Análisis de The Expanse. Temporada 4. Episodios 1 a 5.

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Prime Video nos trae la cuarta temporada de The Expanse, serie basada en la saga de novelas de James Corey que, creada por Mark Fergus y Hawk Otsby, ha vuelto felizmente a la vida, luego de que la hubiéramos dado por muerta, para confirmar que sigue en el podio de las grandes series de ciencia ficción de hoy en día.

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Bienvenidos a la cuarta temporada de The Expanse. Si estaban esperándola o bien la demora ya los había hecho resignarse, tenemos que decir que, lamentablemente, la persona que venía escribiendo esas maravillosas reseñas hasta terminada la tercera temporada, ya no está en la web, así que me toca la difícil tarea de tomar la antorcha y seguir, lo cual, desde ya, es un honor porque estoy escribiendo sobre la que para mí es la mejor serie de la década pasada (¿o aún no termina la década?… discusión eterna). Pero por otra parte, implica el compromiso de estar a la altura de lo que mi antecesor venía haciendo y no es fácil.

Primero que nada, es bueno recordar que el hecho de que sigamos disfrutando de esta increíble serie es casi un milagro de Dios o de Jeff Bezos, que es quien más se le acerca. También de George R.R. Martin, que si bien dejó huérfana a Game of Thrones al no seguir escribiendo, parece proteger más a los hijos de sus amigos que a los suyos propios pues, recordémoslo, James Corey, supuesto autor de la saga de novelas en que The Expanse se basa, es, en realidad, el nombre artístico que reúne a los escritores Daniel Abraham y Ty Franck, con quienes tiene estrecha relación.

The Expanse había quedado cancelada al finalizar la temporada anterior debido a que SyFy no tenía los derechos completos sobre la misma. Solo percibía ingresos por su emisión televisiva en Estados Unidos y Canadá, quedando fuera el resto del mundo y las plataformas de streaming: impensable hacer ganancias de ese modo y más tratándose de un producto que conlleva grandes gastos de producción. Al parecer, el viejo Martin contactó a Amazon para proponerle la misión imposible (para cualquiera menos para ellos) de salvar la serie. Y así fue.
Por lo tanto, el solo hecho de que estemos aquí hablando de una cuarta temporada es ya de por sí motivo de festejo y ni qué decir el saber que habrá una quinta. Pero además y, por fortuna, The Expanse mantiene la esencia y calidad del producto original, más allá de algún que otro relleno o algún personaje que hubiera requerido más profundidad. El resultado sigue estando acorde a la propuesta y la serie, además, mantiene fuerte correspondencia con los libros ya que esta cuarta temporada se basa, mayormente, en La Quema de Cibola, precisamente la cuarta de las novelas.

Les recomiendo, para reubicarnos en la historia, releer el análisis del episodio final de la temporada anterior y, si lo desean, buscar incluso los anteriores, además de, por supuesto, advertir que SE VIENEN VARIOS SPOILERS DE LA TRAMA.

Al Otro Lado del Anillo

Habíamos quedado en que la formación del anillo dejaba a la humanidad en bandeja la posibilidad de explorar y colonizar la galaxia al abrirle 1.300 puertas comunicando con otros tantos mundos diseminados a través de la misma. Ello genera que haya quienes muestren temor o desconfianza ante lo desconocido, así como otros que abracen con entusiasmo la perspectiva de lanzarse hacia el anillo. Tal es el caso, por ejemplo, de los refugiados que han quedado sin hogar luego del desastre de Ganímedes, quienes tienen la esperanza de encontrar un nuevo mundo en el que comenzar otra vez.

La temporada se inicia, justamente, con una impactante escena en la cual una nave de colonos se arroja hacia el anillo haciendo caso omiso de las advertencias y burlando las defensas que tanto los mundos interiores (Tierra, Marte), como el Cinturón de Asteroides, han montado en torno al mismo. Es así como se instalan en un planeta desconocido al que llaman Ilus (hermano de Ganímedes en la mitología), pero al cual, desde la ONU, se empeñan en llamar Nueva Tierra. Se trata de un mundo rico en litio, nada más acorde a sus expectativas pues, en su mayoría, proceden de la minería.

