Análisis de Titans (Titanes). Temporada 2. Capítulo 11

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Introducción

Te saludo Titánide y/o Titán con una nueva entrega de mis análisis de la segunda temporada de Titans (Titanes). Entramos en la recta final de la serie, lo cual coincide con el estreno de la misma en España por parte de Netflix. Así que ya no tiene excusa. Ya sabes, ¡a verla y a comentar estos artículos! En este episodio, titulado E.L._.O., Bruce Wayne acude en ayuda de los Titanes para tratar de reunirlos de nuevo, a su peculiar manera. Y otra vez es Dick Grayson quien lleva el peso de la historia y parece que, por fin, consigue levantar cabeza, a raíz de una impactante insinuación que lo cambia todo. Sin olvidarnos de la trama secundaria de Cadmus que también tendrá consecuencias en el futuro de estos jóvenes superhéroes.

Recordarte que si, aparte de Titans, eres amante del universo televisivo de DC, ya sea el de CW o el de DC Universe, puedes echarle un vistazo a los análisis de las diferentes series.

De nuevo la alucinación de Bruce Wayne

Como ya ocurriera en el capítulo 8, la alucinación del mentor de Dick, Bruce Wayne/Batman, aparece para hacerle recapacitar y reconducir su situación. Aunque está claro que es una reacción del subconsciente del Titán, que le impulsa a no rendirse, a veces da la impresión de que el mismo Wayne está ahí. El caso es que reflexionando sobre su encuentro con Slade y su esposa Adeline, Dick se da cuenta de que algo no cuadra. Sobre todo al recordar que vio a Deathstroke gesticular las manos como si hablara la lengua de signos.. Y eso será como el resorte que le permitirá superar su situación porque si lo que sospecha es cierto puede que Jericho siga vivo. ¡Bien Dick, has tardado pero te has dado cuenta que el regodearte en la autocompasión y la culpa no te lleva a ningún sitio! ¡Tu versión en viñetas no suele necesitar tanto! ¡Pero ya se sabe, en las series de tv hay que alargar las situaciones!

Lo que se insinúa está claro tanto si eres lector de Los Titanes como si sólo ves la serie. Los lectores recordarán que, en retrocontinuidad, se explicará que, en la recta final de la saga La cacería de Titanes, Jericho había usado sus habilidades metahumanas para ocupar el cuerpo de su padre. Lo que explicaría el comportamiento algo confuso del villano en esta serie, excesivamente sumergido en la pena y el dolor, sin aparente dirección más allá de su venganza contra Los Titanes.

¡Titánides Unidas!

Bruce Wayne elige un lugar alejado del mundanal ruido, el Café Elko, para reunir a todas las Titánides y hacerles ver lo importante que es que permanezcan juntos como la familia que piensa que son. Por el camino se nos muestra, por si alguien lo dudaba o no lo sabía, los recursos y poder que posee el alter ego del caballero oscuro. El que haga uso de dichos recursos sólo para reunir a los miembros femeninos (Donna, Rachel, Dawn y Kory) y no para ayudar a los masculinos (Hank, Dick, Conner y Gar) me ha dado que pensar. ¿Lo ha hecho porque piensa que ellas están más centradas y, por tanto, menos afectadas psicológicamente por los acontecimientos? Ahí lo dejo. Desde luego, por machismo no es. O a mi no me lo parece, ya que Bruce Wayne no es machista. Así que queda desechado aquello de «¡Me centro en reforzar los lazos familiares y de amistad en las mujeres porque, tradicionalmente, ellas eran el pilar de los valores de solidaridad y cohesión social!» Esa visión machista y simplista está superada en personajes como estos. O debería estarlo.

Claro que se me podría objetar que Rose y Jason se quedan fuera de esa ecuación. Pero eso podría estar justificado tanto por la cuestionable lealtad de Rose como por el carácter inestable de Jason.

