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Crítica de Cielo rojo sangre: una terrorífica propuesta de Netflix que mezcla secuestro de avión y vampiros

A veces me sorprende Netflix con el contínuo bombardeo al que somete a proyectos que se ven a legua que hacen aguas por todas partes y después películas como la que hoy os traigo apenas hacen promoción. Y la premisa de Cielo rojo sangre no podía ser ya más sugerente, un secuestro aéreo con la mala pata para los terroristas que dentro del avión se encuentra una de las criaturas más terroríficas que nos podamos imaginar, un vampiro. La pregunta es ¿La película cumple con las expectativas que nos ofrece tan sugerente premisa? Pues os contesto ya con un rotundo sí: me ha parecido terroríficamente entretenida. Y después de este largo preámbulo vamos a analizar los motivos.

cielo rojo sangre

No es una película más de avión secuestrado.

El “subgénero” (permítanme la licencia) de aviones secuestrados está más que trillado. El pasado año nos llegaba una desde Alemania que provocaba cierto hastío por lo cansino de la propuesta. De Alemania también es la que hoy nos ocupa. Dirigida por Peter Thorwarth, guionista de La ola, el realizador nos lleva desde el principio por los caminos más convencionales y transitados del género lo que lastra en un principio la propuesta: solo el personaje principal Nadja (una más que convincente Peri Baumeister) nos salva del aburrimiento. Se nos presenta como una madre que presenta una rara y grave enfermedad y que necesita que su pequeño pero bastante espabilado hijo la ayude para llegar en avión a su destino donde les espera una más que posible cura.

Y todo se tuerce con la intromisión de unos violentos terroristas liderados por Berg (Dominic Purcell) que secuestran el avión.

cielo rojo sangre

No es una película más de vampiros.

El género de vampiros sigue en forma. Nada más hay que fijarse en la reinterpretación que sufre el género cuando parece que asistimos a cierto agotamiento del mismo. Lo vimos en 1992 con Drácula de Bram Stoker, o dos años más tarde con otra adaptación literaria, en este caso de Anne Rice, Entrevista con el vampiro. Del 2008 es Déjame entrar, película sueca que adaptaba la novela de John Ajvide Lindqvist, en la que Oskar, un tímido niño de doce años, que es acosado en el colegio por sus compañeros, se hace amigo de Eli, una misteriosa vecina de su edad, de quien sospecha que es un vampiro, pero aun así quiere que su amistad prevalezca sobre el miedo.

Y así muchas más (aquí nuestro top con las veinte mejores películas de vampiros): la premisa de la cinta de la que hoy hablamos no es precisamente original; sí interesante, pero no original. Ya hemos tenido intromisiones de vampiros en otros géneros: sin ir más lejos en Abierto hasta el amanecer, una película de atracadores y secuestradores que a mitad de la cinta ponía patas arriba todo al entrar en la Teta Enroscada, el bar más terrorífico de la historia del cine. En la Teta Enroscada podías entrar fácilmente: otra cosa era salir. En la interesante 30 días de oscuridad, adaptación de un cómic de Steve Niles y Ben Templesmith, vemos cómo en un remoto pueblo de Alaska, durante 30 días de cada invierno el Sol no sale y la noche ocupa todo el día por lo que sus habitantes se preparan para irse a sus segundas viviendas. En medio de este embrollo hace aparición un grupo de vampiros.

En Cielo rojo sangre, un grupo de terroristas secuestra un avión al poco de despegar. En él viaja Nadja, aquejada de una rara y grave enfermedad, con su pequeño hijo, y ella hará lo que esté en su mano para defenderlo: aunque sea enseñar su verdadera naturaleza, nuestra protagonista es un vampiro.

cielo rojo sangre

Estos vampiros molan.

Una de las cosas que más me ha gustado de la película es el aspecto que les han dado a las criaturas, lejos de otras versiones recientes. Se parecen más a los strigoi de The strain que a la belleza de los vampiros de Entrevista con el vampiro, por poner un ejemplo. El diseño sin ser ninguna maravilla como me parecían las criaturas de La guerra del mañana, cumple a la perfección entregándonos criaturas deshumanizadas con gruñidos inhumanos.

cielo rojo sangre

Valoración final.

Cielo rojo sangre es una película de acción y terror alemana que a mí me ha convencido. Superado algún peaje convencional, la película entretiene y sorprende, uno de los puntos a favor es la relación maternofilial que es clave para que Nadja consiga que haga prevalecer su lado humano sobre el de vampiro. El diseño de personajes y maquillaje es bastante bueno; ayuda a la inmersión en la historia y a que superemos algún lastre como la manida trama del secuestro.

Los flashblacks no entorpecen el ritmo de la película y enriquecen mucho la trama del personaje protagonista al contarnos a cuentagotas el origen de cómo Nadja se convierte en vampiro y cómo consigue revertir el proceso de cambio de humana a criatura de la noche en su lucha porque prevalezca su lado humano para que su hijo Elias siga conservando a su madre.

Sin más, solo puedo deciros que deis al play y paséis un buen rato con esta entretenida película.

Un saludo y sed felices.

 

Carlos María Porras Castañoshttps://despojosdelahistoria.wordpress.com/
Community manager, Historiador y documentalista, apasionado del cine, las series, la lectura y el fútbol... en definitiva de las cosas que nos hacen felices.

2 COMENTARIOS

  1. Hola Carlos, gracias como siempre por el estupendo artículo. A mí también me ha gustado, es un planteamiento valiente y entretenido. Film para los amantes del terror-fantástico más que recomendable. Estos vampiros molan? bueno no me gustaría ser uno de ellos, jeje.

    Un saludo y sed felices!!

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