El Asombroso Spiderman 55: La Conspiración del Clon ha salido al mercado de la mano de Panini Comics dentro de su serie Marvel Saga, donde recopila toda la trama principal en orden cronológico.
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Paso a comentaros lo que me ha parecido aunque ya os adelanto que no he comprado fuegos artificiales ni confeti al terminar de leerlo.

A pesar de mi amor incondicional por nuestro amistoso vecino Spiderman, hace tiempo que decidí no comprar comics nuevos de él. Me he limitado a comprar alguna nueva edición de aquellas historias doradas que me hicieron tan feliz de niño. Y al haber leído este tomo que nos trae hoy aquí he recordado por qué.
Desde que se empezó a desbaratar la esencia del personaje con toda esta algarabía del Spiderverso y las diferentes versiones del personaje ( tantos como universos paralelos ) perdí el interés por completo. A eso se sumaban unos guiones insulsos y faltos de profundidad que no ayudaban en absoluto.

Creo que mucho de esto sigue impregnado en La Conspiración del Clon, donde Dan Slott (Spider-Island, Spiderman Superior) nos presenta una historia poco clara donde El Chacal no termina de crear clones sin cesar de todo tipo de conocidos del bueno de Spidey. Es más, este científico de aviesas intenciones ha llegado un paso más allá en las investigaciones consiguiendo insuflar los recuerdos de la persona fallecida en su nuevo clon. Con este avance la resurrección de las personas que nos faltan estaría casi conseguida. Aunque la verdad es que no dejarían de ser copias de alguien que ya nunca volverá.
Lo mejor de la trama es el sinfín de personajes que desfilan por ella. Desde los villanos más icónicos que han luchado con Spiderman hasta sus seres más queridos. Lo peor es un guion que le cuesta sostenerse, cargado de un halo de pesimismo denso y ancestral que no casa bien con el aura de Spiderman, al que por cierto han desprovisto de todo sentido del humor.
Tampoco me hace ninguna gracia que ahora Spiderman esté enfundado en un traje que puede hacer casi las mismas cosas que el de Iron Man. Tal vez me esté haciendo viejo pero ese no es el Spiderman que me ha acompañado en mi infancia y adolescencia. Creo que es echar abajo la esencia del personaje.
Por contra, tengo que decir que el dibujo, a cargo de artistas como Jim Cheung y Giuseppe Camuncoli entre otros, es más que notable. Los trazos son muy limpios y artísticos con murales que atraen tu mirada durante minutos. Personalmente destacaría las apariciones de Rino el cual siempre aporta espectacularidad en el dibujo y la historia. Estoy seguro que es ese tipo de personaje comodín y fetiche del que tirar para levantar la atención del lector.

En conclusión es un tomo donde la historia no me ha dicho nada pero en la que agradezco el manejo de infinidad de personajes, algo que no es fácil y que siempre valoro. Una trama que se sumerge en el ya un poco cribado asunto de la clonación y el amplio dilema moral que conlleva. No es eso lo que me molesta, sino todo aquello que envuelve al Spiderverso, los portales dimensionales, personajes paralelos y universos alternativos. Para mí todo eso se ha llevado por delante lo que significaba Spiderman en mi corazón. Pero si a ti eso no te molesta en absoluto y tal vez hasta lo aplaudes es posible que disfrutes de este tomo. Sin duda el dibujo alegrará tu vista y las escasas escenas de acción te mantendrán entretenido.
Los tiempos cambian y con ellos las viejas historias del trepamuros. Puede que tan solo sea un tema generacional. O puede que Marvel en su deseo cada vez más loco de volver a atraer la atención de sus lectores haya puesto todo patas arriba. Personalmente prefiero como estaba todo antes. Spiderman era uno y yo tenía la suerte de conocerlo. Sabía cómo pensaba, sentía y actuaba frente a los villanos. Hasta casi podía adivinar el chiste que iba a soltar. Ahora hay un Spiderman en cada mundo, con sus miserias y glorias, con sus trajes macarras y esa inclusión en mis recuerdos que no acabo de asimilar.
Un abrazo a todos.



