Spider-Man Lejos de casa: una divertida excursión organizada por Marvel

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Después de la espectacular Vengadores: Endgame, muchos pensaron que el Universo Cinematográfico de Marvel no podía dar más de sí, que no merecía la pena seguir tras ese excelente clímax. La ausencia de escenas post-créditos parecía confirmar este temor, pero la vida sigue: aunque es más que probable que tardemos mucho en ver algo que esté al mismo nivel de la última película de los hermanos Russo, los personajes marvelitas siguen llenando las salas y ofreciendo un vistazo a nuevos rincones de este creciente universo. En este caso, con la última aventura del que probablemente sea del héroe más popular de la compañía: el Hombre Araña, que protagoniza la reciente Spider-Man: Lejos de casa, secuela de Homecoming, en la que un traumatizado Peter Parker sale de su zona de confort para traernos una secuela más ligera que nos confirma que la maquinaria de Disney sigue funcionando.

Recuperándose del desastre

Han pasado meses desde que los asesinados por Thanos volvieron a la vida, pero el mundo sigue sin olvidar este genocidio. El mentor de Peter Parker, Iron Man, se ha convertido en todo un icono bajo cuya sombra vive el amistoso vecino de Queens. Cansado de sus responsabilidades de superhéroe y deseando mover ficha con su compañera de clase MJ, acompañará a otros alumnos anteriormente desvanecidos en un viaje por Europa organizado por su instituto. Pero, entre bromas de su colega Ned Leeds e intentos infructuosos de iniciar un romance, recibirá una llamada de atención por parte de Nick Furia.

No solo Europa, sino el mundo entero, se encuentra bajo la amenaza de los Elementales, unos seres gigantescos hechos de agua, tierra, fuego y aire, que ya destruyeron una versión alternativa de nuestro planeta. Por suerte, el mayor héroe de este mundo, Mysterio, ayudará a nuestro protagonista a enfrentarse a este peligro y se convertirá en su nuevo protector.

Todo gran poder…

Tras una recapitulación del daño hecho por Thanos que cierra algunos supuestos agujeros de guión de Endgame, la cinta comienza con el bueno de Peter bastante quemado por la constante presión de la vida superheroica y el sacrificio de Tony Stark, por lo que toma una decisión algo arriesgada: dejarse el traje de Spiderman en su Nueva York natal, a pesar de las advertencias de su querida tía May. Aunque en esta ocasión se prescinde del dramatismo, ya vimos cómo se trataba este tema en numerosos cómics de este héroe y en la magistral y todavía no superada Spider-Man 2. Se trata de uno de los ejes centrales del personaje, el conflicto entre su vida personal y sus aventuras, y aparece reflejado de forma desenfadada pero inteligente.

Así, contemplamos el desarrollo de esos compañeros anónimos con los que Peter convivía en Homecoming, como es el caso de Betty Brant o, durante una escena breve pero significativa, del burlón Flash Thompson. La dinámica entre el protagonista y Leeds sigue siendo uno de los puntos fuertes de la película, algo que le aporta humanidad al conjunto y, sobre todo, que diferencia a Lejos de casa de otros éxitos de Marvel: los protagonistas, al igual que en la primera parte, son adolescentes, y tienen problemas de adolescentes. En este sentido, el empeño del arácnido por proteger su identidad secreta ante los alumnos de su instituto dará lugar tanto a escenas muy divertidas como a otras algo ruborizantes que nos obligan a suspender demasiado la incredulidad. MJ, interpretada por Zendaya, es uno de los personajes mejor construidos del filme, ya que consigue hacernos superar los prejuicios y da lugar a una adorable y no demasiado empalagosa historia de amor.

Por poner un pero al desarrollo personal de Peter Parker, la sombra de la armadura de Tony Stark sigue siendo demasiado alargada. Aunque la película trata este problema de forma inteligente en el tercer acto, es imposible ignorar que a este filme le falta identidad propia como cinta de superhéroes, más allá del culebrón adolescente que se desarrolla. La ausencia de una mención al tío Ben, cuya célebre frase habría ilustrado perfectamente el conflicto principal de la película, es solo una muestra de que Marvel Studios ha planteando al trepamuros como un Iron Man 2.0, tanto en su tecnología como en sus villanos, algo que ha dado lugar a un universo más cohesionado pero que le impide respirar como personaje. Parece que comenzará a desarrollar su propia identidad en futuras entregas, por lo que le damos un voto de confianza a Kevin Feige y su equipo.

