Marvel continúa en esa carrera desesperada por alcanzar el horizonte pretérito de la calidad perdida en sus cómics. No dejan de buscar vueltas de tuerca que llamen la atención a los lectores que se han ido en tantos años de dejadez y mal hacer en su contenido de papel y que DC ha sabido aprovechar oportunamente. Ahora anuncian la intrusión en el mundo Marvel de un nuevo personaje que azotará el entorno de los X-Men: Major X.
El responsable de esta creación no es otro que Rob Liefeld creador del mercenario bocazas Deadpool. Según han anunciado hace un par de días, la idea de Major X ya fue concebida en 1.992 pero finalmente no fue sacada a la luz por existir serias dudas sobre la acogida que iba a tener por parte de los seguidores. Ahora sin duda esa puerta está abierta de par en par pues a Marvel le vale casi todo por intentar recuperar el tirón de aquellos tiempos dorados.

Major X será un mutante que habita en otra dimensión llamada X-Istence repleta de mutantes que viven felices y ajenos a lo que ocurre en nuestro mundo. Diversos hechos que serán revelados a lo largo de la serie del personaje harán que esta bucólica dimensión sea totalmente destruida y Major X se encontrará de repente inmerso en el universo Marvel donde tratará de encontrar respuestas y volver a su dimensión. Durante su serie, de frecuencia bimestral y compuesta por séis entregas, Major tendrá enfrentamientos con Deadpool ( no podía ser de otra manera ), Tormenta y otros miembros de los X-Men. Pero Major no desembarcará originalmente en nuestro tiempo si no que aparecerá en 1.991 y de ahí será llevado progresivamente por el equipo de guionistas hasta justo el momento que lo revelará todo.
Personalmente la estética del personaje me parece poco trabajada y no me llama nada la atención pero sin duda el guión será lo que marque el peso de Major X en los cómics de Marvel. Quién sabe, tal vez le dé un color nuevo al mundo X aunque personalmente soy reacio a este tipo de intromisiones en algo que podría funcionar tan bien simplemente volviendo a los orígenes en los que todos éramos tan felices. Esta huida hacia delante de Marvel cada vez me gusta menos. Se busca el resorte que llame la atención a los desilusionados fans del papel pero no es la manera correcta a mi parecer. Casi siempre la respuesta está dentro nuestra y no hace falta traer nada del exterior y mucho menos de otra dimensión mutante. Ya tenemos personajes de una personalidad arrebatadora y héroes que nos hacen estremecer nada más verlos. Los que sobrepasamos los cuarenta hemos leído historias fantásticas que nos hacían esperar la siguiente entrega como un bálsamo a la ansiedad maravillosa que nos invadía.

Los que me seguís sabéis que soy un fan incondicional de Deadpool. No tanto como de mi amado Spiderman, por supuesto, pero no puedo evitar que me encante. Un personaje que me divierte, me hace reír y, como siempre he dicho, creo que su enseñanza es más profunda de lo que parece pues estando tan fastidiado como está nunca abandona el sentido del humor. Desconozco si Major X llevará los mismos derroteros o por contra no tendrá nada que ver y será un personaje serio con una carga de madurez y acción. Sinceramente ninguna de las dos cosas me dan buena espina. Tengo serias dudas en cuanto al éxito de esta miniserie pero nada me gustaría más que poder equivocarme. Eso significaría que nuestro querido universo Marvel se habría teñido de un nuevo color renacentista. Sin duda lo necesita y ahora nos traen a este mutante desterrado para intentarlo de nuevo. Major X buscará el camino de regreso a casa y por su periplo se encontrará con muchos agentes conocidos de los X-Men. A su vez Marvel buscará su redención. Liefeld un nuevo motivo para sentarse a escribir. Y los lectores también desterrados de la Casa de las Ideas buscarán un latigazo que despierte su aletargada ilusión. En abril sabremos quién encontrará lo que busca y a qué precio. Esperemos que todos lleguen a su destino dorado. Sería una gran noticia para los que amamos este mundo.
Un abrazo a todos.



