Análisis de American Gods. Temporada 2. Capítulo 3

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Bienvenidos, auténticos creyentes, a un capítulo más (algo tardío) de los auténticos dioses americanos. Tras algunas turbulencias, os traigo el análisis del tercer capítulo de American Gods, en esta segunda fase. Muchos caminos nos quedan por andar, y hemos perdido ya mucho tiempo. Si no sabéis como habéis llegado hasta aquí, os recomiendo leer mi hoja de ruta. Para los que conozcáis el camino, empecemos.

Cruces de Caminos

Tras un pequeño rodeo, y la reencarnación de un bravo corcel, Miércoles llega al lugar donde quería estar, y hace lo que debe hacer: separar la zanahoria del burro, para que este siga andando. Laura puede hacer mucho más por el destino de Shadow lejos de él… O eso cree el señor Miércoles.

Miércoles y Munnin

El cruce de caminos sigue presente en la vida de Laura Moon, que debe decidir entre seguir a Miércoles a visitar a Argus o ver al Barón en Nueva Orleans como Mad Sweeney. Ya os he dicho que Laura se guía demasiado por unos instintos que, ni comprende ni aprecia. El amor que siente por Shadow, o el repentino desprecio hacia Mad Sweeney por lo que ella ha considerado una traición. Laura Moon nunca ha sabido ver más allá, y eso le va a traer más problemas. Y es lo último que quieres cuando Ibis te dice que solo te queda una semana antes de ser pasto de la tierra, con plena conciencia.

Argus Panoptes era, en la mitología griega, un gigante de cien ojos, fiel sirviente de Hera, a quien Zeus mando matar para poder aparearse con Ío, una de las hijas del río. Esta historia nos la cuenta Ibis en un recurso poco usado en la serie, y que me ha parecido bastante pobre en comparación con el fantástico recurso de “una vez en américa” de la temporada pasada. Lo que si sabemos ahora es que Argus es ahora un Dios Tecnológico, y que los nuevos dioses y él tienen más que ver que él con los antiguos.

Sacrificios

Así que La Esposa Muerta sigue al señor Miércoles a realizar un pequeño sacrificio en la morada de Argus, mientras que Mad Sweenie vuele a tener la suerte algo revuelta. Mientras Mad Sweenie está atrapado por su propio poder, Laura y Miércoles avanzan por la historia de Argus de sacrificio en sacrificio, buscando la última versión. Y mientras Mad Sweenie pone la nota divertida al embarcarse a Nueva Orleans con los Judas Priest católicos,

Roadtrip

El jinn y su amante se dirigen a ver a Iktomi, quien tiene la lanza de Odín. No obstante, y como buen embaucador, no se la va a devolver a cambio de nada. Aunque los tratos con los Dioses siempre acarrean un precio, aunque lo desconozcamos al principio, y me parece que el genio y Salim no van a tardar en pagar por mezclarse con quienes no deben. Me parece una de las relaciones más interesantes de la serie, y me da lástima que no la estén aprovechando tanto como podrían.

Shadow, perdido y dolorido, trata de recurrir a su antigua vida de ratero de poca monta para llegar a Cay-row, donde parece que algo le espera. Y, por el camino, hace alguna buena amiga. Encontrar a los egipcios no va a ser tan complicado como Shadow Moon había creído. Y es que, siempre que un Dios confía en tí, debe tener un buen motivo para hacerlo.

Hay chica nueva en la ciudad

Shadow Moon llega al Cairo, a la funeraria de Ibis y Jaquel, donde un viejo amigo la espera con un trato. Y es que, como bien dice un conocido común, las revelaciones llegan cuando son necesarias, no cuando son requeridas.

La Ventana Rota

El Señor Mundo tiene una ventana rota en su bonito vecindario nuevo. Y eso no le gusta. Así que va a necesitar a la Nueva Medios de Comunicación, y explicarle un par de cosas a nuestro tocapelotas favorito, antes de que los Antiguos Dioses vean el desorden que hay tras esa ventana.

Las consecuencias de jugar a dos bandos

Y es que los mortales y los dioses no están tan lejos unos de otros. Hablamos de movimientos por poder, por deseo, por placer… Y eso es lo que ocurre cuando la nueva chica de la oficina conoce a Argus, el viejo ojeador. Y es que hay amores a primera vista, y más si tienes cien ojos. Pero una ventana rota es señal de que no hay más reglas, y Laura Moon mata al viejo Guardián. ¿Por Shadow? ¿Por ella? En cualquier caso, y como todo en la vida de Argus, su muerte ha beneficiado a ambos bandos.

Mucho más viva, más guapa, y más sola, Laura Moon tiene mucho en lo que pensar.

La opinión de Sofía

La verdad es que no tengo mucho que opinar de este capítulo. Me ha gustado ver que Laura Moon puede empezar a reducir su protagonismo, pero a su vez, me ha disgustado mucho que sea tan explícito con respecto a la temporada anterior. 

Mi amuleto de la suerte

Como punto a favor, Salim y la nueva historia de Shadow. Y, como siempre, Mad Sweenie. Si todos estos personajes llegarán a buen puerto, lo veremos en próximos capítulos. Hasta entonces.. sed felices.



el autor

En mis ratos libres soy la Chica Ardilla

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