Análisis de Doom Patrol (La Patrulla Condenada). Temporada 1. Capítulo 4

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Introducción

Bienvenidos, amantes de lo surrealista, a una nueva entrega de mis análisis de la que, si sigue así, podría llegar a ser la mejor serie de acción real de superhéroes: Doom Patrol (La Patrulla Condenada). ¡Qué ya dije eso de Los Titanes! Cierto pero Doom Patrol se está desarrollando con las vitudes de Los Titanes -buena trama y rico contexto- y ninguno de sus defectos. En concreto, la caracterización de los personajes es casi perfecta, mientras que en Titanes, la forma de ser de algunos de sus integrantes variaba con respecto a sus versiones en viñetas, lo que ha dividido a muchos de sus seguidores. En el caso de Doom Patrol parece que hay unaminidad: ¡Son ellos!  Sin más preámbulos, pasamos a comentar esta extraña, a la vez que apasionante, serie, que nos pone la cabeza del revés.

Impresiones de Cult Patrol

Fiel a la costumbre de esta serie, el título de este episodio, Cult Patrol, como no podía ser de otra manera, está directamente relacionado con los acontecimientos que suceden en el mismo. En Cult Patrol, que podríamos traducir como Patrulla de Culto, La Patrulla Condenada se enfrenta al Culto o Secta del Libro No escrito, para tratar de impedir que invoquen al Decreador. El Decreador es una especie de antidios, con el que la Secta del Libro No escrito busca provocar el apocalipsis.

Estamos ante la primera parte de una historia que adapta un arco argumental desarrollado por Grant Morrison y Richard Case en Doom Patrol #31-33 (1990). En esta trilogía se presentó a personajes como Willoughby Kipling y su Oráculo, así como a la mencionada Secta del Libro No escrito y sus seguidores (los Arcontes de Nurnheim, su guardia real y otros secuaces sobrnaturale) al Decreador y al Libro. Este último es un ser humano, con una serie de inscripciones en su piel. Se supone que la Secta tiene que leerlas para que el Decreador haga acto de presencia y destruya la realidad.

La Patrulla Condenada se ve arrastrada a esta misión por Kipling, un mago a lo John Constantine, que acude a La Mansión del grupo, en busca de su antiguo colega, Niles Caulder, para evitar el desastre de esa especie de Culto Nihilista. Digo a lo John Constantine porque este personaje fue creado por Morrison y Case para Doom Patrol ante la imposibilidad de sacar a John Constantine en esta cabecera. La razón era que la DC Comics de la época no dejaba interactuar a los personajes de su continuidad oficial, la del Universo DC, con los personajes del sello de adultos Vertigo, donde se publicaban las aventuras de Constantine. Lo gracioso es que, con el tiempo, la sofisticación de las historias desarrolladas por Morrison y Case harían que La Patrulla Condenada acabara dentro de Vertigo. De manera que, al final, Constantine acabó teniendo una contrapartida de sí mismo en su mismo universo. Si bien una contrapartida más sarcástica y manipuladora que el propio Constantine. Por muy difícil que eso pueda parecer, Morrison y Case lo hicieron posible, lo cual se ha plasmado muy bien en Cult Patrol.

A través de la forma de ser de Willoughby Kipling (Mark Sheppard), un auténtico hijo de puta además de un poderoso nigromante, ya se nos está dejando caer que Caulder tiene un lado oscuro que no ha mostrado todavía a sus protegidos, lo que le acercaría al enfoque que le dieron los mencionados Morrison y Case en Doom Patrol. Con respecto a Niles Caulder quiero aclarar que La Patrulla Condenda estaba todavía buscándolo, antes de verse arrastrados a esta aventura con Kipling. Por tanto, no está atrapado o convertido en un títere como dije en mi Análisis de Doom Patrol (La Patrulla Condenada). Temporada 1. Capítulo 3. Me disculpo por ese error. Entendí mal la situación. Aparte que, como en la Doom Patrol todo es posible, no vi descabellado que El Jefe acabara en un estado como ese.

 

Valoración final

Lo dicho, una excelente adaptación de la historia de Doom Patrol #31-33 (1990), donde la mayor parte de los personajes implicados en la misma aparecen perfectamente caracterizados. Tal cual fueron ideados en las viñetas. Si bien hay algunas diferencias, como el aspecto e identidad de los personajes del Libro y El Estigma o que la batalla se desarrolle en Babia, una provincia de León, y no en La Sagrada Familia de Barcelona. Pero estas diferencias que no estropean el desarrollo ni el sentido de la historia. Queda ver la resolución de la trama en la pantalla. Pero todo parece indicar que estará a la altura.

Como curiosidad comentar que Rita, quien hasta ahora se había mostrado algo más pasiva e indiferente con respecto a los problemas del grupo, empieza a tomar una actitud más activa, ayudando a proteger al Libro, a Elliot, de los bizarros secuaces de la Secta del Libro No escrito. En uno de esos momentos elasticará uno de sus brazos, mostrando así una de las habilidades con las que es conocida en los tebeos. Me ha dado una gran alegría. Parece que sus poderes no se van a limitar a volverse una gran masa.

Espero que te haya gustado este post, amante de lo surrealista, si es así ¡comenta y comparte! ¡Muchas Gracias!

 



el autor

Friki del Cómic en particular y de la Cultura Pop en General. Colaborador de Las Cosas que nos hacen felices. Licenciado en Filosofía, Máster en Gestión Cultural. Diplomatura en desarrollo WordPress, Social Media Manager, Community Manager, Content Manager y Bloguero de una Institución Cultural Universitaria y miembro fundador del blog de Cultura Pop DYNAMIC CULTURE (www.dynamicculture.es). Cursos de S.E.O., Analítica Web, Community Manager y Marketing de Contenidos. Siempre aprendiendo y tratando de encontrar mi lugar en la vida, intentando disfrutar con lo que hago para que merezca la pena.

4 comentarios

  1. León es la provincia. Babia es una designación geográfica. Qué lastima que no se apeguen a los comics y enseñen otra parte de España, verguenza debería darles.

    • José Carlos García el

      Hola, que mi compañero haya puesto la palabra «provincia» por error en lugar de «comarca» no creo que sea motivo para faltar al respeto. Si después del trabajo y tiempo que hay detrás para elaborar estos artículos (aquí no se nos paga por hacerlo, escribimos por placer y sacando tiempo de dónde podemos) , tú como lector te quedas con ese detalle para criticar y no lo haces de forma constructiva, pues no creo que haya más que decir al respecto. Un saludo.

      • Adrián De La Fuente Lucena el

        Hola José Carlos. Agradezco tu comentario en mi defensa pero creo que Really no me estaba faltando el respeto a mi sino a los responsables de la serie por no haber desarrollado la historia en La Sagrada Familia de Barcelona. Yo también lo habría preferido. 🙂

        Así que quiero darle las gracias a Really por su matización y al compañero José Carlos por salir en mi defensa, aunque no fuera necesario. 🙂

        Es cierto que escribimos en este blog por el placer de hacerlo pero también aceptamos las críticas siempre que se hagan con educación y respeto y estén bien fundadas.

        Un abrazo.

    • Adrián De La Fuente Lucena el

      Hola Really. ¡Muchas Gracias por tu comentario!

      Estoy de acuerdo contigo. Hubiera estado más interesante en La Sagrada Familia de Barcelona por todo el carisma que los autores le dieron al edificio en las viñetas. No entiendo la razón del cambio. En fin.

      Un abrazo.

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