Crítica de El hijo. Pervirtiendo el mito de Superman

4

En Hollywood hay una alarmante escasez de ideas que produce la sobreexplotación de algunos géneros como el de las películas de superhéroes. Pero la abundancia de estas producciones tiene un lado bueno. Así se puede empezar a ver películas que mezclan a los superhéroes con otros géneros, algo que en los cómics se lleva haciendo desde siempre.

El hijo es un gran ejemplo de esta mixtura de géneros. Por un lado es una historia de superhéroes y por otro es una película de terror. Una mezcla que funciona de mano de David Yarovesky, un director poco conocido que se apoya en un guion de Brian Gunn y Mark Gunn, hermanos del conocido James Gunn. El director de Guardianes de la Galaxia ejerce en este caso de productor.

La idea que se esconde detrás de esta película es singularmente atractiva. Se trata nada más y nada menos de una perversa revisión del origen de Superman. Una pareja de granjeros de los EE UU no puede tener hijos y una noche se estrella en su granja una nave espacial en la que se encuentran un bebe que deciden adoptar. Pero cuando el niño cumple doce años empieza a cambiar, comportándose de manera cada vez más extraña a la vez que descubre que tiene superpoderes. Este descubrimiento hace que el muchacho se vuelva un personaje oscuro y retorcido que no duda en acabar con todo el que se interpone en su repentino deseo de dominar el mundo.

El cartel de El hijo

 

Estamos ante una película llena de guiños a los cómics en general y a los de Superman en particular (Brandon tiene su propia Lana Lang y atención a cuando su madre le dice al niño que está destinado a ser alguien especial y muy importante por el mundo). La escenografía y la fotografía están bien trabajadas, sobre todo a la hora de mostrar en toda su crudeza y violencia la locura de Brandon, con un toque de realidad y suciedad que sientan como un guante a la cinta (algo muy meritorio teniendo en cuanta el escaso presupuesto disponible).

El joven Jackson A. Dunn da vida a Brandon, el niño protagonista y lo hace manera muy solvente. Al principio se muestra como un personaje adorable, que vive una feliz vida de granjero en la América profunda. El actor va cambiando la expresión, la manera de moverse y de mirar de Brandon mostrando su descenso a los infiernos de manera muy interesante.

El inquietante protagonista de El Hijo

La trama tiene varios temas complejos. El primero es la atractiva idea de que pasaría si Superman hubiera sido un villano en vez de un héroe. El joven Brandon es un sosias del Clark Kent que todos conocemos y amamos, pero en este caso, nuestro protagonista se tuerce y usa sus poderes para matar y asesinar de la manera más escalofriante posible. La película vira en ese momento al más puro genero slasher, con asesinatos cada vez más truculentos. Yarovesky muestra sus virtudes al hacer que esta transición desde una típica historia de orígenes a una de terror se haga de manera gradual y con buen ritmo.

Otro asunto que llama la atención es la trasformación del protagonista. Contra lo que podía esperarse en un primer momento, Brandon vive en el seno de una familia feliz. Su padre y sobre todo su madre le quieren y le dan todo el cariño del mundo. Su paso al “lado oscuro” no viene dado por una infancia disfuncional o infeliz. Es la propia naturaleza extraterrestre del niño la que hace que se vuelva malvado, algo que un espectador atento puede anticipar en varios momentos de la primera mitad de la cinta. Es muy acertado que esta metamorfosis coincida con la pubertad de Brandon, subrayando que es una época de cambios que en este caso se llevan al extremo.

Brandon le coje el gusto a la sangre

También es interesante su reflexión sobre la maternidad. Elizabeth Banks encarna a la madre del protagonista, una mujer que tiene tantas, tantísimas ganas de tener un hijo que no duda en adoptar un bebe extraterrestre que no sabe de dónde viene ni que intenciones pueden esconderse detrás de su llegada a la Tierra. El deseo de ser madre es algo superior a todo lo demás, casi una debida obligación. Incluso cuando Brandon empieza a dar muestras de su maldad, su madre sigue protegiéndolo mientras su padre, un solvente David Denman, hace lo que puede ante la situación que se le viene encima. El núcleo familiar y las interpretaciones de los tres actores es una de las grandes bazas de la película.

Recogiendo un bebe de una nave espacial como si nada

Cuando la película se vuelve decididamente terrorífica el director no tiene miedo en mostrar escenas de gran crudeza, muy cerca del gore. Esto es un acierto a la hora de darle personalidad a la película. El único problema es que una vez que Brandon se pone a matar gente la historia se vuelve un tanto repetitiva.

Un cristal clavado en el ojo de una de las víctimas de Brandon es el principio del descenso al gore de la película

El hijo es una entretenida película, con una gran idea de partida y un correcto desarrollo que se ve mejorada por una acertada puesta en escena y unas buenas interpretaciones de los actores principales. Te mantiene en tensión hasta un final que no vamos a destripar para que así vayáis a ver una cinta que marida perfectamente el género superheroico con el de terror.



el autor

Licenciado en periodismo, apasionado de los comics, las (buenas) series de televisión, el cine, los videojuegos y los juegos de mesa... vamos, soy un frikazo total, siempre a vuestro servicio.

4 comentarios

  1. Aunque parece que nunca termina de despegar. Tanto el ritmo, escenografía, guión simplote pero resultón, competente elenco, y gente a los mandos, que sabe bien lo que tiene entre manos, sacan a escena una muy entretenida película.

    • Juanjo Avilés el

      Gracias por comentar Hyuga. Estoy más o menos de acuerdo contigo, se nota el oficio de los actores y el director y eso, unido a un guión que tiene claro lo que quiere contar da como resultado una película que sin ser una obra de arte entretiene bastante.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Bienvenidos todos, amantes del cine molón, de las series molonas, de los musicales molones y de las cosas que nos hacen felices. Esta semana hemos…