Disponible en Netflix. La cinta es la recreación los acontecimientos que llevaron a lo que es considerado como unos de los momentos más impactantes y desafortunados de la televisión estadounidense. Basada en hechos reales, Christine nos transporta a los años 70 para mostrar momentos específicos de la vida de Christine Chubbuck una ávida reportera que busca un ascenso en el medio televisivo. Dirigida por Antonio Campos (Afterschool 2008, Buy it now 2005) con guion de Craig Shilowich (su único trabajo como guionista) y con una precisa actuación protagónista de Rebecca Hall (Vicky Cristina Barcelona 2008, Atracción Peligrosa 2010).
La primera imagen es Christine en un televisor, está entrevistando al presidente Nixon. Conforme se aleja la imagen nos percatamos de que en realidad es un ensayo de como seria entrevistarlo, ella no tiene la relevancia en su trabajo para llegar a realizar dicha tarea. Pero además hay algo que deja entrever estas primeras imágenes, su mirada es diferente, tiene síntomas de ansiedad y un dolor en el abdomen bajo que será un elemento constante en toda la cinta.

Christine tiene un programa en el cual cubre los problemas cotidianos de la comunidad local. Ella es exigente con su trabajo y perspicaz, lo que genera en ocasiones fricciones con su jefe. Además de trabajar de reportera ella hace trabajos de voluntariado en un hospital; donde hace un show de marionetas para niños. Christine vive con su madre con la cual tiene una relación cercana a la amistad más que a la familiar. Todo parece ir bien en la vida de Christine, pero poco a poco su vida se irá inclinando hacia la inestabilidad emocional.
El descenso de Christine comienza cuando en una junta de trabajo el productor menciona que la audiencia del canal es bajo por lo que quiere comenzar a cubrir noticias más violentas y amarillistas, es lo que la gente busca menciona. Christine está en contra de esa idea, para ella es más importante representar los problemas reales de la comunidad. Este punto de vista cambia cuando el dueño del canal va de visita a las instalaciones para evaluar quienes podrían ir a un canal más grande en Baltimore. Aquí comienza a crecer la ambición de Christine, renunciando a sus ideales y comenzando a buscar noticias más violentas y populistas.

Por el entusiasmo del prometedor ascenso en Baltimore ella compra una radio para interceptar a los policías y perseguir eventos violentos, incluso propone un proyecto donde se deba allanar la privacidad de las personas, todo para conseguir el trabajo.
En varios momentos Christine es entrometida e impulsiva, interrumpe a las personas, no respeta sus espacios privados, entra a lugares sin preguntar si puede entrar y no hace caso a indicaciones. Actúa solo para su beneficio y por momentos inclusive se pueden empezar a notar su inestabilidad emocional. Christine a pesar de salir en televisión y dar entrevistas es mala para conectar con las personas, evita cada vez que puede a desconocidos y tiene un sentimiento de soledad constante.
Casi a mitad de la película, el dueño del canal Bob hace una fiesta en su casa, Christine solo va por compromiso. Ella trata de evitar a la gente, también nos damos cuenta de que es incapaz de tener una conversación normal con su compañero por quien siente atracción desde hace tiempo. Ella decide irse tan rápido como llegó. Al llegar a su casa nota que su madre no está. Más tarde un dolor fuerte la asecha y se percata de que tiene un sangrado vaginal.
Al día siguiente una radiografía detecta un quiste en uno de sus ovarios, ella está segura de que es por estrés, a lo que el médico menciona que puede recetarle antidepresivos como los que tomaba antes. Christine los rechaza en seguida. Para removerle el quiste deberá perder todo el ovario lo que puede complicar un embarazo en el futuro. La noticia la destroza por dentro, pero es incapaz de decirle a alguien su condición, y sigue sin localizar a su madre.

En este punto Christine tiene una presión enorme pero silenciosa, su vida laboral va en decadencia al verse ella muy lejos del preciado ascenso en Baltimore. Incluso su cáma tiene mejores avances que ella en cuanto a reportajes se refiere. Finalmente debe decidir operarse y dejar atrás el sueño de formar una familia. Su soledad se hace cada vez mas notoria y comienza a brotar la inestabilidad emocional hasta colapsar en el final de la película.
El punto fuerte de la cinta es demostrar la cara de la depresión y la inestabilidad emocional, como estos elementos pueden surgir y no irse nunca de una persona, como es tan fácil tener malos días y rendirse ante ellos. Todo esto es gracias a la brillante interpretación de Rebecca Hall ya que de una manera genuina te demuestra como su personaje trata de mantener una vida normal cargando con todas sus crisis. La construcción del personaje, además de la interpretación, es a través de genuinos momentos donde a Christine Chubbuck la dejan ser y la observamos en sus momentos más frágiles, como esa escena donde las marionetas que ella controla en el hospital de repente ya no tienen nada que decir.
La película no trata de embellecer a Christine o hacer un homenaje, en algunas ocasiones Christine es una mujer molesta y egoísta. También deja ver como la decadencia de ésta es sutil, la gente no enloquece de un día para otro. Sólo son las aglomeraciones de sentimientos y situaciones.
Es por eso por lo que Christine es una historia que merece ser contada y vista, un ejemplo de lo endeble que es la psique humana y lo frágil que puede llegar a ser la vida.



