Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a El cómic de la semana. Hoy reseñamos Conquistas 3 gracias a la colaboración de Raúl Sánchez creador de la sección La Tapa del Obseso.
Sed bendecidos por la luz de las Tierras de Arrán, hermanos. Nunca dejéis de leer y compartir la Buena Nueva. Pero no nos limitemos tampoco. Es por eso que debemos hablar de otro regalo venido del cielo. Es decir, de Conquistas, la serie de cómics que nos trae a España la editorial Yermo Ediciones. Es decir, de los mismos autores de las Tierras de Arrán, pero esta vez con naves espaciales, huídas de conquistadores intergalácticos y demás.

Pero no solo es eso, claro. Este Conquistas 3 otra vez incluye dos tomos de historias autoconclusivas, cada una centrada en una civilización de la Tierra que ha tenido que huir ante unos conquistadores superiores en cuanto a fuerza. Cada historia de en torno a 50 páginas es de una civilización distinta, cada una de ellas con su propia flota y su propio planeta teóricamente compatible con la vida humana asignado, en el cual poder empezar de nuevo. Conquistas 3 tiene las historias de los canadienses y de los rusos.
Conquistas 3: Enorus (canadienses)
La primera historia de Conquistas 3 la dibuja Stéphane Créty y la guionizan Jean Luc Istin y Nicolas Jarry, los dos grandes guionistas de las Tierras de Arrán. Para hablar de los canadienses y su búsqueda del planeta en el que volver a empezar de cero tiran de una trama que bien podría haber sido una temporada de “Battlestar Galactica” condensada en 60 páginas. A saber: veremos la gestión política de una población dividida en naves por parte de una élite científico-militar. Todo ello en una situación de inmenso estrés tras revelarse al poco de llegar al planeta nada más empezar la historia de algo terrible: es inhabitable. Y no hay medios para llevar a todo el mundo a otro planeta posiblemente viable.
Si algo es fantástico de las Tierras de Arrán es que los autores no tratan al lector como a un idiota. Es decir, que si un personaje se mete cada vez más en una situación de la que es imposible salir no se sacan un Deus ex machina para salvarlo. De nuevo en Conquistas 3 todo lo que sucede en la flota canadiense es deliciosamente lógico y creíble, con todas sus decisiones terribles, enfrentamientos ideológicos y conflictos de intereses. De nuevo la gente en posiciones de poder aparece como gente especializada en conservarlo, cosa que suele hacer con notable eficiencia. Otra cosa, por supuesto, es arreglar cualquier otro problema que vaya mucho allá de allí. Por supuesto que se nota la mano de Nicolas Jarry en el tono sutil y creíble sobre las miserias morales de los poderosos, con un tono perfectamente equilibrado e inteligente que evita que tenga un aroma descaradamente panfletario o condescendiente. No hay personaje que no tenga un desarrollo extraño o que chirríe.

En Conquistas 3 el dibujante Créty tira de azules y negros, consiguiendo transmitir frialdad y asfixia en las escenas dentro de las naves pero destacando especialmente cuando la acción transcurre fuera de éstas: en el planeta o las batallas espaciales. Me temo que es un cómic que no puede apreciarse bien en Tablet u ordenador precisamente por la explosión visual que son las escenas espaciales.
Conquistas 3: Adonai (rusos)
La otra historia de Conquistas 3 es la de la flota rusa. Los mismos guionistas pero esta vez con el storyboard de Kyko Duarte y el dibujo de Bertrand Benoit. En este caso la historia tiene aromas a Platoon y el Acorazado Potemkin. Hay un planeta lleno de indígenas peligrosísimos, selva, distancias enormes, otra élite que conspira para preservar sobre todo su poder y varios bandos con secretos ocultos. Todo ello pesando sobre las espaldas de la expedición de los protagonistas de la historia, los últimos monos en un engranaje político-militar del que esta vez conocemos todo al mismo tiempo que los protagonistas.
Es una historia que abunda en la desconfianza hacia el planeta, la vegetación, los indígenas, a los compañeros y a los superiores. El clima asfixiante unido a mucha más acción que en la primera. Es una acción en la que no faltan los imprevistos, la chapuza y el tener que improvisar como narices se puede para sobrevivir como buenamente se puede. Pasamos del enfoque más macrogestión de la primera historia a la supervivencia de un comando.

Pero no podía estar de por medio Jarry sin tener algo como el tercio final de la historia. Que es la historia de una rebelión, perdida o no, contra gente que, otra vez, se tiene bien aprendido el oficio de mantener su poltrona. No hay ninguna consideración ni ángeles bajando del cielo para evitar lo inevitable y lógico, y de nuevo se deja caer a quien por lógica hay que dejarle hacerlo.
En la segunda historia Benoit hace un gran trabajo detallando el Vietnam alienígena, no tanto como una capa de selva como de arboledas enormes, distancias gigantescas o flora amenazante. Los alienígenas aparentan tanto peligro como fragilidad. Las escenas de acción son clarísimas y crudas, estando muy bien narradas visualmente, entrando a los ojos con facilidad además de estar bien dibujadas, que no siempre es lo mismo.
Conclusiones
Por acabar, Conquistas 3 es de momento el mejor tomo de los tres publicados de la serie. Podríamos decir que bordan acercarse ya al nivel de las Tierras de Arrán, que no es poco. Desde aquí no podemos más que seguir contentísimos con todas las locuras que nos llegan de Istin, Jarry o Duarte.
Sed felices.



