Mi madre y yo solemos estamos de acuerdo en muchas cosas, pero una de ellas, da igual el tiempo que pase, es que somos muy de Clint Eastwood. Que ya tiene 94 años y es previsible que deje este mundo pronto. Y tan cierto es que cuando llegue ese momento vestiremos de luto como que, hasta entonces, seguiremos acudiendo al cine con cada uno de sus estrenos. Su probable última película es Jurado nº2, recién estrenada en cines.
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La película se centra en Justin Kemp, un joven ex alcohólico que ha rehecho su vida y que está a punto de ser padre de familia. En ese momento, es citado para ser jurado en el juicio contra un hombre por el asesinato de su pareja, presuntamente golpeada en una carretera. Justin caerá en la cuenta de que él pudo ser el asesino involuntario cuando, un año antes, conducía por aquel mismo lugar y atropello a algo que pensaba que era un ciervo.
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Como he dicho antes, Jurado nº2 puede ser la última película de Clint Eastwood. No solo por los casi 95 años que tiene, sino porque Warner Bros ha decidido que la película tenga un estreno muy limitado en cines, más destinado a plataformas. Al igual que Martin Scorsese, Ridley Scott o David Fincher, las productoras cinematográficas ya no confían en los grandes autores.
Y claro, hablamos de Clint Eastwood, una figura fundamental en la historia del cine. Leyenda vida desde Por un puñado de dólares (1964) y director desde Escalofrío en la noche (1971).
Trabajador incansable, Eastwood ha rodado películas casi sin parar desde entonces. Es cierto que sus últimas películas no tienen la calidad de obras como El fuera de la ley, Bird, Sin Perdón o Mystic River, pero eso no quiere decir que sean malas películas. Al fin y al cabo, obras como El francotirador, Mula o Richard Jewell superan a la mayoría de las producciones americanas de los últimos diez años. Y Jurado nº2 no es solo una muestra de película notable, sino que se trata de la enésima obra maestra de todo un mito del cine.

Como os podéis imaginar al leer el argumento, la premisa argumental no puede ser más potente ni el dilema más imposible. Imaginad enfrentaros a esa decisión. Decir la verdad sobre lo ocurrido y arruinar una vida marcada por la feliz redención o mantener esa felicidad a costa de cargar con un inocente en prisión. Un dilema al que, por cierto, Eastwood no es ajeno. La lucha entre el deber y la felicidad, con la falibilidad del sistema judicial americano de fondo.
El director, con su habitual puesta en escena casi invisible, consigue empaparnos del dilema moral desde el primer minuto. Es esta una película marcada por el manejo de la tensión. Inicialmente nos sumergimos en el conflicto interior de su protagonista, pero la trama se va complicando, con ecos a toda una obra maestra como 12 hombres sin piedad. Solo que, mientras que en la película de 1957 el héroe buscaba la verdad, en Jurado nº2 busca limpiar su conciencia sin ser acusado.
No es esta una película enorme, como si lo podía ser Sin Perdón, Mystic River o Poder absoluto. Jurado nº2 es una producción pequeña, de bajo presupuesto y pocos actores. Pero Eastwood extrae todo el jugo posible al guión y a las interpretaciones.

Porque Nicholas Hoult, con esa cara de buena persona que no ha roto un plato en su vida, jamás ha estado mejor. Sentimos como la culpa le va asfixiando poco a poco a medida que avanza cada minuto de la película. Encima, está bien acompañado por grandes intérpretes como Toni Collete, J.K. Simmons o Kiefer Sutherland.
Lógicamente, Jurado nº2 trata grandes dilemas en los que cualquier director hubiera tomado una vía previsible, pero el maestro los plantea con una clarividencia que solo pueden dar su inmenso talento y su avanzada edad.
En definitiva, Jurado nº2 bien puede ser el mejor final posible de uno de los grandes directores de la historia del cine. Un aparentemente sencillo thriller judicial marcado por una continua tensión estranguladora aderezada por enormes interpretaciones y un cuento moral de fondo que el director maneja con clarividencia, dejando que las preguntas adecuadas crezcan en nuestra mente una vez aparece el nombre de Clint Eastwood en los créditos.
¡Un saludo y sed felices!
¡Nos leemos en Las cosas que nos hacen felices!



