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Análisis de Riverdale. Temporada 5. Episodio 15

Como cada semana, analizamos el episodio de Riverdale, hoy decimoquinto de la quinta temporada o, si lo prefieren, capítulo 91 del listado total. El título es El Regreso de las Pussycats y recordemos que la serie, creada por Roberto Aguirre-Sacasa, se emite por The CW y puede ser vista en España por Movistar+.

Bienvenidos a un nuevo análisis de Riverdale y hay que decir que el episodio que hoy nos toca (el 15 de la temporada 4) pareciera prácticamente estar fuera de cualquier continuidad que la serie viniera trayendo, al punto que llegué a preguntarme dónde ubicarlo temporalmente y si bien no hay anunciado ningún spin-off centrado en las Pussycats, parece casi el tráiler de una hipotética serie dedicada a ellas: a menos que ese sea el plan y no nos estén diciendo nada.

Ya el título nos dice a las claras que Josie está de regreso en Riverdale y que vuelve al ruedo el grupo musical que, bien icónico en los cómics y en la animación (hasta tuvo sus propios títulos en ambos ámbitos), la tuviera a ella como líder. Pasemos ya mismo a hablar de esta entrega advirtiendo que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA y recordándoles que pueden echar ojo aquí a nuestros análisis anteriores.

¿WTF…?????

¿Alguien me explica en qué línea temporal transcurre el episodio que vimos? La pregunta viene a cuento de que carece de continuidad con lo que nos venían mostrando. De pronto, Archie no parece tener visiones de pesadilla ni Betty lucir como quien ha estado a nada de rebanar a un tipo con una motosierra: por el contrario, se la ve muy distentida y ni pareciera tener una hermana desaparecida. Cheryl no predica ningún culto ni hay rastros de la mina, como tampoco entendemos por qué Jughead está en Riverdale cuando lo hacíamos en New York ni qué hace Hiram durmiendo en un hotel. La única que parece recordarnos en dónde estamos parados es Veronica, con alguna mención a los inversores y a las deudas de su tóxico esposo.

Como antes dije, parece un episidio de spin-off dedicado a las Pussycats y, ya desde el comienzo, el relato en off no está hecho por Jughead por Josie (Ashleigh Murray), lo cual nos deja en claro que será protagonista central.

Cenizas a las Cenizas

¿Por qué ha regresado Josie a Riverdale? Comencemos por aclarar que también a ella le han pasado cosas en estos siete años y ahora es una cantante de éxito internacional que gira por Europa y está a punto de dar un concierto en Berlín cuando misteriosamente desaparece. No es que la haya secuestrado un comando terrorista ni que la cofradía de los camioneros asesinos haya llegado hasta allí sino que, de manera inesperada, la ahora estrella de la canción se las ha arreglado para llegar de incógnito a Riverdale. No sé cómo diablos lo habrá hecho si es que realmente es tan famosa, a menos que tenga el transportador de Star Trek o el avión invisible de Wonder Woman.

Pero vuelvo a la pregunta que dejé sin responder: ¿por qué regresó? Más avanzado el episodio nos ponen al tanto de que su madre Sierra (Robin Givens) le ha llamado para darle la mala noticia de que su padre Myles ha fallecido sorpresivamente como consecuencia de un paro cardíaco. En principio, pareciéramos estar ante la típica muerte que los guionistas tienen pereza de explicar de modo más complejo, pero luego nos enteraremos que la cosa no es tan así… En definitiva, lo que quiere su madre es entregarle las cenizas de Myles para que Josie las esparza por toda la nación y, particularmente, por los sitios en que tocó. O sea que, según lo entiendo, la gira europea queda pospuesta hasta nuevo aviso. Pero el regresar a Riverdale le hace a Josie revivir querencias ligadas a su origen y se le ocurre la posibilidad de grabar allí para nutrirse de toda esa energía: algo así como recordar de dónde se viene.