Pero ello también atrae a otros interesados, como la corporación RCE (Royal Charge Energy), que envía una nave con personal científico para reconocer el lugar e investigar el potencial del mismo, aunque también, por las dudas, personal de seguridad armado.

La secretaria general de la ONU, Krisjen Avasarala (Shohreh Aghdashloo), se muestra cauta con respecto a Ilus, pues nada se sabe sobre ese mundo y teme otro Ceres. De hecho, se halla envuelta en una puja con su rival política Nancy Gao (Lily Gao), quien aspira a quitarle la presidencia en próximas elecciones y que, contrariamente, es partidaria de no desaprovechar las infinitas posibilidades que el anillo brinda y de abrirlo, por lo tanto, a la colonización.

Krisjen se pone en contacto con Holden y su equipo, ya que considera que su experiencia en protomolécula puede ser de utilidad si, tal como teme, hubiera presencia de la misma en el planeta descubierto, más aún al saber de la existencia de enormes ruinas en forma de aletas de tiburón que se hallan desparramadas por la superficie y que incluso se comunican por medio de una gran red subterránea. Así, una vez más a bordo de la ya mítica Rocinante, se pone en marcha el intrépido cuarteto integrado por James Holden (Steve Straits, también productor), Amos Burton (Wes Chatham), Naomi Nagata (Dominique Tiper) y Alex Kamal (Cas Anvar).

Caza de Brujas en Ilus

La primera en llegar es, sin embargo, la Edward Israel, nave enviada por la RCE, pero al intentar bajar un grupo a bordo de una lanzadera, un accidente (o lo que parece serlo) provoca un estallido en la misma que deja un saldo de veintitrés muertos, en tanto que los sobrevivientes son auxiliados por los refugiados del campamento, muy especialmente por la doctora Lucia Mazur (Rosa Gilmore), quien dirige las labores médicas.

Detrás llega la Rocinante con el equipo de Holden, quienes se encuentran con el terrible escenario y, para empeorar las cosas, cuando están a punto de pisar tierra, el campamento resulta atacado por un extraño enjambre de objetos semejantes a púas y de naturaleza aparentemente metálica, aunque, al analizarlos luego en laboratorio, no se descarta la posibilidad de que constituyan alguna forma de vida.

Pronto se descubren trazas de que lo ocurrido con la lanzadera fue en realidad un atentado, ante lo cual Adolphus Murtry (Burn Gorman), jefe de seguridad de la RCE, se sale de quicio e inicia casi una cacería de brujas en la cual, a sus ojos, prácticamente todos los refugiados son culpables. La cosa se pone realmente complicada cuando, tras una discusión, mata a sangre fría a uno de ellos e impone ley marcial en el campamento.

Ello lo lleva a discutir acaloradamente con Holden que, en calidad de enviado de la ONU, desaprueba sus métodos; también a enfrentarse con Amos, quien, además, mantiene una relación con Chandra Wei (Jess Salgueiro), una de sus subordinadas.

El Planeta Despierta

Holden, no obstante, busca aislarse del conflicto y, tal como se le ha encargado, inspeccionar la más cercana de las gigantescas estructuras para comprobar si coincide con tecnología de protomolécula. Al revisarla, esta parece hermética y no permite acceso a su interior, pero lo más sorprendente es que tiene, según parece, unos mil quinientos millones de años de antigüedad, lo que la hace anterior a cualquier forma de vida existente en el planeta. La lectura que se desprende de ello es que algún bioma previo fue totalmente destruido para luego formarse uno nuevo y mucho más básico desde lo evolutivo: podría entonces decirse que Ilus es un mundo post apocalíptico, en el cual la civilización que construyó las estructuras, desapareció.

En la noche, Holden recibe la visita de Miller (Thomas Jane), quien, recordémoslo, ha muerto en aquel incidente del asteroide, pero su conciencia ha tomado alguna otra forma que lo lleva a presentarse como una especie de fantasma. Lo invita a dirigirse hacia la estructura, la cual, para sorpresa de Holden, está abierta. En el interior, Miller le muestra unas raíces que están perturbando el funcionamiento de la misma y le manifiesta la necesidad de retirarlas, cosa que, en efecto, Holden hace yendo luego con Alex y Naomi. Una vez retiradas las raíces, la estructura comienza a cerrarse nuevamente y el grupo escapa de milagro de quedar allí encerrados.

