InicioCineLos monstruos de la Universal: el primer universo cinematográfico

Los monstruos de la Universal: el primer universo cinematográfico

El intento de la productora Universal de crear su propio universo cinematográfico con la horrenda La momia fue uno de los fracasos más sonados a la hora de imitar el éxito de Marvel y sus series y largometrajes interconectados. Las causas son las mismas que llevaron a la muerte del Universo extendido de DC y que han hecho que las cintas de Sony sobre los secundarios de Spiderman sean cada vez más lamentables e hilarantes: querer tener un crossover demasiado pronto, abrumar al espectador con subtramas que desembocarán en cuatro o cinco películas distintas y, principalmente, anteponer la hoja de cálculo de los productores a la creación de una obra cinematográfica válida por sí misma.

Es especialmente irónico que este estrepitoso fracaso le sucediera a Universal, los primeros en hacer que sus personajes se cruzaran los unos con los otros. Sí: aunque parezca mentira, Marvel no inventó los universos compartidos en el cine. Pese a que el universo cinematográfico de los monstruos de la Universal no es tan complejo ni coherente como la gran máquina transmedia de Disney, y es más fruto de la improvisación que de un plan a largo plazo, puede enorgullecerse de ser el primero. Y, quizás, el más influyente.

Drácula y Frankenstein: el origen de todo

La primera película protagonizada por estos monstruos, como no podía ser de otra forma, fue Drácula, estrenada en febrero de 1931. Carl Laemmle Jr., productor de la Universal, compró los derechos de esta novela, ya adaptada oficiosamente en la mítica Nosferatu, y la trasladó al cine sonoro por primera vez. Tod Browning, el realizador detrás de La parada de los monstruos, rodó la película… y, de nuevo, como no podía ser de otra forma, Bela Lugosi la protagonizó. El intérprete húngaro, que ya había dado vida al vampiro en la obra de Broadway, encarnó a un conde Drácula que supo ganarse el favor del público, recaudando casi un millón de dólares de la época.

Universal

Como curiosidad, en esta era primigenia del cine sonoro donde el doblaje no estaba estandarizado, se grabó otra cinta completa para el mercado hispano, que incluye algunas escenas censuradas en la versión más conocida. No alcanzaría el éxito inmortal de la otra Drácula, pero sí cierto estatus de culto por la rareza que supone. Después de este estreno, y comprobada la aceptación popular del filme de Browning, los mandamases de la Universal lo tuvieron claro: había que producir más películas de terror. Para noviembre del mismo año (¡cuánto han cambiado las cosas!), Frankenstein ya estaba producida, rodada y estrenada. Y, como Drácula, fue un taquillazo.

Lugosi cometió el error más fatídico de su carrera al renunciar al rol del monstruo de Frankenstein, favoreciendo su injusto encasillamiento como el aristócrata transilvano. El papel recayó en un Boris Karloff que, gracias a su maestría interpretativa y al maquillaje de Jack Pierce, sigue permaneciendo a día de hoy en el inconsciente colectivo. La película de James Whale, al igual que la de Browning, simplificaba el contenido de la novela original, pero funcionaba a la perfección para el impresionable público de los años treinta. Hoy, cuando se piensa en Drácula o en la criatura de Frankenstein, se piensa en sus adaptaciones de la Universal, icónicas incluso en la actualidad.

Hasta mediados de los años treinta, la productora estrenaría tanto secuelas (la magistral La novia de Frankenstein y la interesante La hija de Drácula) y adaptaciones literarias (El hombre invisible y sus películas inspiradas en Poe) como cintas independientes (La momia). Estos largometrajes, hoy más conocidos por sus parodias, tenían un contenido perturbador que sería impensable apenas una década después y que, de hecho, fue censurado tras la implantación del código Hays. Villanos terribles, violencia explícita, parafilias poco disimuladas… y también imágenes que, décadas después, permanecen en la retina de los cinéfilos.

