Bienvenidos a la reseña del segundo volumen de The Killer Inside, el nuevo manga Seinen de crimen y misterio del autor nipón Hajime Inoryû.
Podéis leer la Reseña del primer volumen pinchando aquí.
Si el primer tomo de la obra nos servía mayormente como una presentación de los personajes y el misterio central, colocando las piezas del puzzle encima de la mesa, este nos mete más en harina dentro de la trama principal y se enfoca en la reación de nuestro protagonista, Eiji Shinomura, con la banda criminal SKALL.
ANTERIORMENTE EN THE KILLER INSIDE…
El primer tomo de la serie nos presentaba a Eiji Shinomura, un joven universitario de lo más normal, más preocupado por los estudios y las faldas que por otra cosa, como dicta su edad.
El único problema del bueno de Eiji es que es el hijo del asesino en serie L.L., un psicópata criminal que conmocionó a la sociedad japonesa con sus despiadados asesinatos una década atrás, algo que ha marcado profundamente su vida.
Todo empieza a a complicarse cuando la policía encuentra a una joven prostituta llamada Yoko Shinomura brutalmente asesinda, un crimen que muestra todas la señas de identidad de los asesinatos de L.L. Para más Inri, el propio Eiji empieza a sufrir ‘fugas’ de tiempo en las que no recuerda que ha hecho, y lo que es peor, encuentra indicios de actividades criminales en su casa.
Siguiendo la pista de Yoko y cooperando con la joven detective Rei Shinmyôji, Eiji se infiltra en SKALL para averiguar si su personalidad alternativa, B1, ha sido responsable del asesinato de la jóven…

HARÉ AÑICOS TU MUNDO DE MENTIRAS…
Este tomo comienza con Eiji infiltrado dentro de SKALL. Su fama como el hijo del legendario asesino L.L., junto con los movimientos en la sombra de su alter ego, B1, le han acercado a Sai Yashiro, el líder de esta banda que se dedica a prostituir universitarias a las que chantajea para que les sigan haciendo el trabajo sucio.
La victima del ‘Copycat’ de L.L., Yoko Shinomura, trabajaba para SKALL y según la policía ¡Era la novia de Eiji!, algo que el joven no recuerda. Para seguir tirando del hilo, él y Rei entran en contacto con Nami, una de las amigas de Yoko que les confiesa que la joven estaba enamorada hasta las trancas de Eiji, que la había prometido ‘hacer añicos su mundo de mentiras’ y salvarla de SKALL.

Si quieren conseguir averigüar quién asesinó a Yoko, los jóvenes investigadores tendrán que conseguir la lista de ‘Papis’ de las chicas, con la que podrán descubrir con quién se vio la joven el día de su asesinato. Para ello, nuestros protagonistas idean una arriesgada estrategia para conseguir el dispositivo USB que tiene la lista, localizado en una caja fuerte dentro de las oficinas de SKALL, un movimiento de lo más arriesgado.
Tras conseguir la información por los pelos, Eiji entra en contacto con Shòto Shirabaishi, el ‘Papi’ de Yoko, solo para darse cuenta que es otro de los conplices de B1, de hecho Shirabaishi fue quién, junto a su otro yo, robó los fondos de SKALL. La situación se complica aún más cuando Yashiro, que ya sospechaba de nuestro héroe, conecta ambos robos con él y decide elegir como blanco a los allegados de Eiji, incluyendo a su novia Kyôka…

CONCLUSIONES FINALES
Este segundo volumen de The Killer Inside destaca por diferenciarse a del primero en enfocarse más profundamente sobre el entramado criminal de la historia. Mientras que el primer tomo se centraba más en las relaciones interpersonales entre los actores, este comienza a calentar motores de cara a meternos de lleno en la trama de los asesinatos en serie.
Empezamos a vislumbrar fragmentos sobre el pasado de la victima y sobre el funcionamiento de SKALL, los que por ahora parecen ser los antagonista de la historia, conectados de alguna manera con L.L. Empieza a solidificarse, además, la dinámica entre Eiji y Rei, estos dos personajes que le dan un giro refrescante al tópico del dúo detectivesco que estamos hartos de ver dentro del género.
En lo referente al apartado artístico, poco hay que decir, las imágenes repartidas en este post dejan muy claro al nivel que se encuentra la obra y hay que decir que es un verdadero placer no sólo el detalle del dibujo, sino también el enfoque cinematográfico del panelado y la composición de las viñetas. Cabe destacar un pequeño extra al final que nos deja echar un vistazo, precisamente, al proceso creativo del manga.
En definitiva, un segundo volumen que no decepciona en absoluto, seguimos enganchados al genial apartado artístico y a una trama criminal que apenas da comienzo, pero que nos mantiene pasando páginas con avidez gracias a un puzzle muy bien montado y unos giros inteligentes que nos descolocan a cada paso.
Podéis encontrar todos los volúmenes de The Killer Inside en la página web de Panini.