El caso es que el discurso de Bruce parece calar pero cada una de las Titánides da prioridad a compañeros diferentes. Así Donna y Dawn deciden rescatar a Conner y Gar, mientras que Rachel y Kory, más vinculadas emocionalmente a Dick, por lo que pudimos ver en la primera temporada, deciden liberarlo de la cárcel. Donna, que conoce bien a Dick, asume que si está en esa situación es porque él lo ha decidido y que será decisión de él el salir de la misma. De ahí que priorice la búsqueda de Conner y Gar. El cerebro de este último es objeto de manipulación por parte de los científicos de Cadmus, consiguiendo manipular su mente para convertirlo en su arma contra Los Titanes. Pero habrá que esperar para ver esto.

Lo que no vamos a esperar para ver es el asalto de Rachel y Kory a la institución penitenciaria donde se encuentra Dick. Parece que nadie les ha dicho que no pueden irrumpir así, por las bravas, en una cárcel. Lo más fácil hubiera sido que Rachel hubiera recurrido a sus habilidades de teleportación. En fin, cosas de las series de superhéroes de tv. El caso es que de poco le sirve a ambas heroínas su curso de acción porque encuentran la celda de Dick vacía. Sólo con un mensaje en la pared avisando de que Jericho está vivo.

¿Qué pasa con Rose y Jason?

Los hemos mencionado antes y no nos olvidamos de ellos. Hablo de Rose y Jason, que permanecen en las afueras de Gotham, operando en la clandestinidad. Tampoco nos olvidamos de Hank pero el pobre no sale en este episodio así que poco podemos hablar de él en este artículo. En lo que respecta a Rose y Jason este capítulo se dedica a profundizar en la atracción que están experimentando los dos como base para ir conociéndolos un poco más. Así Jason le cuenta a Rose que su antigua casa era un teatro. En los cómics el primer origen de Jason Todd, el segundo Robin, era muy parecido al del primero, Dick Grayson, en tanto que también era hijo de acróbatas de circo, asesinados por un criminal. Entre los cambios en la continuidad en el Universo DC, tras el evento Crisis en las tierras infinitas, estuvo el modificar totalmente el origen de Todd para que no se pareciera al de Grayson. En esta serie parece que se han limitado a cambiar el circo por el teatro.

Rose no se muestra tan abierta pero parece que sus sentimientos hacia el chico maravilla son sinceros cuando, a solas, llama a su padre para comunicarle que ya no quiere seguirle el juego en Los Titanes. Se nos da a entender que Rose estaba haciendo de espía para Deathstroke, lo cual parece un homenaje a otro personaje, Terra. En las viñetas Terra era una metahumana adolescente que Deathstroke introdujo en Los Titanes para conocer sus debilidades y derrotarlos desde dentro. Además, también en las viñetas, Rose se ha sentido atraída por Robin, pero no por este Robin, sino por su sucesor, Tim Drake.

Valoración final

Por todo lo dicho os podéis imaginar que esta serie sigue produciéndome sentimientos encontrados. Por un lado la forma en que se suceden ciertos acontecimientos y la manera en que se caracterizan a determinados personajes, a la hora de afrontar dichos acontecimientos, es muy cuestionable. Pero, por otro lado, es palpable el cuidado que se ha puesto a la hora de documentarse y plasmar el universo de Los Titanes. Se nota que uno de los guionistas enciclopédicos por excelencia del Universo DC, Geoff Johns, está implicado en la producción de la misma.

Quería destacar el, en mi opinión, magistral papel que Iain Glen interpreta. Ya me gustó su personaje en Juego de Tronos y aquí borda a un maduro Bruce Wayne. Dejando de lado alguna que otra escena ridícula en su combate con Dick. Dado que la edad de este hombre le hace difícil el meterse en batallas de artes marciales bien podían haberle buscado un doble para temas de coreografía. Quitando eso a mí me convence. Este actor nos recuerda que, aún sin mostrar su identidad auténtica, Batman es capaz de imponer como nadie.