Universal
Una de las películas más enfermizas de la década

Pero no podemos hablar aún de un universo de la Universal. Y es que, aunque había secuelas, los distintos monstruos no se cruzaban entre sí. Era absurdo pensar que la pseudociencia de Frankenstein pudiera cruzarse con el horror sobrenatural de Drácula. Para eso habría que esperar a los años cuarenta.

Incluso el hombre puro de corazón…

Durante 1937 y 1938, Universal no produjo ninguna película de terror, pero durante la siguiente década estrenaría más largometrajes que antes… aunque, por lo general, con una factura técnica y un acabado inferiores, y con un impacto mucho menor en la cultura popular. La primera cinta de esta nueva hornada fue El hijo de Frankenstein, en la que Karloff retomó su papel más famoso cuatro años después, animado por el éxito de un reestreno doble de Frankenstein y Drácula. Le acompañaría Bela Lugosi como un infravalorado Ygor en un filme parodiado décadas más tarde en El jovencito Frankenstein.

Esta película, eclipsada por sus dos predecesoras pero con una atmósfera y una trama nada desdeñables, es de las pocas que puede mirar a la cara a las producciones originales de la Universal. Pero no la única: con la participación del mismo Jack Pierce que dio al monstruo de Frankenstein el aspecto que todos conocemos, Universal encontraría pronto a su nueva estrella. Lon Chaney Jr. O, lo que es lo mismo, el hombre lobo.

Universal

El hombre lobo (1941) no fue la primera película de licántropos de la productora (ese honor recae en El hombre lobo de Londres, homenajeada luego en la famosa canción), pero sí la mejor y más importante. Contaba la historia de Larry Talbot, un joven inocente sobre el que cae una maldición tras ser mordido por un hombre lobo. Ya lo dice la poética frase que se repite a lo largo de la cinta: «Incluso el hombre puro de corazón que reza sus oraciones por la noche puede convertirse en lobo cuando florece el acónito y la luna llena brilla». El terror no viene tanto de los ataques del licántropo, que apenas aparece, sino de la posibilidad de perder el control sobre el propio cuerpo. En cierto modo, antecede a creaciones posteriores como La mosca.

Todos los lugares comunes de este subgénero del terror se encuentran ya aquí, donde se nos presenta a un protagonista atormentado y paranoico, nada que ver con el carismático Drácula. Aunque el pobre Larry muere al final, sacrificado por su propio padre, el personaje era tan popular que tendría que volver.

Y es aquí donde los distintos terrores nocturnos comienzan a cruzarse.

El universo de la Universal

El primer crossover llegaría con Frankenstein y el hombre lobo, la primera película de su estilo y la predecesora indiscutible de King Kong contra Godzilla, Alien Vs. Predator, Freddy contra Jason y numerosos cruces de distintos personajes. La idea, que surgió como una broma de un guionista del estudio, acabaría siendo fundacional para cierto subgénero de cine que, si bien no suele destacar por su calidad, nos ha dado grandes momentos de diversión a todos y ha sentado las bases de los universos cinematográficos.

En este caso, Frankenstein y el hombre lobo nos revela que estos dos monstruos cohabitaban en el mismo universo y, aunque la continuidad es muy laxa, se hace referencia a películas anteriores. Lugosi interpreta a un monstruo de Frankenstein algo desganado que le hace la competencia a Lon Chaney Jr. en una película donde Larry Talbot resucita después de que dos ladrones de tumbas perturben su descanso e intenta recurrir a la ciencia de los Frankenstein para hallar una cura. Con una breve pelea al final, un comienzo prometedor y hasta un número musical, es una película rara y algo mediocre, pero de gran interés histórico.

Universal

Larry Talbot se convertiría en una suerte de antihéroe tanto en esta película como en sus sucesoras, House of Frankenstein y House of Dracula, en las que también aparecería el noble transilvano… aunque, por desgracia, interpretado por un John Carradine que no le llega a la suela de los zapatos al húngaro. Glenn Strange, un gigantón que da vida al monstruo de Frankenstein en ausencia de Karloff (que aparecerá como científico loco), interpreta a una criatura más mecánica, con esos clásicos movimientos de zombi o robot que fueron parodiados más adelante hasta la saciedad.

