Bienvenid@s amantes del VHS y de la era analógica a otro Retro-Análisis más en esta sección que trata de ser semanal y que os trae joyas (o no) del siglo XX que nos gusta rescatar para que los más jóvenes las conozcan y los más veteranos las recuerden.
¿Por qué ‘En la línea de Fuego’ ahora? Hemos decidido traer esta cinta a la sección tras el reciente fallecimiento de su director; no hemos querido ir a lo fácil y hablar de títulos de su filmografía más conocidos como: La Historia Interminable, La tormenta Perfecta, Das Boot o Troya.

Si tengo que destacar algo de ‘En la línea de fuego’ es su antagonista. Los 90 fueron unos años en los que tuvimos muchas cintas con villanos memorables, esos antagonistas de gran inteligencia que ponían en serios aprietos a los protagonistas. Véase Seven, Sospechosos habituales o El silencio de los corderos.

En el cine de suspense o en los thrillers es donde más brillan estos personajes. El clásico villano que empatiza con nuestro héroe y que entabla una rivalidad que evolucionando en una extraña relación mezcla de respeto y amistad.
‘En la línea de fuego’ tiene a un John Malkovich camaleónico que se enfrenta a un Clint Eastwood post ‘Sin perdón’ en una cinta con un elenco que asusta: René Russo, Dylan McDermott o Fred Thompson. Todo esto bajo la batuta del Wolfgang Petersen de Troya, La noche de los Cristales rotos, La historia interminable o Estallido.
Esta cinta nos presenta a Frank Horrigan (Clint Eastwood) un veterano agente secreto, que llegó a ser guardaespaldas del Presidente Kennedy y que en una investigación rutinaria se topa con este psicópata llamado Mitch Leary (John Malkovich) dispuesto a acabar con la vida del Presidente de los Estados Unidos.

Eastwood nos regala un personaje muy cercano a sus Harry de antaño con algo menos de malas pulgas pero capaz de ser verbalmente desagradable cuando se lo propone. Todo un perro viejo que muchos piensan que está acabado con trucos que ya no impresionan.
Creo que la mejor escena es la charla con Lilly Raines en el monumento al presidente Lincoln. ‘Todo es una escaparate’.
Lo bueno que tiene Horrigan es que es un personaje bien construido del que desconocemos su pasado hasta que Leary lo desvela. Un escolta de Kennedy que estuvo presente el fatídico día en Elm Street.
Durante gran parte del metraje vemos que todos dudan de sus capacidades y eso se ve en la escena en la que tiene que correr junto al coche presidencial. 62 años tenía Eastwood en esta cinta.

Está muy bien que se hayan alejado del personaje perfecto que no se equivoca y son los errores y tropiezos de Horrigan los que lo hacen más interesante. Su culpabilidad por lo ocurrido con JFK es una astilla que no se puede quitar y eso es algo que Leary va a utilizar y va a ser importante en la parte final.
‘En la línea de fuego’ es un thriller carente casi de acción y se basa en mantener la tensión sobre los planes de Mitch y la forma en la que Horrigan debe detenerlo. Todo ello mientras vemos a un presidente que está perdiendo votos y por ello debe exponerse más aún.
Una lucha entre evitar su asesinato y verse más cercano a la gente de a pie que va a ayudar al juego del gato y el ratón que es esta propuesta de Petersen.
El personaje de Russo me funciona perfectamente como agente y contrapunto a Eastwood pero pierde parte de su fuerza cuando se convierte en algo más. Esa parte de la historia, aunque breve, es la que menos me ha funcionado.

Dylan McDermott es un actor que siempre me ha gustado y que, por desgracia, no ha terminado de despegar en Hollywood.
Malkovich, un actor con una experiencia más que sobrada, nos regala un asesino tranquilo, metódico y muy inteligente. Un villano que se toma su tiempo para diseñar un plan perfecto para acercarse al presidente y poder acabar con su vida.
Un antagonista que no es malvado porque sí y que se disculpa por lo sucedido en la escena de la cornisa. Creo que el tándem Eastwood/Malkovich funciona como un tiro.
Conclusión
‘En la línea de fuego’ funciona como una cinta de suspense bastante buena que se toma todo el tiempo del mundo para construir a los personajes protagonistas. Aparca la acción para que conozcamos perfectamente a los integrantes de este juego.
Algunos efectos de pantalla verde dan un poco el cante pero se le puede perdonar ya que ha envejecido muy bien en otros aspectos.
Todo el elenco está un gran nivel y eso le otorga mayor empaque a una historia poco enrevesada pero que no peca de simplicidad.
Sinceramente ha sido una grata sorpresa volver a ver ‘En la línea de fuego’, ya que la recordaba con una calidad que ha mantenido a casi treinta años de su estreno.
Un saludo desde el sótano de la Batcueva.