Eso ha sido todo por esta semana Titánide y/o Titán. Si sabes lo que significa E.L._.O. agradecería que me lo dijeras en comentarios porque ahí me he quedado a cuadros. Espero tanto ese como cualquier otro comentario sobre Titans (Titanes). ¡Muchas Gracias!



el autor

Friki del Cómic en particular y de la Cultura Pop en General. Colaborador de Las Cosas que nos hacen felices. Licenciado en Filosofía, Máster en Gestión Cultural. Diplomatura en desarrollo WordPress, Social Media Manager, Community Manager, Content Manager y Bloguero de una Institución Cultural Universitaria y miembro fundador del blog de Cultura Pop DYNAMIC CULTURE (www.dynamicculture.es). Cursos de S.E.O., Analítica Web, Community Manager y Marketing de Contenidos. Siempre aprendiendo y tratando de encontrar mi lugar en la vida, intentando disfrutar con lo que hago para que merezca la pena.

2 comentarios

  1. Hola, Adrián!
    Qué gusto verte nuevamente en estas reseñas! Y lo digo de verdad porque realmente da gusto leerte. Tal como te dije en algún otro comentario de otra publicación, aprendo mucho de ti y valoro los análisis que haces, sobre todo porque se nota que hay mucho fundamento y conocimiento (sin el segundo es difícil que exista el primero). Yo me considero un gran fan y lector de comics, pero cuando leo las referencias que haces tú… me da la impresión de que no he leído nada!!
    En fin, esto que he dicho sirve de prólogo para aclarar que, muchas veces, puedo no coincidir en tu valoración de esta serie pero, aun así, disfruto mucho de leerte y me haces ver algunas cosas que no he visto (es el sentido final de leer un análisis; no tiene caso leer a alguien que vea lo mismo que yo). A mí, en líneas generales, me gusta la serie, pero quiero destacar eso que dije: «en líneas generales». Me han parecido muy interesantes los dos conflictos que ha sostenido Dick Grayson a lo largo de toda esta temporada: con Jason Todd y con la imagen paternal y absorbente de Bruce Wayne. En el primer caso porque, una vez que se lo planteó, me di cuenta de que no podía ser de otra manera: no había lugar para que dos Robin convivieran alegre y amablemente de entrada; forzosamente se iba a plantear un choque. En el segundo caso porque, claro, tampoco podía ser diferente: ¿cómo era posible que después de tanto tiempo de trabajar junto a Batman, Robin no lo percibiera como una presencia absorbente y paternalista que no lo dejaba desarrollarse? Creo que ahí está uno de los grandes puntos de la serie: Grayson se debate entre querer ser líder de algo y seguir a la sombra de su mentor que lo persigue (me dio mucha gracia la analogía que en la reseña del episodio 7 hiciste con Pepe Grillo); es lógico que se comporte casi como un adolescente porque, de algún modo, lo es: acaba de verse liberado pero no sabe enfrentarse al mundo ni sacarse de encima las cadenas que lo atan a su vida anterior. Entiendo cuando dices que te molesta que la presencia de Grayson sea tan central en la historia (sobre todo si lo comparas con los comics), pero a mí me dio la impresión de que, justamente, es él quien quiere crear esa imagen de sí mismo para darse seguridad. Se quiere convencer de que puede resolver todo por su cuenta, lo cual nunca pudo hacer a la sombra de Batman y, ahora, se puede decir que exagera y sobreactúa al pretender asumir un liderazgo o una autodeterminación de los cuales no está convencido. Tiene que aprender a convivir, a compartir decisiones, pero está en proceso: tengo confianza en que, a partir de la tercera temporada, el juego de poder dentro de los Titanes esté algo más equilibrado.
    No es que no le ponga peros a la serie. Le encuentro muchos y, en algunos, coincido plenamente contigo. La edad de Jason Todd no me cierra: ¿en qué momento estuvo como compañero de Batman cuando a Wayne lo vemos avejentado y casi jubilado? (por cierto, coincido en que está excelente Iain Glen). Y lo peor de todo, pero lo peor, lo peor, lo peor… EL EPISODIO CARCELARIO!!!!!!!! No entendí qué tipo de redención pretendió hacer al ir a parar allí intencionalmente, ni tampoco cómo es que, en este episodio, ya está fuera de la prisión.. ¿ y qué??? No le va a quedar ningún problema en el futuro??? ¿¿¿No va a pasar a ser un prófugo o un paria??? Pero bueno, ya es sabido que a los americanos les encanta el género carcelario y no están felices si no han hecho, en algún momento, que alguno de sus personajes principales pase por un presidio: también lo hicieron en Gotham y creo que fue el peor episodio de la serie. Perdón si soy obsesivo con eso, pero cuando veo que llega en una serie el momento carcelario tengo que resistir fuertemente la tentación de avanzar al siguiente episodio. A la larga, no lo hago y lo que termina ocurriendo es que , en cambio, tengo que resistir fuertemente la tentación de dormirme… a veces sin éxito.
    En fin, Adrián, repito que es un gusto volver a leer tus reseñas. Gracias por regresar y por todo lo que nos aportas!