Se trata de películas espectáculo, en la que el cruce de estos monstruos y las ideas alocadas pesaban mucho más que la coherencia argumental. Lon Chaney Jr. es el pegamento que da cohesión a este universo cinematográfico, ya que es el único actor que no fue sustituido ni una sola vez: siempre dio vida a un Larry Talbot en busca de una cura y que intenta proteger a los demás de su álter ego, como veinte años después (y setenta, en el cine) haría Bruce Banner.

Universal

Como decíamos, durante los años cuarenta Universal estrenó una cantidad industrial de películas de terror, entre ellas una nueva serie de la momia y varios largometrajes sobre hombres invisibles en los que llegaría a participar Vincent Price. Pero, a mediados de los cuarenta, los monstruos sufrieron el mismo destino que los superhéroes. El público ya no los tomaba en serio frente a los horrores palpables de la Segunda Guerra Mundial, y eran objeto de burla, más que de miedo.

Bueno. Si no puedes vencerlos, únete a ellos. Y eso hicieron.

Los últimos estertores de los monstruos

Aprovechando que el famoso dúo cómico de Bud Abbott y Lou Costello tenía un contrato con la productora, Universal estrenó varias películas en las que estos actores se encontraban con los monstruos. La más llamativa de ellas es la primera de ellas, Abbott y Costello contra Frankenstein, en la que se introduce a los villanos en una trama cómica pero se mantiene cierta continuidad con las cintas anteriores. Lon Chaney, Glenn Strange y Bela Lugosi retomarían sus icónicos personajes en una última ocasión, lo que acaba resultando en una película extraña pero muy divertida en la que la gravedad del hombre lobo y Drácula contrasta con la comicidad de los protagonistas.

abbott y costello las cosas que nos hacen felices

Este puede considerarse el fin del universo de los monstruos de la Universal: Abbott y Costello se irían encontrando con distintas criaturas hasta mediados de los años cincuenta, pero ya sin ningún nexo de unión entre un estreno y otro. Sin embargo, todavía quedaba una última trilogía en la que se presentaría a una icónica criatura… y a una laguna negra.

la mujer y el monstruo las cosas que nos hacen felices

La mujer y el monstruo (1954), aunque no tiene relación alguna con el universo compartido, es considerada como la última película del ciclo, y su anfibio antagonista suele aparecer junto a Drácula o el hombre lobo en merchandising o arte oficial. Se trata de un filme que ha envejecido mejor que muchos de sus contemporáneos y que supuso la inspiración para La forma del agua. Las claves del éxito atemporal de la Universal estaban allí: una localización exótica, un guion inteligente que juega con el suspense y un villano terrorífico pero con su corazoncito. Las soberbias escenas subacuáticas son la guinda sobre el pastel.

Conclusión

Es curioso comprobar cómo la historia se repite: el primer universo cinematográfico nació de forma improvisada, tuvo unos años de gran popularidad y acabó convirtiéndose en una sombra de sí mismo y concluyendo con una parodia. Sin embargo, estrenos mediocres y errores de continuidad aparte, no podemos negar que la existencia de estos cruces supone un hito en la historia de la ficción popular y que este universo ha sido olvidado injustamente.

Y, aunque hoy no nos dé miedo la imagen de estos monstruos, solo tenemos que imaginarnos en un oscuro cine de aquella época, apretados junto a los demás espectadores, contemplando cómo la inocente pero peligrosa criatura juega con una niña. Cómo Drácula recibe a Renfield en su castillo. Cómo el hombre lobo persigue a su presa en un cementerio. Puede que entonces sintamos un escalofrío testimonial como muestra de respeto a una forma de entender el cine y el terror.

Máximo Simancas
Máximo Simancashttps://laautopistadepalabras.wordpress.com/
Periodista. Redactor en esta página y, antes, en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales.
ARTICULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimos artículos

Comentarios recientes