Vivarium: La sutileza del cuco

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Bienvenidos a una nueva opinión sobre otro estreno cinematográfico. Este es algo distinto al resto, pues esta cinta (debido al delicado momento que estamos pasando debido al COVID-19) ha sido estrenada por la distribuidora en una sala virtual de cine hoy día 8 de abril (https://salavirtualdecine.com) y en algunas plataforma digitales como Movistar+ o Rakuten. Ya la he podido ver y os voy a dar mi sincera opinión sobre este extraño filme bastante denso.

Sinopsis oficial: Gemma (Imogen Poots) y Tom (Jesse Eisenberg) son una joven pareja que se ha planteado la compra de su primera casa. Para ello visitan una inmobiliaria donde los recibe un extraño agente de ventas, que les acompaña a Yonder, una nueva, misteriosa y peculiar urbanización donde todas las casas son idénticas, para mostrarles una vivienda unifamiliar para ellos. Volviendo de la visita, quedan atrapados en una laberíntica e interminable pesadilla surrealista.

El arte de destrozar una trama en 5 minutos

Lorcan Finnegan dirige esta cinta (que es la segunda de su carrera) y el guion está firmado por Garret Shanley (guionista de cabecera de este cineasta). La premisa de este filme es interesante y, por momentos, desconcertante y hasta retorcidamente amenazadora pues corrompe sentimientos primigenios como la seguridad de un hogar y familia y los vuelve contra los personajes protagonistas.

Aquí debería comenzar el juego entre espectador y director para desmadejar la trama poco a poco y mantener la intriga y que se llegue al desenlace manteniendo el interés, no solo intacto, si no aumentado. Plantar pistas, que una vez desvelado el sorprendente final, hagan que el espectador revisione la cinta y descubra lo bien hilado del guion y como se la “ha colado” el director. Vivarium parte de esa idea pero comete un error bastante clamoroso y nos cuenta de que va la historia a los pocos minutos del arranque. Quizás Shanley haya subestimado la inteligencia de su público y haya querido ser más evidente para que nadie se pierda la primera pista pero esa evidencia arruina el devenir de Vivarium. Es un “Quiero ser tu canario” de Final Fantasy IX pero sin contar con las más de 50 horas de las que dispone el título de Square-Enix para hacernos olvidar esa idea.

Muy resultona la metáfora para hacernos ver qué pasaría si tuviésemos que criar y alimentar a un parásito como les sucede a las aves cuando una cría de cuco es abandonada en su nido. Un buen esqueleto para la trama principal pero la primera pista derrumba todo eso y nos deja con el único aliciente de ver qué sucede mientras llega el final. Todo el segundo acto de la cinta se sustenta en las sobresalientes actuaciones del tándem protagonista y por momentos pierde ritmo y tiene valles que no consigue remontar por culpa de haber gastado su baza argumental en los primeros minutos. La elección del reparto ha sido todo un acierto, Imogen Potts se come la pantalla y nos demuestra que es una actriz excelente con potencial. Jesse Eisenberg también hace un trabajo bastante solvente pero su personaje no da para tanto como el de su compañera. Han sido sus actuaciones las que me han mantenido pegado a la pantalla y aunque el doblaje español es excepcional, recomiendo su visionado en versión original la actuación de Imogen Potts lo merece.

La manera en la que vemos como esta pareja se va rompiendo me pareció muy orgánica y para nada forzada.  Otro punto a favor es como su “hijo” va minando su cordura con una actuación por parte de Senan Jennings que consigue incomodarnos y que se nos pasen por la cabeza ideas violentas  para hacerlo callar.

La belleza del infierno

Lorcan Finnegan nos ha entregado un título con un apartado visual sobresaliente que, como ya he dicho antes, retuerce todo lo que damos por sentado para llevarnos el infierno a nuestra sala de estar. Al igual que pudimos ver en “El Show de Truman”, nos plantean un lugar idílico y muy años 50 para demostrar que no hay lugar seguro por muy perfecto que parezca. En este aspecto el diseño de producción ha sido otro gran acierto (junto con el casting) y ayuda mucho a que nos sintamos tan atrapados e intimidados como Tom y Gemma.

Conclusión

Una gran idea que arranca con un tropiezo que lastra (en mi opinión) el disfrute de Vivarium. La primera pista es más bien un cartel luminoso que desvela demasiado. Imogen Potts y Jesee Eisenberg se echan al hombro todo el peso de la cinta (con todo lo que eso puede significar para actores que no sepan dar la talla) y salen reforzados y consiguen que el público empatice con ellos en todo momento.

Una propuesta algo diferente que hará que la cordura del espectador se resquebraje un poco en sus 97 minutos de duración. Quien entre en Vivarium debe saber lo que va a ver y estar dispuesto a soportar un ritmo muy pausado que se toma su tiempo en que conozcamos a los personajes por sus acciones y reacciones.

Un saludo desde el número 9 de Yonder.



el autor

Amante de DC desde que ví Batman de Tim Burton en la gran pantalla. Crecí con los vídeos Beta y VHS y visitando casi a diario unos lugares extintos llamados videoclubs. Seguidor acérrimo de las tardes de sofá y series, del cine y del "buen" cine más aun. Jugador de rol desde los 14 años y jugador de videojuegos desde los 20. Muy cliché durante gran parte de mi vida.

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