  2. Adrián De La Fuente Lucena el

    Hola Rodolfo. ¡Muchas Gracias por tu extenso comentario!

    Me alegra que te gusten las reseñas. Siempre se agradece el feedback porque así uno sabe que su estilo gusta. Imagino que si te gustan mis artículos, en parte, se debe a que seguro que eres un asiduo lector de cómics, así que no te acomplejes. Lo que pasa es que yo llevo leyendo cómics de superhéroes toda mi vida y, a veces, eso puede intimidar. De todos modos quiero darte las gracias por tu honestidad. Sólo reconociendo que no los sabemos todo es cómo puede sobrevivir la curiosidad y, con ella, el aprendizaje. El que tú tengas esa actitud te honra.

    Estoy de acuerdo en que es más enriquecedor leer una postura sobre lo mismo contraria a la tuya porque, siempre que esté bien argumentada, eso te da perspectiva. Aunque es raro que eso se ponga en valor en esa cultura de «o estás conmigo o estás contra mí» tan habitual en la actualidad.

    El análisis que haces en lo referente a los dos conflictos de Dick Grayson es muy bueno. Mi queja es la forma en que se ha hecho. La intención es correcta y va en la línea de los cómics pero la forma en que se hunde a personajes como Grayson es algo desproporcionada.

    Sobre la edad de Jason Todd esto ya es como en los cómics. Las edades de mentores y discípulos ya no cuadran nunca porque lo que interesa es mostrar el conflicto generacional de Batman con los diferentes Robin. Lo cual sólo es posible si se le quitan años a Batman y si se prescinde del momento cronológico en que Jason Todd fue el compañero de Batman.

    También coincido en que el episodio de la cárcel es lo peor de lo peor. Pesado como él sólo e innecesario. Había muchísimas formas mejore de lograr que Dick asumiera, de una vez, el papel de líder. Pero es lo que tú apuntas con la temática carcelaria. Es como si siempre tuviera que haber una especie de chivo expiatorio para que, con su redención, poner las cosas en su sitio. Pero con Dick Grayson no funciona porque el personaje es de otra manera.

    Gracias a ti por leerme. Me alegra que te guste lo que aporto. El que alguien me mande un comentario tan largo y elaborado como el tuyo es sinónimo de respeto y consideración a quien escribe. Lo que, de nuevo, te honra. Y no es peloteo. 🙂

    Como ya te dije en otro artículo, eres libre de expresar lo que quieras, aunque no coincida con mis posiciones. Así me das otro punto de vista del que puedo aprender.

    Un abrazo.

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