Willis, si otro actor hubiera desempeñado su papel, la película podría haber pasado discretamente en su día o no dejar el poso que tiene actualmente. Yo vi La Jungla 1 de pequeño, pero no recuerdo si era la primera peli que veía de Willis. Sí que con el paso del tiempo vi Cita a ciegas, anterior a esto, y ya por entonces se le notaba esa vis cómica que hizo tan carismático al personaje. No cabe duda de que hay que tenerle como amigo aunque sea a distancia jaja.
      En conjunto y habiendo visto varias veces cada película de la saga, me quedo con todas, a pesar de que la quinta fue entretenida pero mala, las cosas como son (eso de ir a la central nuclear a pelo y sin trajes de radiación es para darle de collejas a los guionistas jaja). Me sorprendió que después de la tercera no volvieran a contar con el personaje de Zeus, con la enorme química que tenía con John podrían haberla potenciado un poco más.
      A ver qué tal está la sexta cuando llegue (salvo que todo quede en agua de borrajas al final), pero yo también caeré y la veré. ¡Un saludo y gracias por dejar huella nuevamente en la sección!

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