Pero luego comienza a hacer movimientos rotatorios que van cubriendo áreas cada vez más grandes y amenazan con arrasar el campamento, en donde pocos se enteran de algo pues están envueltos en su propia guerra mientras Murtry solo ve terroristas. Es cierto, de todos modos, que hay algunos infiltrados que, tal como vemos en un flashback, fueron los perpetradores del atentado contra la lanzadera de la RCE con anuencia de la propia Lucia, quien nunca fue consciente de los alcances del mismo o que dejaría víctimas. Murtry, enceguecido y obsesionado, no distingue grados de responsabilidad ni tampoco inocentes de culpables. Como parte de su cacería, incluso, llega a herir a Lucia, quien es salvada por Naomi, que logra llegar con ella a la Rocinante y llevarla a órbita para su asistencia.

Holden logra detener el movimiento giratorio de la estructura arrojándole un torpedo, pero acto seguido el planeta entero comienza a verse barrido por descargas eléctricas que, verticales y rectas, bajan desde el cielo a intervalos regulares delatando así un origen artificial. Todo parece ser parte de una gran maquinaria de defensa planetaria que cumplía alguna función en el pasado. Para cuando las descargas cesan, llegan desde las naves en órbita informes de que las últimas se han producido en un archipiélago al otro lado del planeta en donde está teniendo lugar una impresionante concentración de calor que termina en lo que parece una gigantesca explosión nuclear.

Las Subtramas: Tierra, Marte y el Cinturón

Hasta aquí, los sucesos en Ilus, pero esta temporada tiene otras subtramas. Por un lado, en Tierra está la ya mencionada batalla electoral por la presidencia de la ONU entre Avasarala y Gao, quienes, como ya hemos señalado, defienden distintas maneras de proceder ante el anillo y la posible colonización de la galaxia. A propósito, a Avasarala la encontramos mucho más malhablada y con tendencia a los exabruptos. Creo que allí se aprecia una de las consecuencias del pase de SyFy a Amazon, que ha devenido en un menor grado de censura, aunque por momentos el personaje, si bien siempre impecablemente actuado, parece ahora algo exagerado.

En Marte, el panorama futuro se ve desalentador, ya que el descubrimiento de otros mundos puede poner en peligro los proyectos de terraformación, que dejarían de tener sentido. ¿Para qué gastar recursos en hacer habitable un planeta cuando se está a la puerta de muchos otros que ya lo son de por sí?

Más allá de eso, nuestra vieja conocida, la sargento Bobbie Draper, no lo está pasando nada bien pues es vista con malos ojos luego de haberse enfrentado al sistema e incluso salvado a Avasarala para evitar una guerra entre la Tierra y Marte; hasta ha sido degradada de los marines, pasando a trabajar en las áreas de limpieza y mantenimiento de naves en Mariner Valley. Durante una visita diplomática de Avasarala, esta, inclusive, le extiende una invitación de honor para una reunión cumbre y allí Draper comprueba que, prácticamente, nadie le dirige palabra. Al final del encuentro, incluso, la secretaria de la ONU le ofrece, como solución y quizás con culpa, que se sume a ella como colaboradora, pero no contesta.

Para colmo de males y siempre fiel a su rectitud y honestidad, intenta, en su nuevo trabajo, denunciar maniobras ilegales de tráfico de mercaderías. Mala idea: su propio jefe está involucrado en las mismas, así que la termina despidiendo. No quedándole otra que sobrevivir en la informalidad, se termina relacionando con grupos del cinturón que operan en los muelles y que realizan operaciones también bastante sospechosas: en una gran paradoja, el costo pagado por su corrección la termina acercando al delito.