¿Qué ha sido de las otras Pussycats? Pues Melody (Asha Bromfield) se ha abierto camino como escritora y acaba de publicar una novela titulada Tormenta de Verano (Summer Storm): no deja de ser un gran guiño, además de excelente promoción, que la propia actriz haya publicado hace muy poco su propia novela (por cierto, con muy buenas críticas) y que el título sea Hurricane Summer. En cuanto a Valerie (Hayley Law), se ha dedicado a la actuación y parece haber posibilidades de que se convierta en la actriz protagónica de la inminente adaptación cinematográfica de la novela de Melody pero los estudios prefieren una gran estrella. Como buena amiga, Melody se niega a ceder los derechos si Valerie no está allí.

Los Batidos no se tocan

Por otra parte, Alexandra Cabot (Camille Hyde) ha llegado a Riverdale… o a lo que fue Riverdale, no sé. Si se preguntan quién es esa mujer es porque quizás nunca hayan visto la serie spin-off Katy Keene, ya cancelada tras una temporada y en la cual ella tuviera importante rol. Los sobrevivientes de esa serie siguen cruzándose a Riverdale como remanentes de un universo paralelo que ha sido destruido: cuestiones de contrato, tal vez.

Recordemos que Alexandra existe también en los cómics de Archie y, al igual que en la serie, se caracteriza por llevar un mechón de cabello blanco, lo que hace que a veces sea apodada Cruella. La razón por la cual ha venido es para preguntar por ciertas inversiones que hizo con Chad, quien no le viene respondiendo sus llamadas. Antes de que retire su dinero, Veronica le propone que invierta en Pop´s, pero cuando la empresaria intenta introducir cambios en los batidos que el local vende, ello disgusta sobremanera a Tabitha por estar los mismos, según dice, hechos con recetas que vienen de la época de su tatarabuelo: no hay acuerdo.

Aun cuando algo traída por los cabellos la presencia de Alexandra en Riverdale, hay que reconocer que esa subtrama es, en todo el episodio, la única que encaja de algún modo con el rumbo que venía llevando la temporada.

Culpas y Reencuentros

Josie se reencuentra con sus antiguas compañeras de Pussycats pero el encuentro no es del todo feliz y en parte es lógico: ellas le reclaman por haberlas dejado de lado para buscar su propio estrellato. Josie, reconociendo sus errores, les pide disculpas en una escena que, no sé a ustedes, pero a mí me remitió mucho a Bohemian Rhapsody. Lo cierto es que las culpas afloran en ella y, mientras desfilan imágenes del pasado, lo grafica con una bella interpretación de It´s All coming back to Me now, canción que hiciera famosa Céline Dion.

Ojo: ella tampoco se queda atrás a la hora de echar limón sobre las heridas; le recuerda a Cheryl el que le obsequiara alguna vez un corazón de cerdo y a Jughead el que entrara a robar al restaurante más asaltado del mundo (léase Pop´s). Insisto: ¿qué cuernos hace Jughead en Riverdale?

En el hotel y mientras Josie canta, Hiram se queja por ruidos molestos y ella le replica que sigue siendo “una pequeña perra”. No digo que no hayamos disfrutado el momento, pero hay que decir que esta vez Hiram tenía razón. Insisto: ¿qué cuernos hace Hiram en un hotel?

Entre tanto reencuentro de Josie con su pasado, desfilan, claro, Archie, con quien alguna vez fueran pareja y, muy especialmente, Sweet Pea (Jordan Connor), con el que la pasión despierta una vez más. Josie se emociona muy especialmente al ver y oír a sus antiguas compañeras sobre las tablas del Whyte Wyrm interpretando Physical, de Dua Lipa.

Tanto ello como el anoticiarse de las dificultades que Riverdale atraviesa desde que Hiram consiguiera la desincorporación de la ciudad, le mueven a un concierto benéfico para ayudar a recaudar fondos destinados a que la ciudad recupere su lugar de antaño. No entiendo bien cómo funciona eso: ¿simplemente pones dinero y ya eres ciudad nuevamente?