Aquí hemos venido por los efectos especiales

Una vez tratada la parte humana de la película, hablemos de lo que importa: el entretenimiento. Y aquí Spider-Man: Lejos de casa cumple, aunque no de forma demasiado brillante, con el nivel de calidad que todos esperamos. Es difícil emular el espectáculo que supuso la entrega anterior de este universo, por lo que Marvel decide no intentarlo, y tomar un camino algo más arriesgado pero que ha dado lugar a originales secuencias de acción: más que en las grandes batallas y en los gigantescos monstruos de CGI, que tampoco faltan, se centra en escenas con una coreografía excelente en la que se juega con la habilidad más conocida del antagonista principal.

La película contiene un giro bastante obvio que da la vuelta a todo el argumento y permite jugar con la percepción del espectador para dar lugar a combates muy diferentes a los de cualquier otra película de la compañía. Una escena de acción en concreto parece sacada directamente de las viñetas, en un derroche de imaginación y de impacto estético que no suele verse en blockbusters de este estilo. De nuevo, Marvel Studios ofrece un producto muy disfrutable que consigue diferenciarse de muchos otros competidores de su género. El escenario europeo, además de un guiño a los fans del viejo continente, da lugar a telones de fondo mucho más agradables para la vista que Nueva York o la ciudad americana promedio. Por supuesto, no faltan las risas, que ya se han convertido en marca de la casa.

Conclusión

Lejos de casa se mantiene en la misma línea que Homecoming, con una calidad similar, unos personajes mejor desarrollados, un villano inferior al Buitre de Michael Keaton y unas escenas de acción mucho más originales. La inclusión de personajes como Happy Hogan, aunque conllevan algunos problemas de los que ya hemos hablado, da unidad a un universo coherente que sigue viento en popa y que en cada entrega consigue mantener el interés. Queda mucha tela por cortar después de Vengadores: Endgame.

Y, de nuevo, hay que quedarse bien sentado en la butaca, porque la película cuenta con dos escenas post-créditos. La primera recupera a un personaje clásico de forma brillante, atendiendo a las demandas de los fans, además de introducir un desarrollo interesante para Spiderman que no habíamos visto en el cine. La segunda supone un nuevo giro que quizás tenga importancia para el Universo Cinematográfico de Marvel, un proyecto que no deja de ilusionar y del que se esperan muchas más sorpresas en el futuro.

Si ya has disfrutado de la película y quieres saber más sobre Mysterio, puedes consultar este artículo y este otro para complementar el visionado de esta divertida excursión.



el autor

Periodista recién graduado. Redactor en esta página y en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales. He publicado seis libros de ciencia ficción y fantasía en formato ebook, y cuento con un blog donde expongo mis proyectos. Si pinchas en esta casita tan maja, podrás verlo.

2 comentarios

  1. Pedro Perez S. el

    Estoy de acuerdo en todo lo que comentas. Hay dos cosas de la película que no me han entusiasmado y que no has comentado. La primera tiene que ver con el tráiler, donde Nick Furia decía una cosa que luego en la película no dijo, algo que servia para poner el hype de los fans por las nubes. Publicidad engañosa?
    La segunda es la primera escena post créditos. Francamente, Peter Parker no se merecía semejante putada. Esta bien que sea algo cenizo y tenga sus problemas pero ahora se han pasado tres pueblos. Un saludo.

    • Lo primero, pongo el aviso de SPOILERS por si acaso.
      En cuanto a la frase, aunque sí resulta bastante decepcionante, no es la primera vez que una frase o una escena del tráiler acaba quedándose en la sala de montaje. Ya sucedió en Infinity War… y, dado que Endgame abrió líneas paralelas con su trama, estoy convencido de que acabaremos viendo el Multiverso aunque esta vez se haya tratado de un truco. Además, dado que la historia de Mysterio acabó siendo falsa, poco importa cómo se abriera el Multiverso dentro de su relato. ¿Publicidad engañosa? Quizás, pero habría que plantearnos nuestros derechos como espectadores de manera más amplia si fuera así, dado que se trata de una práctica extendida.
      Sobre la escena, me ha encantado el retorno del actor como ese personaje, que espero que tenga más importancia en la secuela. Es cierto que puede parecer demasiado pronto para lo que han hecho, sobre todo siendo Peter Parker de los pocos personajes con identidad secreta en el UCM, y también tengo dudas con ello. El tiempo dirá si es un error, pero de momento sienta las bases para una tercera parte en la que quizás los malos vayan a por Spiderman a través de su familia. Una buena despedida por parte de Mysterio, si es que realmente ha muerto.

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