La tercera subtrama nos lleva al cinturón de asteroides y, allí vemos cómo Klaes Ashford (David Stathairn), quien en algún momento fuera pirata e inclusive estuvo vinculado a los sectores más radicalizados de la OPA, se halla ahora al frente de fuerzas que buscan, contrariamente, preservar la paz en la zona y neutralizar las actuaciones de grupos violentos que pretenden mantener vivo el conflicto con los planetas interiores. Junto a él se encuentra otra conocida nuestra: Camina Drummer (Cara Gee), a quien recordamos, en algún momento, siendo casi el brazo derecho de otro conocido activista: Fred Johnson.

Tras encontrar en el espacio una nave con señales de haber sido destruida por un atentado, descubren en las cercanías rastros de firma de motor correspondiente a Marco Inaros (Keon Alexander), líder terrorista del cual, vale recordarlo, Naomi fue alguna vez pareja e incluso tuvo un hijo al cual no volvió a ver luego de que ella decidiera apartarse de la organización en desacuerdo con sus métodos.

Una vez que logran capturarlo, se produce un debate entre los jefes de fuerzas destacadas en la zona acerca de qué destino darle. Ashford es partidario de arrojarlo al espacio pero, el resto, Drummer incluida, prefieren perdonarle la vida para no crear un mártir aunque también, en apariencia, tocados por el discurso de Inaros acerca del poco lugar que, en el futuro, los mundos interiores le tienen reservado al cinturón. La consecuencia de ello será que termine escapando.

Balance Parcial de Temporada

Bien: hasta aquí podemos decir que volvemos a estar ante una gran temporada, lo cual es auspicioso considerando que nos habían dado a la serie por muerta. Lo primero en que se deja sentir el pase a Amazon es, obviamente, en la producción, tanto a nivel de fotografía, como de efectos especiales y locaciones. De hecho, es notable cómo han cobrado importancia los espacios abiertos, aunque toda ganancia suele implicar alguna pérdida y, en lo personal, extraño bastante las escenas de espacio y los ambientes sórdidos y reducidos en que se desenvolvía mayormente la acción en temporadas anteriores, triple cruce entre ciencia ficción dura, ópera espacial y Blade Runner. Hay, aun así, escenas espaciales magníficamente logradas, sobre todo en los dos primeros episodios, pero, mayormente, la historia acontece ahora sobre la superficie de Ilus, lo que hace lógico que el espacio exterior retroceda un poco.

Y ya que hemos mencionado la historia, ¿qué pasa con ella? ¿Mantiene el ritmo e interés que tenía? Antes de responder, hay que hacer una importante aclaración en relación con algo que dijimos al principio: esta temporada se basa en la cuarta de las novelas y, justamente, La Quema de Cíbola es la más floja de la saga o, para no ser tan duros, la más transicional. Por lo tanto, es difícil exigirle a la serie que mantenga un ritmo que la novela en que se basa tampoco tiene con respecto a las anteriores y, más todavía, si se considera que es bastante fiel textualmente, aun con algunos cambios que, aunque lógicos, pueden debilitar situaciones o personajes.

Para empezar, en la novela hay una gran diferencia de tiempo entre los tres arribos a Ilus: el de los refugiados, el de la RCE y el de la Rocinante. De hecho, cuando la RCE llega al planeta, lo que encuentra no es un campamento casi improvisado como se muestra en la serie sino un núcleo urbano ya plenamente formado y hasta con una plaza central. Y pasan todavía dos meses y medio más hasta la llegada del grupo de Holden, que tardan setenta y tres días en su trayecto hasta Ilus una vez traspuesto el anillo.

¿A qué voy con esto? Al estar, en la novela, más separados los momentos, ello deja lugar a que, en los intervalos, se vayan desarrollando con más detalle algunas tramas y personajes. El enfrentamiento entre los colonos y las fuerzas de la RAE ya está bien maduro al producirse la llegada de Holden e, incluso, ya se sabe que lo de la lanzadera ha sido un atentado.

Ello da lugar también a que conozcamos mejor la psicología y motivaciones de algunos personajes, como el caso de Murtry, mientras que en la serie no tenemos tiempo de hacerlo y entra a la historia como un villano más liso y sin pasado. Tampoco los colonos son carmelitas descalzas en la novela, sino que los grupos activistas están mucho más organizados y a la orden del día: lo que se ve es más un enfrentamiento que un dictador dedicado simple y llanamente a la caza de brujas aun cuando la haga.

