Reseña de La Auditora. La ciencia ficción desde la perspectiva de Jon Bilbao y Javier Peinado

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Fascinante, original y profunda, una prueba más de que Jon Bilbao es uno de los mayores talentos de la literatura en nuestra lengua, esta vez soberbiamente complementado con el excelente dibujo de Javier Peinado. Una obra absolutamente recomendable para cualquiera con ojos en la cara.

Paco Plaza

…Bienvenidos a la primera distopía burocrático-onírica patria, cazamascotas y teletransportadores incluidos.

Laura Fernández

Introducción

En Mayo de 2019 Astiberri publicó La Auditora. Una peculiar novela gráfica de ciencia ficción obra del guionista asturiano Jon Bilbao y del dibujante madrileño Javier Peinado, cuyas biografías son incluidas en el tomo a modo de extras.

¿De qué va La Auditora?

Esta historia va de Mar, una auditoria de la compañía multinacional Robot System, enviada a un pueblecito para investigar si, entre sus habitantes, hay alguna inteligencia artificial escondida. Como suele ocurrir en los lugares pequeños, su presencia no siempre será bien vista y más considerando que su tarea es indagar en las actividades de algunos vecinos de la localidad. Lo que producirá cierto miedo y hostilidad, así como cierta presión por la familia que dirige todo el cotarro empresarial de la zona, que quieren que la auditora termine pronto su trabajo y se marche, para que su presencia no mine su autoridad y prestigio en la zona.

Por si todo esto no fuera suficiente, Mar también tiene que lidiar con el particular temperamento de su compañero de trabajo, la computadora Automedonte.

Nuestra protagonista tratará de sobrellevar todo esto con la promesa, por parte de Robot System, de que si lleva a cabo este trabajo de forma exitosa será trasladada a otra ubicación con un puesto que le permitará pasar más tiempo con su hijo.

Valoración de La Auditora

En la introducción he escrito que La Auditora es una peculiar obra de ciencia ficción. Desde mi punto de vista lo es porque esta distopía se aleja de uno de los tópicos del género, en el que la acción o el desarrollo de la historia suele tener lugar en una gran urbe que se encuentra a muchos siglos de distancia de nuestro tiempo. En La Auditoria no se da ese contexto futurista sino que la historia tiene lugar en nuestro siglo, en el Siglo XXI. Se puede decir que la expresión el futuro ya está aquí cobra todo su sentido en La Auditora. Sus autores se toman la licencia de hacer avanzar a la robótica hasta tal punto que Robot System puede fabricar autómatas con tal perfección que son indiferenciables de los seres humanos. Esto no será bien visto por estos últimos, que los rechazaran. Circunstancia que llevará a la creación de plataformas sociales a favor de los derechos de los robots.

Para evitar futuros conflictos sociales Robot System abandona la producción de este tipo de robots. Pero no tiene ya control sobre los ya creados, que circulan libremente por el mundo. Muchos de los cuales, fueron adquiridos por las mencionadas plataformas sociales en su defensa, que los liberaron y suelen prestarles ayuda para su mantenimiento, de forma clandestina. Siempre con el noble propósito de facilitarles el poder vivir una vida normal entre los humanos.

Este mundo, que la periodista Laura Fernández describe como retrofuturo, es usado por Peinado y Bilbao como triste recordatorio del desbarajuste existente entre nuestro desarrollo científico técnico y nuestro desarrollo social. Parece que por mucho que la humanidad desarrolle nuevas tecnologías con el propósito de facilitarle la vida, eso no lleva necesariamente aparejado una mayor tolerancia o respeto hacia el otro, hacia el diferente, al que piensa de otra forma. A veces, ya ni se consigue una mayor calidad de vida. Ya, en la misma obra, a través de sus personajes, se nos muestra problemas que continúan siendo propios de nuestro tiempo, como la difícil conciliación entre la vida familiar y laboral, las promesas y expectativas laborales que luego resultan ilusorias, así como la explotación de seres humanos en pueblos fábricas altamente contaminantes, por una minoría privilegiada que sólo los ve como números. Por no hablar del miedo a que el otro, el androide, que bien podría ser una metáfora del inmigrante, me quite el trabajo.

 

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el autor

Friki del Cómic en particular y de la Cultura Pop en General, Administrador y Bloguero de Las Cosas que nos hacen felices. Licenciado en Filosofía, Máster en Gestión Cultural. Diplomatura en desarrollo WordPress, Social Media Manager, Community Manager, Content Manager y Bloguero de una Institución Cultural Universitaria y miembro fundador del blog de Cultura Pop DYNAMIC CULTURE (www.dynamicculture.es). Cursos de S.E.O., Analítica Web, Community Manager y Marketing de Contenidos. Siempre aprendiendo y tratando de encontrar mi lugar en la vida, intentando disfrutar con lo que hago para que merezca la pena.

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