Hace veinte días ya os avisaba que las secuelas de ¡Shazam! y Aquaman podrían volver a sufrir un retraso. Y así nos hemos levantado esta mañana.
Warner Bros. Discovery confirmaba hace unas horas lo que era un secreto a voces, así la secuela de ¡Shazam! se estrenará el 17 de marzo de 2023, en lugar del 21 de diciembre de 2022. Esta fecha de marzo la tenía originalmente Aquaman y el Reino Perdido, que ahora pasa al 25 de diciembre de 2023.
¿Y The Flash? Pues con un estreno que se presumía para finales de 2023 no debería de extrañarnos que se pasa a verano de 2024 o finales de año.
Y todo esto sin dar ninguna explicación. Por lo que pocedemos a lucubraciones varias.
Lo llamativo es que ¡Shazam! La furia de los dioses ya ha sufrido varios retrasos. Todo empezó con la pandemia ya que recordemos que el estreno estaba previsto originalmente para el 1 de abril de 2022, luego pasó a noviembre de 2022 y por último a diciembre. Aquaman también estaba programada para 2022 antes de ser retrasada a 2023.

Sin duda alguna esto es un duro revés y no hace más que alimentar especulaciones en torno al DCU. Está claro que finalmente se estrenarán porque el mismo Zaslav, el nuevo CEO de Warner Bros Discovery, señaló que había visionado las películas y le había causado una grata impresión.
Pero por otro lado hay mucha controversia, tenemos a Michael Keaton que ha quedado fuera tras la eliminación de Batgirl. En consecuencia tenemos la inclusión de Ben Affleck, luego tenemos dos patatas calientes que Warner lleva tiempo que no sabe que hacer con ellas, hablamos de Amber Heard y Ezra Miller, ambos con la imagen pública por los suelos y sin posibilidad de redimirse.
Parece meridianamente claro que Amber Heard desaparecerá del metraje de Aquaman por lo que entendemos que ahí puede estar una de las claves del retraso; pero por otro lado lo de Ezra Miller es más complicado. Aunque el actor emitió un comunicado alegando problemas de salud mental, sus reiteradas salidas de tono (por decirlo finamente) ponen a Warner y a Zaslav en un aprieto.
Hablando con mi compañero Juanma, él solo ve cosas positivas de ambos retrasos, por un lado se evita que Shazam se enfrente en taquilla a la secuela de Avatar destinada a arrrasar en taquilla. Por otro lado considera que el retraso de Aquaman es bueno para pulir la película con la nueva inclusión de Ben Affleck y la más que posible eliminación de Amber Heard.
Así que sí, seamos positivos y esperemos que ambos retrasos sean para bien y el día que se estrenen sea una fiesta del cine.
Un saludo y sed felices.