Con todo esto, no estoy queriendo decir que no me guste el modo en que lo plasmaron en la serie. Soy consciente de las dificultades que implica llevar a la pantalla una novela de estas características y es inevitable que por el camino se pierdan cosas: no soy un fan a ultranza de las adaptaciones textuales. El resultado hasta aquí es valioso y, dentro de las posibilidades, hace honor al libro y, fundamentalmente, como dije al empezar, respeta la esencia que venía trayendo una de las grandes series de ciencia ficción de todos los tiempos.

Y hasta aquí los cinco primeros episodios de la temporada. Espero que les haya gustado el artículo y haber logrado siquiera ser un digno continuador. Si no es así y no les gustó, procuraré hacerlo mejor la próxima vez.

¡Un saludo y que estén bien!

 

 



el autor

Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

2 comentarios

  1. Buenas, la serie la sigo desde que empezó y aunque los primeros fueron un poco lentos a partir del 4 mejoró y siguió así hasta el final de la temporada y las dos siguientes fueron incluso mejores. De hecho, esta serie es la más parecida a Galactica de las series de ciencia ficción actuales y con eso gana muchos fans. En lo que respecta a esta temporada me ha gustado menos que las anteriores, si que se ven más exteriores pero la serie para mi ya tenía un buen nivel audiovisual y yo no vi mucha diferencia en ese sentido como se ve en otras series. Será porque como dije, para mi la serie ya tenía un muy buen nivel. Es que como dices esta temporada está basada en el libro más flojo de la saga y eso se nota en el ritmo, que no es tan bueno como en las temporadas pasadas, tiene un desarrollo más lento y tardan más episodios en pasar cosas con respecto a las temporadas pasadas que en medio de la temporada parecía un final de temporada con las cosas que pasaban, en esta no, la seguiré viendo porque es una serie que me gusta mucho pero espero que esta fase dure poco y volvamos a lo que más nos gusta a los fans.

    • Rodolfo Del Bene el

      Hola Sergio:
      Muchas gracias por leer y por comentar. Coincidimos bastante y es cierto lo que dices acerca de que The Expanse sea probablemente de las series que guarda más similitudes con Battlestar Galactica (siempre hablando, claro, del reboot de 2004), no sé si desde lo propiamente argumental porque la historia, en sí, es muy distinta, pero hay elementos que remiten bastante: el choque entre civilizaciones, las intrigas y pujas políticas con una mujer en primer plano, el líder terrorista, las referencias mitológicas e, inclusive los personajes semi fantasmales que solo son vistos por uno de los personajes (era Número Seis en Battlestar Galactica y es Miller en The Expanse). También se puede decir que guardan similitud en cuanto a algún planteo filosófico aun cuando, en este caso, no vaya por el lado religioso como en BG: ahora que lo pienso, la única referencia religiosa en The Expanse han sido los mormones y la Nauvoo que, de todas formas, se la terminaron robando, je.
      También es diferente, claro, el mundo asignado a la humanidad, que se lo deja prácticamente todo disponible (al menos en apariencia) aquí, con la apertura del anillo, en tanto que en BG la humanidad debía vivir enclaustrada en naves a la deriva en busca de un mundo que ni siquiera sabían si existía. Pero bueno, si no tuviera diferencias, no sería otra serie y las coincidencias, verdaderamente son varias.
      De hecho, Amazon Prime ha subido en estos días todas las temporadas de BG y, quizás, no sea casualidad, ¿verdad?: quiero decir que algo hay que ofrecerle a los seguidores de The Expanse hasta tanto tengamos disponible la temporada 5.
      Es verdad que no ha sido la mejor temporada, pero creo que ha sido razonablemente buena y, tal como ambos hemos señalado, el libro adaptado aquí no era el que más colaboraba. Pero me parece que, como dices, es una fase que dura poco porque, de acuerdo a lo que es el siguiente libro, la temporada 5 debería ser grandiosa.
      Ya veremos cuando llegue.
      Muchas gracias una vez más y que estés bien! Un saludo.

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