Series: Maratón de un día o la dulce espera semanal

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Quedan días para el estreno de la última temporada de Juego de Tronos y en mi círculo más cercano hay disparidad de opiniones sobre cómo afrontarla. Tengo amigos que graban todos los capítulos sin verlos hasta que termina la temporada y entonces se dan un atracón de un solo día donde los ven todos uno detrás de otro. Sin embargo otros, entre los que me encuentro, preferimos disfrutar no sólo del capítulo sino también del dulce sufrimiento de la espera semanal y el suspense de lo desconocido. Distintas maneras de disfrutar un mismo producto.

Soy usuario de Netflix, entre otras plataformas de pago, y de todos es sabido que en este canal se te ofrece la posibilidad de ver las temporadas estrenadas por completo desde el primer día pero yo nunca he hecho uso de ese servicio. El plus que para mí tienen las series en comparación con las películas no es otra más que el dulce sabor de la inquietud de la espera. Comerme de un bocado toda la temporada arruinaría esa incertidumbre que se aposenta dentro de mí con el final de cada capítulo. Sería desperdiciar buena parte de la magia incipiente en la serie. Por el contrario muchos otros no soportan esa misma espera que a mí tanto me agrada. Vivimos en la generación del todo ahora y de manera inmediata. El esperar se ve como algo nocivo y totalmente insoportable. Este tipo de espectadores prefieren aislarse de posibles spoilers, no hablar con nadie sobre la temporada que se está emitiendo y cuando tienen todos los capítulos a su disposición bebérselos de un trago en un día maratoniano y ermitaño. En mi opinión de esta manera disfrutas de la serie un solo día al año mientras que de la otra manera se prolonga el placer durante unos dos meses. El secreto, en mi opinión, está en disfrutar de la espera, el paso de los días y las horas que nos acercan irremisiblemente hasta el abrevadero del nuevo capítulo.

Como he dicho al principio, muy pronto, en cuestión de días, se estrenará la última temporada de la mejor serie de estos tiempos. Y yo ya estoy disfrutándola. Disfrutando de las conversaciones con amigos sobre los posibles giros argumentales. Los personajes que sobrevivirán y los que no, que me temo que serán la mayoría. Y también, por qué no, de la espera. Después de un largo periplo de meses de ausencia al fin veo la orilla. El sol de Poniente vuelve a calentarnos el rostro con su cercanía y muy pronto podremos disfrutar de su brillo sin igual. Y disfrutaré de esta serie en toda su plenitud dentro de la cual también está los finales de capítulo sobrecogedores y la ansiedad amable de tener que esperar otra semana para conocer el desenlace.

Me veo en la obligación una vez más de aclarar que esto es una opinión muy personal y entiendo que haya otros muchos que prefieran disfrutar de las series de otra manera. En la variedad está el gusto y vivimos una época en la que hay tantas alternativas como opciones buscan los espectadores. Así que si eres de los que prefieren beberse la temporada de un trago, adelante. Intentaré no desvelarte ningún spoiler ni adelantarte quién se sentará en el Trono de Hierro al finalizar la batalla. Y a los que sois como yo y preferís las pequeñas dosis semanales deciros que nuestra medicina está llegando. Ya mismo nuestras semanas se teñirán de nuevos colores tintados con el suspense, la inquietud y el deseo de llegar al siguiente escalón. El que espera desespera dice el sabio refranero español. Pero esta es una espera dulce y llena de inquietudes positivas. No estamos esperando para que nos lleven al paredón si no más bien hacia el sofá donde disfrutaremos del desenlace de esta maravillosa serie. Los tambores empiezan a sonar y la batalla se acerca. Para unos durará un día y para otros dos meses. Diferentes guerreros en una misma guerra sin parangón. Al terminar quedará flotando el inevitable velo de tristeza que acompaña a todos los finales pero también la satisfacción de haber sido testigos de una historia digna de ser visionada. Poco más se puede pedir.

Un abrazo a todos.

 

 



el autor

Escritor y superviviente. Autor del libro ¨Mi faro en las Estrellas ¨ disponible en Amazon. Pienso y algunas veces acierto.

5 comentarios

  1. Hola Enrique. Interesante entrada. Yo en lo personal suelo verme un capitulo o dos al dia de X serie al dia como mucho. Me gusta tomarmela sin prisas y disfrutarla sin llegar a aburrir. Entiendo que cada cual consume lo que quiere a su manera pero creo que asi se saborea mejor el producto. Pero repito esto es cosa mia, soy incapaz de tirarme 6 o 7 horas delante de una pantalla porque por mucho que me guste algo acabo aburriendome. Tambien te digo que el seguir una serie de manera semanal puede ser desesperante, pues uno tiene una vida y tantas cosas en la cabeza que cuando llega la emision de tal o cual serie uno a alvidado parte de los detalles, algunos incluso importantes. Al final creo que es cuestion de tiempo y costumbre por parte de cada quien. Un saludo.

    • Enrique Ortega el

      Gracias Solidus por tu comentario. Veo que coincidimos en opinión. A mí también me gusta dosificar los capítulos para alargar el disfrute en el tiempo. Cierto es que si tardas mucho puedes perder el hilo. En fin, como dijo Hipócrates ¨En el hombre está la medida ¨. Cada uno sabe lo que mejor le viene a su cuerpo 🙂

      Un fuerte abrazo

  2. Es lo más esperado del año. Una dulce espera bisemanal, suena bien. Tres tandas de dos capítulos es lo que tengo pensando.

    • Enrique Ortega el

      Gracias por tu comentario Hyuga. Yo veré capítulo a capítulo, no sólo porque, como explico en el artículo, es mi manera de disfrutar las series sino también para hacer los análisis semanales en la web 🙂

      Un saludo

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