Lo cierto es que este es, como no podía ser de otra forma, un episodio pletórico de musicales. En Pop´s, Tabitha, Alexandra y Toni, quien reapareció embarazada, interpretan Little Shop of Horrors y en el Whyte Wyrm, Josie, Val y Mel se vuelven a calzar orejillas y colas de gato para interpretar Get Up.

De Parto

La actuación tiene tanto éxito que hasta convence a Alexandra de patrocinar Pop´s y aceptar que se sigan vendiendo los batidos con la receta clásica: no me pregunten por la relación causal; solo digo lo que pasó. Pero eso no es todo: la reaparecida Toni comienza a tener contracciones durante la actuación de las Pussycats (vaya momento) y el parto termina siendo atendido por Fangs y Cheryl. Tampoco me pregunten por qué actúan como si estuvieran en una isla desierta en lugar de llevarla a un hospital o llamar a un médico: lo que sí sabemos es que tuvo un varón y se llama Tony.

El concierto significa la reconciliación de las Pussycats: Josie convoca a Val y Mel para que le acompañen a lo largo y ancho del país en lo que podríamos llamar “el tour de las cenizas”, en tanto que Sweet Pea pide ser parte de la gira y Josie lo acepta con todo gusto: vínculo reconstruido. Pero cuando están a punto de partir con destino a New Orleans, un músico que se presenta como Toots Sweet (¿homenaje a Toots Thielemans, a Toots Hibbert o a la canción Toot Sweets?) y que, al parecer, ha tocado con Myles, le dice a Josie que su padre se había metido en algunas cuestiones turbias y que sospecha que ha sido asesinado, lo cual vendría a desterrar lo del ataque al corazón.

Balance del Episodio

Riverdale ya nos tiene acostumbrados a, cada tanto, sorprendernos con un episodio diferente que pareciera salirse del rumbo general de la serie: tuvimos alguna vez uno basado en un musical de Carrie u otro que, homenajeando al filme El Club de los Cinco, nos mostraba a los actores de la serie interpretando versiones juveniles de sus propios padres. Y sin ir tan lejos, tres episodios atrás, una entrega enteramente dedicada a develarnos el pasado de Hiram. Sin embargo, en todos esos casos, el desvío parecía tener una cierta lógica y nos ayudaba a entender mejor muchas cosas cuando retomábamos la historia principal. No parece el caso aquí.

El episodio estuvo, sí, lleno de nostalgia y buenos musicales, pero excesivamente aislado del resto de la serie y pareciendo, reitero, la presentación de un spin-off. Salvo lo que mencionamos al principio sobre Veronica, faltaron detalles que nos hicieran acordar en dónde estábamos: cuesta creer que los chicos y chicas de Riverdale se hayan olvidado, con tanta facilidad, de las traumáticas experiencias que venían viviendo. Y así como en episodios anteriores, nos enterábamos con sorpresa de los conflictos psicológicos de Archie, aquí nos anoticiamos de que Josie es casi una Beyoncé o una Tina Turner, cosa que jamás se deslizó en charla alguna desde el salto temporal del episodio 4.

Los reencuentros que tuvieron a Josie como protagonista estuvieron bastante bien trabajados, pero sorprende que se hayan dejado de lado algunos otros que eran interesantes. ¿Alguien se fijó, por ejemplo, que, al momento de actuar las Pussycats, Archie tiene a dos ex parejas sobre el escenario y a otras dos en la audiencia? Sin embargo, pasó desapercibido y, de igual modo, podría haberse explotado mucho mejor el reencuentro entre Cheryl y Toni.

En cuanto al giro policial que apareció sobre el final con las palabras de Toots, nos queda preguntarnos si la madre de Josie sabe más de lo que contó, pero también si esa subtrama se sumará a las que venimos siguiendo en la temporada o quedará hibernada en espera de algún otro momento (u otra serie). Por lo pronto y de acuerdo a lo que se ve en el avance, las otras volverán en el próximo episodio que, en claro homenaje a la serie producida por Steven Spielberg, lleva por título Band of Brothers.

Nos reencontraremos la semana próxima para analizarlo. Hasta entonces y sean felices…

Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

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